Acuse de recibo
El pasado 20 de octubre, desde Amalia Simoni, No. 209, entre San José y Línea, en el reparto América Latina de la ciudad de Camagüey, recibimos el correo electrónico de Carlos Alberto Pupo Ricardo, quien denunciaba la calamitosa situación eléctrica que enfrentaban más de 15 familias de esa cuadra.
Señalaba el remitente que desde el jueves 15 de este mes, a las 7:00 p.m., permanecían sin fluido eléctrico por una fase caída en el transformador que alimenta dichas viviendas.
El viernes 16 a las 3:20 p.m., agregaba, al conectar la corriente después de estar apagados desde el horario antes descrito, hubo un chisporroteo en los cables cerca del transformador. Se estabilizó la corriente, pero luego la quitaron a los 20 o 25 minutos. Y sobre las 6:00 p.m. volvieron a conectar la corriente, pero ya las viviendas que se alimentan de esa fase permanecieron a oscuras.
Una vecina, nombrada Leida Duarte, hizo el reporte de la afectación. Por su parte, Carlos Ernesto, quien vive frente al poste donde está el transformador de marras, asegura que estuvo despierto hasta las 11:00 p.m., y que no se había presentado el equipo de guardia de la Empresa Eléctrica.
El sábado 17 en la mañana, manifiesta, él preguntó a otros vecinos si habían visto o sentido algún carro de la Empresa Eléctrica, y nadie lo había percibido. A las 10:20 a.m. de ese día, el persistente Carlos Alberto se comunicó con la operadora de la Empresa Eléctrica que estaba de turno y le preguntó por el estado de la situación con respecto a ese reporte. Esta le respondió que estaba cancelado, porque el carro había ido, y como el transformador no se había desconectado, no intervinieron y se retiraron.
«No entiendo ese proceder, manifiesta Carlos Alberto. Tuve que hacer un nuevo reporte, con el número 31955, y hasta las 4:00 p.m. del 20 de octubre aún no se había personado nadie a atender y resolver tan molesta irregularidad.
«Cada vez que llamamos, y lo hacemos reiteradamente, nos dicen que está pendiente, que hay atrasos y, además, deben atender otras prioridades. Considero esto tremenda desconsideración. Conocemos las dificultades que se enfrentan a diario en todo nuestro país, pero creo que se puede hacer mucho más por aliviar la terrible situación que vivimos a diario.
«En estas casas hay ancianos, enfermos, embarazadas y niños que hace más de cinco días no tienen corriente. Y los responsables de garantizar este servicio ni se dan por enterados. ¿Hasta cuándo debemos soportar esto?», concluía Carlos Alberto.
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