La joven Carolina Vera. Autor: Cortesía de la entrevistada Publicado: 08/09/2026 | 12:14 pm
Joven, carismática, honesta, bonita, inteligente, talentosa… Lleva el apellido paterno con orgullo aunque realmente desea que el público no la compare con su progenitor ni espere que ella haga exactamente lo mismo que él hizo en el ámbito profesional. «Estoy en la búsqueda de un sonido propio con el que me sienta yo felizmente identificada en primera instancia y luego las personas que me escuchen, pero eso sí, me dejo llevar por mi inspiración, y eso quiero que sea respetado».
Carolina Vera, ganadora en el Festival de la Música Alternativa Cuerda Viva 2026 en la categoría de Canción y en la de Nominados Alternativos Más Populares con su tema Luna, ya despierta curiosidad y por suerte, cada vez gana más seguidores en su carrera artística.
Hija del afamado cantante cubano Leo Vera, y con una obra autoral que ya empieza a notarse en el panorama actual, Carolina tiene decisiones muy tácitas, a pesar de sus 19 años.
«No existe en mi mente otro pensamiento que no sea la música. Siempre fue así, desde pequeña, y también yo crecí escuchando música, aunque la decisión de comenzar a estudiarla fue mía. Ciertamente yo acudía a las presentaciones de mi papá, y en casa estaba pendiente de sus ensayos y de lo que a él le gustaba escuchar. Realmente quería aprender música, lo más que pudiera, pero mi sueño siempre fue cantar».
Carolina inició con ocho años sus estudios de violonchelo en el Conservatorio de Nivel Elemental Alejandro García Caturla, de los que egresó con título de oro el pasado junio. «El chelo tiene una sonoridad muy sublime, y se puede acercar mucho a lo que quiero hacer con la voz. Creo que le debo un poco mi manera de cantar, quizás hasta de componer, de hacer las melodías, pero sinceramente estoy enfocada en mi carrera como cantante ahora y no me he concentrado en explotar más sus potencialidades en función de mis ideas actuales».
—¿Cuánto has trabajado para aprender de tu padre y al mismo tiempo trazarte tu propio camino?
—He trabajado mucho mentalmente porque mi padre y yo somos personas diferentes. Él tiene una manera de cantar, de pensar, de interpretar y yo, aunque lo tenga como referencia inmediata, pertenezco a otra generación y tengo otras inquietudes. Además, él es hombre y yo soy mujer, y eso también marca pautas.
«Yo, con el tiempo, siempre he intentado buscar un sonido propio, algo que me identifique, para que las personas al escucharme se percaten de que soy yo, y por supuesto quiero que sea por mí y no por mi parentesco. Me gusta mucho mezclar géneros musicales en la búsqueda de ese sonido propio por el que quiero que me reconozcan. Es una idea que todavía no tengo creada o formada del todo porque todavía yo no me reconozco a mí misma de una manera singular. Y estoy feliz de estar buscándolo, de no estar quieta.
«Claro que estoy orgullosa de que él sea mi padre, pero incluso su público debe comprender que su hija no tiene por qué hacer lo mismo que él. Hasta para escoger un repertorio tenemos diferencias, y es natural. Eso sí, mi papá ha sido mi maestro inconscientemente porque de él he aprendido mucho, observándolo, escuchándolo, y aplicando los "trucos" que me ha revelado».
Carolina mantiene una agrupación con formato de piano, bajo, drums o cajón y guitarra, y así se presenta en diversos espacios, al mismo tiempo que trabaja en un EP.
—Pudieras dedicarte solo a cantar, a interpretar...Sin embargo, también compones.
—Recuerdo cuando era pequeña que me encantaba escribir poesías, muy sencillas. Siempre trataba de que todo rimara. Después con el tiempo, por ejemplo, alguien cumplía años y la felicitación la hacía como si fuese un poema y un día me senté al piano, saqué una melodía y pensé que de ella quería hacer una canción.
«Creo que en realidad la vida me venía dando pistas, y estuve lista para asumirlas. No suelo pensar mucho en por dónde voy, o qué cosas estoy haciendo, o qué he hecho, y entonces me doy cuenta de cuánto he avanzado cuando las personas me lo dicen, y lo agradezco muchísimo.
«Pronto lanzaré un EP con seis temas, y estoy feliz con la oportunidad que tuve de contar con invitados especiales como mi padre y Francisco Céspedes. El productor musical de la mayoría de los temas es Daniel Padilla, mi pianista, a quien le agradezco infinitamente todo lo que hace por ver logradas mis ideas musicales».
—¿Cómo lidias en la actualidad con la necesidad de crear, las tendencias en el mercado y en la industria musical y tus objetivos?
—Yo no te voy a negar que estoy todo el tiempo estresada. No puedo mentir porque estaría engañando muchísimo a la gente y sé que a otros artistas les sucede lo mismo, aunque no lo digan. Me cuesta mucho trabajo sentarme a componer, porque las circunstancias para crear son cada vez más difíciles, pero no me he rendido.
«Por otra parte, como artista independiente que empieza su carrera ahora, voy sorteando muchos obstáculos a diario. Me ocupo de las redes, de quién mezclará o quién producirá los temas, y aunque mi mamá es de gran ayuda en términos de producción, me estoy ocupando de todo. Y quiero hacerlo y al mismo tiempo no traicionar lo que realmente me inspira, por vender más o ser más conocida».
