La tecla del duende
Recuerdo aquel diálogo entre Alicia y el Sombrerero, vinculado a los rencuentros. Ella preguntaba: —¿Y si un día dejamos de encontrarnos? Y el Sombrerero respondió:
—Entonces el tiempo se romperá otra vez, como siempre lo hace por nosotros. Buscaré tu risa entre los relojes detenidos, seguiré las huellas que dejaste en el País de las Maravillas y volveré a encontrarte.
Alicia ripostaba:
—¿Y si la vida nos obliga a tomar caminos distintos?
Pero él tenía la respuesta:
—Los caminos solo son círculos disfrazados. No importa cuántas veces nos alejemos; el destino siempre aprende el camino de regreso hacia ti.
Pero ella tenía más interrogantes:
—¿Y si en otra vida no nos recordamos?
El Sombrerero, ya con el camino recorrido, remató:
—Entonces volveré a enamorarme de ti por primera vez… una y otra vez. Porque hay amores que no terminan, solo cambian de historia.
Y así, entre tazas vacías, relojes sin tiempo y promesas imposibles, Alicia y el Sombrerero entendieron que algunos corazones nacen destinados a perderse… solo para tener el privilegio de encontrarse de nuevo.
Hubo tertulia en Las Tunas, con un encuentro memorable en el Centro Cultural Huellas. Ninguno de los asistentes ha querido revelar el secreto, pero ya se confabulan para celebrar el aniversario 19 del foro teclero en la capital cubana de la escultura. Eso sí: en su momento, todos los lectores del país y fuera de fronteras conocerán todos los detalles.
Vale la pena recordar que la tertulia tunera fue la primera que se fundó en Cuba tras la desaparición física de Guillermo Cabrera Álvarez. Ello supuso un compromiso por parte de su coordinadora Zoila Nieve Molina Pupo, quien le expuso a Guillermo la idea el 1ro. de julio de 2007 y luego ha materializado por 19 años aquella promesa.
No te preocupes por fijar una fiesta en tu calendario. Suelta tu pelo —si lo tienes—, quítate los zapatos y empieza a chapotear en los charcos ahora mismo. ¡La fiesta sucede a tu alrededor cada momento! (Publicado originalmente el 9 de octubre de 2003).