Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Viaje a bordo del altruismo

Un joven médico tunero dialoga con JR en torno a la solidaridad que llevan él y sus colegas hasta Matanzas para colaborar allí en el combate contra la pandemia de COVID-19

Autor:

Juan Morales Agüero

 

LAS TUNAS.— Todo ocurrió con rapidez de vértigo hace menos de una semana. Alguien le previno que empacara y estuviera listo para partir hacia Matanzas. Una situación de emergencia en el combate contra la COVID-19 en la Atenas de Cuba necesitaba de la contribución de profesionales de otros territorios. Y el doctor Leonardo Cardona, como hace siempre, se alistó.

«Como miembro de la Brigada Médica Henry Reeve, especializada en trabajar en contextos de desastres y graves epidemias, no vacilo en dar el paso al frente cuando me asignan una tarea de este tipo —dice este joven de 31 años de edad, graduado en Medicina General Integral y diplomado en Terapia Intensiva y Emergencia. La solidaridad forma parte de nuestro ADN».

Converso con el galeno minutos antes de que aborde el ómnibus Yutong que lo transportará hasta la occidental provincia en unión de otros 20 profesionales tuneros de la Salud. Asegura que todos hacen el viaje dispuestos a dar su aporte en cualquier parte que los ubiquen, ya sean hospitales, centros de aislamiento, terapia intensiva o en zonas rojas.

«Los riesgos no nos atemorizan, pues el contingente Henry Reeve los ha afrontado en más de 30 países en situaciones de emergencias —asegura—. Sabemos cuidarnos y evitar contagios con estrictas medidas de seguridad. En mi caso, ya luché contra la COVID-19 en México, como miembro de una brigada internacionalista. Allá encontramos una tasa de letalidad del 39 por ciento. Al retornar a Cuba, esa tasa se había reducido al ocho por ciento. ¡Valió la pena ayudar!».

El doctor Cardona estudió en la Universidad de Ciencias Médicas Zoilo Marinello, de Las Tunas. De allí egresó hace seis años. Siente orgullo de ser un médico revolucionario y de vestir esa bata blanca que para él es un símbolo, pues fue un obsequio del Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, junto con una tarjeta postal con texto y firma de su puño y letra.

«A Matanzas voy a representar el sector de la Salud tunero y a mis compañeros del Policlínico Guillermo Tejas, en el reparto Buena Vista —precisa—. Allí me esforzaré por poner mi granito de arena para que esa provincia supere la difícil situación sanitaria por la que transita. Pondré en práctica mi experiencia, pues enfrento a la COVID-19 desde su misma aparición, en marzo del año pasado. Ya la voy conociendo».

Mientras el doctor Cardona y sus compañeros abordan el ómnibus para tomar rumbo a la bien llamada Ciudad de los Puentes, medito en cuánto valen un país y el proyecto social que lo alienta cuando puede contar incondicionalmente con jóvenes como ellos, capaces de desafiar los peligros y de derrochar altruismo cuando se trata de una buena causa.

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