Las tres del domingo
«Apreciamos el gusto exquisito de los delincuentes», dijo un comunicado de la Nestlé, al dar a conocer que pueden ser escaneadas las 413 793 barras de su chocolate KitKat robadas cuando eran transportadas en camión desde Italia, para ser distribuidas por toda Europa, hasta Polonia. El gigante suizo de la alimentación espera que alguien escanee el código de lote único, los contacte, y tener una pista para llegar al botín, golosina que difícilmente sea solo para consumo personal.
Algo extraño está sucediendo con las avestruces en Asia. Una escapó de una cafetería tailandesa en la ciudad turística de Pattaya y corrió kilómetros por el carril central de una autopista, adelantando —con sus 70 kilómetros por hora de velocidad—, a los autos. «¿Quién perdió una avestruz en la carretera? ¡Vengan a buscarla! Corre rapidísimo», dijo el desconcertado conductor Chairat Sompong mientras la filmaba. No fue la única, al día siguiente, otra anduvo corriendo a toda velocidad por Beijing, la capital china.
Por el contrario, Sammy no corre, duerme. El tráfico en Victoria, Australia, fue desviado el viernes para evitar a una foca local conocida como Sammy, que dormía plácidamente —como le gusta hacer durante todo el día—, en medio de la carretera cerca del pueblo costero de Dromana. Dicen los vecinos del pinnípedo que nadie sabe dónde hará sus prolongadas siestas la próxima vez.