Nelson González Díaz es uno de los productores beneficiado con el proyecto de Desarrollo para la Producción Intensiva de la Capa. Autor: Alien Fernández Martínez Publicado: 09/03/2026 | 07:42 pm
SANCTI SPÍRITUS.— Desde que Nelson González Díaz abrió los ojos encontró frente a él un mar verde de un olor seductor. Eran las vegas cuidadas como tesoros por el abuelo llegado, prácticamente, del otro lado del mundo. Con ese legado y la riqueza de las tierras del municipio de Cabaiguán no pudo darle la espalda a una tradición familiar, un verdadero arte de cultivo.
Nelson tiene 35 años; un título universitario y, bajo su mirada inquieta, se expande la finca La Minerva, donde el tabaco crece con muchos bríos desde que integra el Proyecto de Desarrollo para la Producción Intensiva de la Capa.
«Ha sido trascendental porque la calidad de la capa es superior a la cura tradicional. Contamos ahora con una postura que inicia la cosecha del tabaco con vigorosidad, sana desde el propio semillero y se encuentra libre de enfermedades. Mientras que ya en el campo puedes rotar la tierra con buena maquinaria», refiere.
«Comencé, además, con el riego por goteo. Tengo campos que funcionan con eso y fertirriego. El caso de la cura funciona con tecnología moderna, una de cura controlada para garantizar mayores y mejores capas exportables».
Son más de 20 productores beneficiados con esa iniciativa impulsada por la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco Sancti Spíritus. Apuesta, además, por incrementar la capacidad productiva de posturas con alta calidad de germinación.
De cómo lograrlo se ha hecho casi un experto Alejandro Portal Izquierdo, ingeniero Agrónomo, aún con olor a universitario y quien, con poco más de 25 años, pasa la mayor parte del tiempo en los túnelos, donde inicia el proceso.
«Hemos podido incorporar el fertirriego. Eso ha propiciado que tengamos hoy una mejor postura, más resistente a las plagas. Por tanto, el tabaco siempre será mucho mejor».
El Proyecto de Desarrollo para la Producción Intensiva de la Capa, con vida en Sancti Spíritus desde hace tres años, ha permitido ganar en capacidad de aposentos para almacenar tabaco, la obtención de modernas maquinarias y otros insumos, así como el uso de la energía limpia.
Basta caminar por La Minerva para comprobar, sin ser experto, la calidad de la hoja y cómo los prolongados apagones no laceran los procesos que impulsan la germinación del tabaco desde la tierra.
Otros fertilizantes

El inicio de la siembra, según cronograma, ha permitido resultados que desde hace años no se registraban. Foto: Alien Fernández.
Para vegueros y responsables en Sancti Spíritus disfrutar de paisajes así es un deleite. Hace unos años el panorama era otro como consecuencia, entre tantas, que los pagos a quienes cultivaban la modalidad de sol en palo dejaron de ser estimulantes, sobre todo, en un producto que es costoso.
Mas, desde la campaña 2024-2025, el aroma seduce y enamora, gracias a la materialización de un nuevo esquema de financiamiento.
También fue decisivo que el programa de siembras iniciara en octubre según el cronograma. Por ello, cerró diciembre con más de 1 250 hectáreas plantadas, cifra no lograda en las últimas campañas.
Mientras que enero se despidió con las siembras de las 1 490 hectáreas planificadas. De esa forma, los expertos confirman que se aprovecha plantar en la mejor época y elevar los rendimientos agrícolas.
Los productores de Cabaiguán y Taguasco, donde el tabaco se yergue con mucha más hidalguía, principalmente el tapado, al asumir el 90 por ciento del cultivo, se mantienen a la vanguardia en ese cumplimiento.
No fue resultado de un chasquido de dedos. Se tocaron los hombros de los productores. Eso generó un crecimiento del capital humano y de extensión de áreas. Igualmente, hay un mayor seguimiento para que los recursos lleguen a las manos de los vegueros y se viabilizan con rapidez los problemas.
En hacer parir la tierra en la actual campaña se involucran 67 CCS, 15 CPA, seis UBPC, tres UEB subordinadas a empresas agropecuarias y se incorporó el Ejercito Juvenil del Trabajo.
Manos necesarias
Si el tabaco se multiplica se precisan muchas más personas para cuidarlo. Hoy se han empleado cerca de 600 personas en las zonas, donde la hoja se pierde en el horizonte. Sobre todo, se han incorporado mujeres y jóvenes, desvinculados hasta ese momento del mundo laboral, mayormente, por residir en áreas rurales distantes de cabeceras municipales.
La transformación energética trasciende aquellos campos, en los que gracias a incentivos funcionan paneles solares. En la actualidad también dan luz en varias entidades subordinadas a la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco Sancti Spíritus.
En total suman unos 217.5 kilowatts instalados que impactan en el 70 por ciento del sistema empresarial y, en la mira, se encuentra la expansión a donde falta.
Varios de esos productores destacan que el hecho de estrechar alianzas de trabajo con la Universidad de Sancti Spíritus José Martí ha sido trascendental no solo para el cambio que hoy se aprecia en los campos espirituanos, sino también al interior de las entidades del sector.
Además, ha sido meritorio la sacudida con fuerza de todos los procesos. Una mayor organización y control a lo interno de las entidades impactó directamente en la economía y sus resultados más eficientes.
Hoy han podido aportarles, con acciones valiosas, a otras entidades de distintos sectores. Bien lo saben los que habitan el Centro Psicopedagógico Reparador de sueños de Sancti Spíritus, hasta donde han llegado colchones de espuma, ventiladores recargables, toallas y otros insumos. Asimismo, han intervenido en la reparación de caminos, tranques y micropresas.
En la ruta del tabaco espirituano, a fin que las vegas vuelvan a ser las mismas o, como mínimo, cercanas a las de antaño, aún queda mucho por hacer. Mas los pasos indican que se sigue un camino acertado siempre que se sostenga en la organización, planificación, financiamientos y ciencia.
