A sus 22 años, el versátil jugador demuestra que la disciplina y la preparación dan frutos en el terreno. Autor: Favio Vergara Publicado: 17/10/2026 | 10:21 pm
INAR DEL RÍO.— Juan Manuel Pérez, «Juanma», como le han apodado, escribió su nombre en los libros de historia del béisbol cubano al conectar cinco dobles en un mismo choque. La hazaña se produjo durante la victoria de los Vegueros de Pinar del Río (17-12) sobre la selección de Industriales el 7 de octubre último en el mítico estadio Latinoamericano, que selló la tercera victoria consecutiva de los visitantes en la capital para apuntarse el compromiso particular.
Con 22 años y ya en su cuarta Serie Nacional, Juan Manuel hizo historia al dejar atrás el récord de cuatro «tubeyes», vigente durante 37 años e igualado en 13 oportunidades. Según confiesa a estos reporteros, él no se lo esperaba, pues no conocía la existencia de tal marca. Pero «si me lo hubieran dicho antes de saltar a la grama del estadio habría respondido que iba a salir con todo a destrozarlo».
Sin dudarlo cataloga este logro de muy importante para su joven carrera, algo inolvidable: «Cuando conecté el cuarto doble, algunos compañeros en el banco me comentaron sobre el récord de cuatro tubeyes, pero en ese momento
yo estaba totalmente enfocado en el partido y no les presté mucha atención. Luego supe que había roto la marca y sí sentí mucha emoción.
«Ese mismo día antes del juego había hablado con un tío mío y me prometió un regalo especial si conectaba un jonrón. Cuando terminó el juego lo llamé y le dije que no había dado cuadrangular, pero había hecho algo mucho mejor: implantar un récord nacional; así que su regalo va, y el récord se lo dediqué a él».
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La proeza de Juanma no concluyó ahí: también igualó la marca de cinco extrabases en un solo partido, un hito que hasta ahora pertenecía en exclusiva a Elpidio Mancebo (dos dobles y tres jonrones frente a Matanzas en 1968) y a Ariel Borrero (cuatro dobles y un vuelacercas ante Las Tunas, 40 años después).
De acuerdo con los números del estadístico Benigno Daquinta, hazañas de este calibre son un lujo incluso en el béisbol internacional. El 4 de junio de 2024, en la Clase A Avanzada de Ligas Menores, el dominicano John García (Asheville Tourists) conectó cinco dobles en la victoria 18-8 sobre el club Bowling Green en el McCormick Field, al superar por uno el tope de la Gran Carpa, registrado en 50 oportunidades.
Tras una subserie en la que castigó sin piedad al picheo azul para un promedio de 529 (de 17-9, con ocho anotadas y seis impulsadas), este talentoso infielder pativerde —capaz de desempeñarse también en los jardines— sueña en grande con el uniforme de Pinar del Río y se perfila como pieza clave del equipo Cuba para el Campeonato Mundial sub-23 del próximo noviembre, a celebrarse en Nicaragua.
—Se dice con frecuencia que jugar en el estadio Latinoamericano imprime una presión extra a los atletas. ¿Sentiste esa tensión? ¿Cómo trabajaste turno a turno para mantener la concentración?
—Al principio sí se siente algo de presión porque el Latino es un estadio supercomplicado. Sin embargo, esta temporada me he sentido muy relajado, con más experiencia tras mi paso por la Liga Élite y la selección nacional sub-23. Simplemente salgo a hacer mi trabajo y a dar lo mejor de mí en cada oportunidad.
—En esos turnos al bate donde cayeron los dobles, ¿buscabas conectar hacia alguna banda en específico?
—No. Simplemente me enfoqué en hacer contacto de línea con la bola y buscar que pasara hacia los jardines.
—Ahora tu nombre aparece inscrito al lado de glorias del béisbol cubano como Eduardo Paret, Danel Castro, Ariel Borrero… ¿Qué representa eso para ti?
—Primero un orgullo enorme por estar en los libros junto a tantas figuras emblemáticas de nuestro deporte. Con apenas 22 años marcar una diferencia y formar parte de esa historia es algo que me llena de satisfacción, y a mi familia también.

Juan Manuel Pérez exhibe credenciales para ser convocado al próximo Mundial Sub- 23. Foto: Favio Vergara
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Fue a los siete años cuando Juanma comenzó a abrazar el béisbol. Por ese entonces estudiaba en la escuela primaria Manuel Ascunce, en la carretera a Viñales: «Creo que este deporte es un don con el que uno nace. Mi papá me inculcó esa pasión de pequeño, y mis primeros entrenadores fueron Léster y Pepe, también del barrio.
«Después pasé por la EIDE, con muchísimas dificultades, pero logré entrar al equipo de Pinar del Río a los 18 años», detalla.
—La EIDE es bien conocida por el sacrificio que demanda de los atletas…
—Sí, mucho. Es la escuela de alto rendimiento por la que todo deportista sueña con pasar: la base de la pirámide deportiva.
—¿Cuáles son tus aspiraciones con los Vegueros?
—Mi primer objetivo es clasificar a la postemporada. El último año que Pinar clasificó me bajaron del equipo y no pude estar. Ahora espero que logremos luchar por una medalla, pero mi gran sueño es ser campeón nacional con mi equipo.
—¿Qué significa para los jóvenes del conjunto contar con figuras y líderes de tanta trayectoria en el cuerpo técnico como Alfonso Urquiola, Bosmenier y otras glorias vueltabajeras?
—Sentimos mucho respeto y admiración hacia ellos. Son glorias deportivas que ahora nos están guiando en nuestra formación. Es un orgullo tremendo compartir el terreno con ellos.
—Pinar del Río es una plaza de gran tradición beisbolera. Aunque hoy cuentan con un equipo bastante joven, la afición siempre sueña con volver a lo más alto. ¿Crees que este grupo tiene lo necesario para llegar al playoff?
—El equipo es joven, pero salimos en cada juego con unos deseos enormes de triunfar. La última palabra siempre la va a decir el terreno.
—¿Y cómo es Juanma fuera de la Serie Nacional para mantener ese nivel?
—En el «tiempo muerto» me mantengo muy enfocado: voy al gimnasio, entreno de manera individual si no hay nada del calendario oficial y los domingos juego en la segunda categoría. Mantengo una rutina diaria de preparación para responder cuando el equipo me necesite.
—¿Qué mensaje te gustaría enviar a tus entrenadores, compañeros y a la afición que te apoya?
—Quiero agradecer a cada una de las personas que me han apoyado hasta el momento. A la afición y a mi equipo les pido que sigan esperando grandes cosas de mí, porque voy a seguir trabajando duro para lograrlo.
Antes…
Según estadísticas compiladas por Benigno Daquinta, el pionero en conectar cuatro dobles en un mismo partido fue Juan Carlos Millán, en 1989 (Agropecuarios vs. Las Villas en la 15ta. Serie Selectiva). A él se unieron luego Eduardo Paret (1993), Jorge Luis Toca (1995-1996), Yobal Dueñas (1996-1999), Danel Castro (2005), Alexander Ramos (1999), Ariel Borrero (2008), Héctor Olivera (2009), Danger Guerrero (2009), Ricardo Ramos (2019), Luis Ángel González Azcuy y Edilse Silva en 2024.
