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Díaz-Canel: Reconocemos todo lo que ha hecho la Revolución cubana por la mujer, pero queda mucho por hacer

Se reúne el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con más de un centenar de federadas. Evalúan implementación del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres, aprobado hace poco más de un año como piedra angular del Estado cubano en el desarrollo de políticas a favor de la población femenina

Autor:

René Tamayo León

La mujer cubana está jugando el papel fundamental que le corresponde en nuestra sociedad y tiene un lugar bien ganado en nuestra historia, reflexionó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en un nuevo encuentro con representantes del sector femenino.

Por segunda vez en menos de un año, el mandatario volvió a reunirse con mujeres de los más diferentes ámbitos, las que fueron convocadas, como en el verano anterior, por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Fueron más de un centenar de compañeras, amas de casa, científicas, deportistas, artistas, constructoras, militares, madres que dedican todo su tiempo a cuidar a sus hijos u a otros miembros de la familia, y muchas más.

«Reconocemos todo lo que ha hecho la Revolución por la mujer, pero todavía no podemos estar satisfechos, todavía nos queda mucho más que hacer; no podemos quedarnos detenidos ni complacidos, hay muchas cosas por hacer todavía», insistió Díaz-Canel aupado casi hasta el mimo por esos seres maravillosos que más aman: la mujer cubana.

Fue en la tarde de este viernes, en el Salón Portocarrero del Palacio de la Revolución, a donde el Jefe de Estado llegó directo desde Matanzas, donde en la mañana había visitado la Universidad Camilo Cienfuegos y encabezó la reunión final de la cuarta visita del Consejo de Ministros a esa provincia.

Moderado por la miembro del Buró Político y Secretaria General de la FMC, Teresa Amarelle Boué, en el encuentro, al que también asistió el integrante del Secretariado del Comité Central del Partido, Rogelio Polanco Fuentes, jefe del Departamento Ideológico, la vice primera ministra Inés María Chapman Waugh hizo un recuento, sobre la implementación del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres (PAM).

Se trata, como se recordará, de una estrategia que resume el sentir y la voluntad política del Estado cubano, y constituye la piedra angular en el desarrollo de políticas a favor de las mujeres, al tiempo que da continuidad al avance y desarrollo de la igualdad de género, en tanto institucionaliza este derecho.

Siguiendo una línea del tiempo de un año y tres meses, desde la aprobación del PAM, la viceprimera ministra Chapman Waugh refirió las medidas y metas alcanzadas, total o parcialmente, en este período. También analizó las brechas que aún limitan la plena igualdad de la mujer en nuestra sociedad.

El PAM promueve acciones más integrales y efectivas para la prevención y eliminación de manifestaciones de discriminación y violencias contra las mujeres y otros rezagos de la sociedad patriarcal que solo el socialismo y la Revolución cubana han podido ir conjurando paulatinamente, aunque aún falte mucho por hacer.

Palabra de mujer

Leticia Santacruz Pérez, líder del habanero Proyecto de Desarrollo Local Clave, integrado por mujeres que han sido víctimas de violencia, se refirió a cómo muchas se han convertido en constructoras, albañiles, ceramistas, que han aprendido de la FMC a defender sus derechos y que están ahora mismo en la base queriendo y transformando sus vidas y sus comunidades.

Yulaimy Batista Lozada, una joven científica de Biocubafarma, señaló cómo, «a diferencia de las niñas y mujeres de otros países que luchan por el empoderamiento, las cubanas nacemos empoderadas. A mí no tuvieron que decirme que tenía que empoderarme, porque nací empoderada; no tuvieron que darme ningún poder, porque la mujer cubana ya lo tenía.

«Quise ser científica y hoy trabajo en el Centro de Inmunoensayo. Nací en Las Tunas, y cómo iba a ser científica si allí no había un gran centro de investigación me decían, pero nací y vivo en un país donde puedo hacer lo que yo quiera si me esfuerzo y lo hago pensando en común y pensando en el bien de todos.

«Las cubanas somos de una estirpe de mujer guerrera, de mujeres luchadoras, donde encontramos soluciones donde otros ven problemas. Donde, como ha hecho la ciencia en estos días para enfrentar la pandemia de COVID-19, hacemos con lo que tenemos, porque con lo que no se puede hacer nada es con lo que no tenemos; entonces lo bueno, aquí, engendra cosas aún mejores».

«Estirpe de guerrera, eso es lo que define a las mujeres cubanas», coincidió también Lourdes Isabel Ruíz González, madre cuidadora a cuya hija, desde muy pequeña, se le detectó una enfermedad degenerativa extremadamente rara que se diagnóstico por primera vez en el país y cuyo criterio fue confirmado luego en un hospital de Madrid, España, donde le pronosticaron a su bebé apenas un año más de vida y ya hoy tiene 21 años, «gracias —afirmó con todas las letras— a la Revolución cubana».

Lourdes ha vivido en carne propia lo que es el bloqueo estadounidense contra Cuba. Relató cómo  aquella vez, en España, cuando debía adquirir un dispositivo para su hija, le rechazaron la compra porque el cheque iba a nombre de la Embajada cubana. «Pudimos disponer del dispositivo gracias a la solidaridad de un amigo de Cuba», recordó.

Psicóloga de profesión, Lourdes agradeció todo cuánto hace la Revolución para garantizar que madres y familiares de personas con determinadas limitaciones puedan cuidar a estas a tiempo completo y reciban apoyo monetario por ese trabajo.

Solo pidió que estas personas puedan desempeñar otras funciones en bien de la sociedad, en algunos casos para incrementar sus ingresos, pero en todos como una ayuda psicológica que les permita aportar más al bien común y a realizarse como trabajador y a superarse profesionalmente

«La protección que da el Estado a las madres cuidadoras es muy importante, pero hay otras formas de ayudar. Las madres en mi situación necesitan otras ayudas, ayuda espiritual», afirmó, certeza con la que coincidió Díaz-Canel, quien le pidió a Lourdes que escribiera las ideas que tiene al respecto y se las enviara.

Fueron muchas las historias, todas emotivas, escuchadas en la tarde de este viernes en el Palacio de la Revolución, voces de mujer, como siempre, auténticas, como la de una madre con cuatro hijos varones a quien se le construye una casa en Surgidero de Batabanó, pero que no solo ve lo que hacen los albañiles, sino que participa con ellos, levantando con sus manos su nuevo hogar.

Impresionó la historia de la joven, primera oficial de Puente, Patricia Zamora García, representa de las mujeres cubanas a bordo de buques de la Marina Mercante, quien expuso sin medias tintas las limitaciones que aún enfrentan ella y sus compañeras por el solo hecho de ser mujer en un oficio que por milenios solo se había reservado para los hombres.

Tú y tus compañeras, le dijo Díaz-Canel a la futura capitana de la marina mercante cubana (así le pronosticó), han hecho un gran esfuerzo y tienen que tener una respuesta distinta en una sociedad como la nuestra. Por eso, reflexionó el Presidente, estos diálogos ayudan, porque si una revolución ha hecho por las mujeres, es esta, pero aún nos quedan bastantes brechas que cerrar.

La legendaria Margarita Mayeta, gloria deportiva cubana y metodóloga líder del béisbol femenino, habló del presente y futuro de esa vertiente del deporte nacional, y cuya principal artífice e impulsora, dijo, «fue —y es, porque de ella nunca voy a hablar en pasado— Vilma Espín.

«Todos los días nosotros les damos las gracias a nuestra siempre presente y eterna Vilma Espín. Ella ha sido —y es— la inspiración de cualquier tipo de actividad a las que hemos podido llegar gracias a la Revolución y a la FMC».

Ileana Masía Pulido, la icónica líder del barrio habanero de La Güinera, contó en detalle las acciones de transformación que se están llevando a cabo en la populosa comunidad, pero sobre todo los obstáculos y limitaciones que todavía tienen que enfrentar, en su mayoría de carácter subjetivo.

Nosotros somos de los agradecidos, le dijo a Díaz-Canel, y sabemos que aquí nadie quedará desamparado, pero para eso tenemos que trabajar todas y todos juntos, porque lo problemas tenemos que arreglarlos nosotros, nadie va a venir a resolvérnoslos.

Cuba es mujer

El Primer Secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, hizo un repaso, con datos y argumentos, sobre las conquistas alcanzadas por la mujer cubana durante estos más de 60 años de Revolución, luego de siglos de discriminación, de desprotección absoluta y marginación.

Recordó que antes de 1959 no había prácticamente una ley que protegiera los derechos de la mujer; entonces —añadió— eran muy contadas las que podían llegar a determinado cargo, y la mayor parte estaba desempleada, solo podían trabajar como domésticas o trabajadores agrícolas; y de las más 800 mil personas analfabetas, la mayoría eran mujeres.

En un recorrido por la historia de la mujer cubana, sobre «de dónde vinimos, dónde estamos y a dónde queremos llegar», Díaz-Canel señaló que hoy, «independientemente de la obra emancipadora de la Revolución a favor de la mujer, todavía nos quedan brechas, lugares oscuros, en los que tenemos que trabajar».

Denunció que en este proceso emancipador, de avance de la mujer, un importante obstáculo ha sido el bloqueo de los EE.UU. contra Cuba. Si un sector social ha sufrido esta agresión permanente —dijo— es el femenino, que no ha podido aprovechar todas las oportunidades que ha abierto la Revolución.

Y —acotó— tampoco hemos sabido reconocer en toda su magnitud la heroicidad de la mujer cubana para superar las limitaciones del bloqueo. El 70 por ciento de las mujeres cubanas nació en la Revolución; ha nacido y ha vivido en condiciones de bloqueo, enfatizó.

Díaz-Canel ponderó el Programa de Adelanto de las Mujeres como el camino para alcanzar todo el derecho. Es este —conceptuó— un mecanismo imprescindible para promover la igualdad de género, que es algo que tenemos que continuar defendiendo; sin embargo, no todas las mujeres conocen este Programa, y es necesario que lo dominen bien, que sepan todo lo que contiene, tanto para defenderlo como para exigir que se cumpla en todos sus ámbitos.

El Presidente de la República señaló que todo lo relativo al adelanto de la mujer, a los derechos de la mujer, se está recogiendo en las nuevas leyes que están complementando la nueva Constitución de la República, de forma tal que todas las legislaciones y políticas que se están aprobando tengan en cuenta el enfoque de género, que nazcan con esta concepción.

Díaz-Canel se refirió finalmente a la necesidad de seguir transitando hacia un mayor empoderamiento de la mujer cubana, cuyo método es el Programa de Adelanto, pero cuya esencia está en el pensamiento de Fidel, en sus ideas —enfatizó— «están las respuestas que nosotros necesitamos».

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