Acuse de recibo
Sobre el actual abasto de agua en Manzanillo escribe Jorge Luis Sánchez Gallardo, residente en la calle Rafael Oro no. 255, entre 12 y 13, en el reparto Vázquez de esa ciudad granmense.
Señala en su carta que allí los sectores de distribución son diez, los cuales a su vez están divididos en subsectores. Y casi todos los sectores actualmente reciben el agua en ciclos espaciados de varios meses.
Jorge Luis indica que él pertenece al subsector 3ra. avenida, al cual se le sirvió agua en julio de 2025, pero a la zona donde vive él, no llegó. Según explicó un representante del acueducto, para que llegue agua a esa zona el nivel del tanque tiene que llegar a 12 metros y apenas alcanza los siete.
«¿Por qué no se espera a que el tanque llegue a los 12 metros del nivel y así todos tenemos acceso al agua?, plantea. Nosotros no recibimos agua hace un año, desde febrero de 2025».
Como resultado de la situación tan crítica, añade, ha florecido allí el empleo informal de aguatero: Cobra el litro de agua a tres pesos y no paga impuestos. Agua que recolectaban del pozo del Hospital Materno Fe del Valle.
Y el pasado 10 de febrero se quemó el equipo de bombeo de dicho hospital. Según se informó, se está revisando para ver si se le da solución en Manzanillo. Si no, se enviará para La Habana; por lo cual se decidió abastecer de agua al mencionado hospital por pipas.
«¿Y ahora cómo resolvemos los pobladores de estas zonas el suministro de agua?», pregunta él y agrega que ahora los aguateros cobran a cuatro pesos el litro, pues tienen que buscar el agua en otras fuentes más lejanas.
Pero advierte que no todo el mundo puede buscar el agua de esas fuentes lejanas, ni puede pagar tal precio por el preciado líquido tan necesario para vivir: para lavar y cocinar los alimentos, bañarse, fregar, limpiar la casa y lavar la ropa. Y sin agua no hay higiene ni vida.
«Comprendo que el país está atravesando por una situación económica muy grave, reconoce, pero alguna solución hay que encontrar, porque son años padeciendo de esta situación. Y siempre la explicación es que los equipos de bombeo están rotos, que se mandaron a reparar a La Habana, que se instalaron tres nuevos, pero que no resuelven totalmente la problemática. Que falta el servicio eléctrico…».
Y manifiesta que por mucho tiempo que sea afectado el servicio eléctrico para las fuentes de agua, no es para que los ciclos sean de varios meses.
Afirma que espera una respuesta resolutiva sobre este problema al pueblo de Manzanillo; pues no es solo a él, que no es el único afectado; es la gran mayoría de los más de 100 000 habitantes de la ciudad de Manzanillo, concluye.
Carlos Alberto Rodríguez González (Coronel Verdugo 369, entre Sáez y Pinney, Cárdenas) alerta en su carta que desde hace más de dos semanas están sin señal de televisión en casi todos los municipios de la provincia de Matanzas.
Y la razón es que la Torre de Jacán, ubicada en San Miguel de los Baños, ofrece servicios a los municipios de Jagüey Grande, Jovellanos, Colón, Cárdenas y otros, excepto la ciudad de Matanzas, cuyos servicios los brinda la Torre de La Cumbre.
Refiere que en contacto con el Director de Radiocuba en Matanzas, este le dijo que hay problemas con la Torre de Jacán: A veces no hay corriente, o el grupo electrógeno está roto, o no tienen combustible.
«Es entendible todo lo que nos explican cuando llamamos, afirma Carlos Alberto. Sabemos la situación del país. No estamos ajenos a eso. Pero en la misma medida no entendemos cómo puede ser posible que casi una provincia completa no tenga acceso a ver la televisión; y no haya alternativas ni solución a corto ni a largo plazo.
«Puede que no sea un sector priorizado, como nos explica el Director de Radiocuba en Matanzas; pero se debe buscar alguna alternativa, sabiendo que la televisión es el entretenimiento por excelencia para el cubano promedio, sobre todo para las personas de la tercera y cuarta edad, que no tienen la opción de comprar una cajita para ver los canales», concluye.
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