Cuba rinde homenaje a los caídos Autor: Roberto Suárez Publicado: 16/01/2026 | 08:17 pm
El pueblo cubano continúa hoy el homenaje póstumo a los combaientes caídos en el cumplimiento del deber en la República Bolivariana de Venezuela, tras el ataque de Estados Unidos el pasado 3 de enero y el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
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A las 7:30 a.m. de este viernes 16 de enero, el pueblo de La Habana se concentró en la Tribuna Antimperialista José Martí, para el acto previo a la Marcha del Pueblo Combatiente, como reafirmación del compromiso con la Patria.
«Todas las victorias del pueblo cubano están asociadas a la solidez de la unidad»
Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el acto de Homenaje Póstumo a los 32 combatientes caídos en combate en Venezuela, en la Tribuna Antimperialista José Martí, el 16 de enero de 2026, “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”
¡Honor y Gloria a nuestros héroes caídos en combate! (Exclamaciones de: “¡Honor y Gloria!”)
Familiares;
Compañeros de armas y amigos de nuestros combatientes;
Compatriotas:
El 3 de enero de 2026, en la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, Venezuela fue arteramente atacada por orden del presidente estadounidense Donald Trump.
Se confirmaba una vez más, ahora en su patria de nacimiento, la visionaria sentencia de Bolívar en cuanto a que “los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”, y la advertencia de Ernesto Che Guevara de que “en el imperialismo no se puede confiar, ni tantico así, nada”.
Bombas y secuestro fueron la respuesta de Estados Unidos a las declaraciones del Presidente venezolano, que horas antes se había mostrado dispuesto a dialogar sobre cualquier asunto.
Aquella fue una madrugada difícil para Cuba, al recibirse las primeras noticias del alevoso ataque contra varios estados del hermano país donde cumplen misiones cientos de colaboradores cubanos.
Transcurrieron horas muy amargas entre la indignación y la impotencia, después de conocer que habían sido secuestrados el presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores.
Quienes tenemos a los bravos combatientes de la Seguridad Personal como parte de nuestra familia y conocemos su espartana disposición a defender las vidas bajo su custodia, sabíamos, antes de confirmarlo, que se comportarían como titanes hasta en su última batalla (Aplausos).
“Solo sobre mi cadáver podrán llevarse o asesinar al Presidente”, había declarado más de una vez el Primer Coronel Humberto Alfonso Roca, jefe del pequeño grupo de cubanos que esa madrugaba protegieron a la pareja presidencial al precio de sus propias vidas (Aplausos).
Ellos, junto a los combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que también cayeron bajo el bombardeo de los atacantes, resumen en sus admirables hojas de servicio todas las cualidades que distinguen a los héroes, ¡a los héroes cubanos! (Aplausos.)
Así traspasaron las fronteras nacionales para insertarse como paradigmas de la historia de luchas por una América unida, sueño todavía irrealizado de Bolívar y Martí.
Los sagrados restos de nuestros 32 compatriotas llegaron ayer a la patria, como soldados eternos de la integración que nos debemos. Ellos son la única medida posible del valor y el carácter de los cubanos, leales a una hermandad forjada desde los tiempos de Bolívar, exaltada por Martí y que ya es legendaria por la entrañable relación de Fidel y Chávez, líderes de la integración regional, que en pocos años alfabetizó, devolvió la visión y llevó los servicios médicos y de superación a millones de venezolanos y a otros habitantes de nuestra América Latina y el Caribe (Aplausos).
Los promotores del ataque y el secuestro del presidente Maduro y su esposa, apelando a los más abominables métodos del fascismo, tejieron una espesa nube de mentiras y difamación contra los líderes bolivarianos antes de lanzarse cobardemente sobre Venezuela.
Desconociendo abiertamente los límites del Derecho Internacional, que hasta ese día garantizaban una mínima convivencia civilizada entre las naciones, la actual administración norteamericana abrió la puerta a una era de barbarie, despojo y neofascismo, sin importar todo lo que ello pueda significar en más guerra, destrucción y muerte.
Las noticias de la agresión nos golpearon duro. Por más de 25 años Cuba y Venezuela han compartido ideales y obras en favor de un mundo mejor posible, dispuestos a conquistar toda la justicia, por los caminos del socialismo, pero cada país con métodos propios y realidades diferentes.
Solo quienes desconocen el valor de la amistad, la solidaridad y la cooperación que se forjan entre los pueblos pueden confundir la relación entre cubanos y venezolanos como un mero negocio o como un vulgar intercambio de productos y servicios.
¡Ante todo, cubanos y venezolanos somos hermanos! (Aplausos.)
Dar nuestra propia sangre y hasta la vida por un pueblo hermano puede extrañar a otros, no a los cubanos.
Funcionarios estadounidenses han reconocido con asombro, pero también con inocultable admiración, la bravura de este puñado de hombres que, con marcada desventaja de fuerzas y capacidad de fuego, ofreció fiera resistencia a los secuestradores, lesionando incluso a varios de sus efectivos e inutilizando, hasta donde sabemos hoy, parcialmente uno de sus medios de transporte.
Por más que insistan en exaltar a sus soldados camuflados con cascos y chalecos antibalas, gafas de visión nocturna, sobreprotegidos por aviones, helicópteros y colmenas de drones, en medio de apagones intencionales, el asalto de los terroristas Delta no fue el paseo que le han vendido al mundo.
Un día sabremos toda la verdad, pero ni Trump ha podido negar que varios atacantes resultaron heridos.
Nuestros bravos combatientes, con armas convencionales y sin más chalecos que su moral y su lealtad al compromiso con la misión que cumplían, ¡pelearon hasta morir y golpearon a sus adversarios! (Aplausos.)

Foto: Tomada de Granma
Ninguno era un superhombre; eran militares de honor, formados en la escuela ética de Fidel y Raúl, en el patriotismo, el antimperialismo y la unidad; herederos del ideario de Antonio Maceo, que inmortalizó a Baraguá con su viril negativa a negociar una paz sin libertad, y de Juan Almeida, quien gritó bajo una lluvia de balas, en medio de un cañaveral remoto: “¡¡Aquí no se rinde nadie!!” (Aplausos.)
El actual emperador de la Casa Blanca y su infame Secretario de Estado no han parado de amenazarnos. “No creo que se pueda ejercer mucha más presión", ha dicho Trump en un tácito reconocimiento de los niveles extremos a los que ha escalado el bloqueo impuesto a Cuba por más de seis décadas.
“Entrar y destruir el lugar" es lo que, según su imperial concepción, les queda para someternos. La grotesca frase, que ha despertado profunda indignación en el pueblo cubano, solo puede interpretarse como una incitación a la masacre sin miramientos de un país que jamás ha promovido el odio hacia otro.
El patriotismo cubano lo expresó muy tempranamente Martí en Abdala: “El amor, madre, a la patria/ No es el amor ridículo a la tierra,/ Ni a la yerba que pisan nuestras plantas;/ Es el odio invencible a quien la oprime,/ Es el rencor eterno a quien la ataca” (Aplausos).
El pueblo de Cuba no es antimperialista por manual. El imperialismo nos hizo antimperialistas. Pero no solo Cuba, el mundo será cada vez más antimperialista a partir de este asalto a todas las normas internacionales, de esta ofensa a la inteligencia y a la dignidad humana, de ese acto de prepotencia criminal con el que un Estado soberano es atacado por un imperio que desprecia al resto de las naciones.
Todas las victorias del pueblo cubano están asociadas a la solidez de la unidad. Cada vez que se dividieron las fuerzas patrióticas, perdimos. Cada vez que se unieron, vencimos. Eso lo saben bien los enemigos de la nación y por eso apuestan a romper esa unidad.
Sus amenazas de ahora nos recuerdan las de casi todas las administraciones norteamericanas, controladas por los llamados Halcones, partidarios de la guerra. ¿Sabrán los halcones actuales que la revolucionaria estrategia de defensa, conocida como Guerra de todo el Pueblo, nació en respuesta a las peores amenazas de otros halcones? ¿Conocerán cuánto invirtieron sus predecesores guerreristas en la “era pos-Castro”, después de fracasar en todos los intentos de destruir un liderazgo indestructible?
En los últimos días los jóvenes han viralizado en las redes la anécdota de la picúa, vivida y narrada por Fidel. Cuenta que, nadando por debajo del agua, vio venir una picúa hacia él y su primera reacción fue retroceder; pero enseguida lo pensó mejor y se lanzó hacia el agresivo pez que desapareció de su vista. Así hay que actuar frente al imperio, que es picúa, piraña, tiburón y alimaña (Aplausos). Pero insisto y reitero un dato: son jóvenes cubanos quienes viralizaron ese video en las redes.
Aquí estamos, no uno, sino millones de continuadores de la obra de Fidel, de Raúl y de su heroica generación. Tendrían que secuestrar a millones o desaparecernos del mapa y aún así los perseguiría por siempre el fantasma de este pequeño archipiélago que tuvieron que pulverizar por no poder someterlo (Aplausos).
¡No, señores imperialistas, no les tenemos absolutamente ningún miedo! Y no nos gusta, como dijo Fidel, que nos amenacen ¡No van a intimidarnos! (Aplausos.)
Como los junquillos anudados en el centro del escudo, la unidad es el arma más poderosa de nuestra Revolución.
Queridos compatriotas:
Varios compañeros que llegaron a estar en la primera línea de fuego ya están en la patria, con sus cuerpos llenos de esquirlas de metrallas como medallas al valor. Uno de ellos, el Teniente Coronel Jorge Márquez, fue quien impactó a un helicóptero y quién sabe a cuántos de sus tripulantes. Lo hizo disparando su arma antiaérea, a pesar de estar herido y sangrando abundantemente en una pierna (Aplausos).
Coraje es la palabra con la que todos describen el enfrentamiento a los agresores. Y nombran al Primer Coronel Lázaro Evangelio Rodríguez Rodríguez, quien encabezó el intento de rescate de los primeros caídos, hasta que uno de los drones enemigos lo alcanzó: “Me hirieron. ¡Viva Cuba!” Fueron sus últimas palabras (Aplausos).
Cuando parece que el mundo entierra hasta su última utopía, que el dinero y la tecnología están por encima de todos los sueños humanos, que la humanidad se cansa, ¡justo en ese instante, 32 valientes cubanos ofrecen sus vidas y se agigantan, en una fiera batalla hasta la última bala!, ¡hasta el último aliento! (Exclamaciones de: “¡Gloria!”) ¡No existen enemigos capaces de amedrentar tamaño heroísmo!
La prometedora juventud de la mayor parte de los caídos en combate nos trae a la memoria los versos de Martí a los ocho estudiantes de Medicina asesinados por la metrópoli española en 1871: “Cadáveres amados los que un día/ Ensueños fuisteis de la patria mía”. Todo lo que sabemos de sus historias personales, del amor y la bravura que distinguían sus acciones, del compromiso, la consagración y la entrega con que salieron al combate, hace más punzante el dolor; un dolor que no merma, sino que enaltece aún más el patriotismo y la generosidad de los cubanos (Aplausos y Exclamaciones de: “¡Vivan!”) Hoy tiene 32 nuevos rostros, 32 nuevas historias la insuperable definición martiana de que “Patria es humanidad”.
Ellos no solo defendieron la soberanía de Venezuela, al Presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores; defendieron la dignidad humana, la paz, el honor de Cuba y de nuestra América. Fueron la espada y el escudo de nuestros pueblos frente al avance del fascismo. ¡Y serán para siempre un símbolo, una prueba de que no hay pueblo pequeño cuando su dignidad es tan firme! (Aplausos.)
¡Gracias por el coraje y el ejemplo, compañeros! (Aplausos.)
Abrazamos hoy a sus seres queridos, madres, padres, esposas, hijos, nietos, hermanos, abuelos, a sus compañeros de armas y a sus amigos. El dolor no se comparte, decía el Comandante en Jefe en la despedida de duelo a los mártires de Barbados. “El dolor se multiplica. (...) ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!” (Aplausos y Exclamaciones de: “¡La injusticia tiembla!”) Cantaba Silvio entonces: “Que tiemble la injusticia cuando llora el aguerrido pueblo de Fidel”.
¡Cuba no amenaza ni desafía! ¡Cuba es tierra de Paz! Fue aquí en La Habana, y por iniciativa cubana, que hace doce años, durante la II Cumbre de la CELAC, se proclamó a América Latina y el Caribe como Zona de Paz, una conquista brutalmente lacerada por el zarpazo fascista en Venezuela.
Esa vocación de paz no menoscaba en absoluto la disposición para el combate en defensa de la soberanía e integridad territorial. Si llegáramos a ser agredidos, pelearíamos con fiereza idéntica a la que nos legaron varias generaciones de bravos combatientes cubanos desde las guerras por la independencia en el siglo XIX, la Sierra Maestra, la clandestinidad y África en el siglo XX, hasta Caracas en este siglo XXI. No hay rendición ni claudicación posibles, como tampoco ningún tipo de entendimiento sobre la base de la coerción o la intimidación.
Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política, ni eso jamás estará en una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos. Es importante que lo entiendan: siempre estaremos dispuestos al diálogo y al mejoramiento de las relaciones entre los dos países, pero en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo. Así ha sido por más de seis décadas. ¡La historia ahora no será diferente!
Al imperio que nos amenaza le decimos: ¡Cuba somos millones! Somos un pueblo dispuesto a combatir, si nos agreden, con la misma unidad y fiereza de los 32 cubanos caídos el 3 de enero.
Compatriotas:
¡Marchemos unidos! Y ante la memoria de su heroico ejemplo, juremos:
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos!”
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos!”
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos!”
¡Hasta la victoria siempre! (Exclamaciones de: “¡Siempre!
(Exclamaciones de: “¡Hasta la victoria siempre!, y ¡Viva la Revolución!”)
(Ovación.)
(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)
El territorio nacional se suma al homenaje
Honor a lo más alto del altar de la Patria
Por Lisandra Gómez Guerra
Hoy como ayer, Deiby Aquino confirma que valió la pena cada jornada en un suelo distante a la cuna que le vio nacer. Allí era Cuba. Allí estaban sus hermanos de lucha. Allí dejó sembrado su compromiso.
«Eso de ir a otras tierras lo tenemos impregnado desde los mambises».
Y el respeto toma el timonel de sus memorias. Por eso, las bajas temperaturas que espabilaron el amanecer espirituano este 16 de enero no le impidieron llegar hasta la Plaza Mayor General Serafín Sánchez Valdivia. Como ayer cuando conocía de la caída en combate de un cubano en la lucha contra el apartheid siente el dolor estrujarle fuerte el alma.
«Estoy aquí para reafirmar y apoyar lo que hicimos y para que se mantenga ese espíritu nuestro de seguir prestando ayuda a quienes nos lo solicitan. Defendimos y defendemos la soberanía y libertad».
Pasó frente a las fotos de los 32 orgullos de Cuba. Se tomó todo el tiempo porque se encontró en cada uno. Inclinó su alma porque el respeto, honor y gloria hacia los héroes no precisan de muchas palabras.
Santiago honra a los nuevos titanes
Por Odalis Riquenes Cutiño
A partir de las 9.00 de la mañana el pueblo de la urbe oriental rindió tributo a los valerosos combatientes, en ininterrumpido desfile a los pies de la figura ecuestre de Antonio Maceo, con el que manifestaron su respeto y admiración ante los cofres con las cenizas de los ocho santiagueros, escoltados por la bandera cubana, las charreteras con los grados militares a los que fueron ascendidos, las Medallas Antonio Maceo y de Combatiente Internacionalista, y ofrendas florales de la máxima dirección de la Revolución y los familiares.
Las expresiones de respeto y tributo al coraje de los 32 combatientes, símbolo de la determinación de todos los cubanos, se sucederán aquí hasta horas de la tarde en que serán inhumados, siete de ellos en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia y uno en la necrópolis local del municipio de Mella.
Actos de reafirmación revolucionaria y homenaje a los héroes que escribieron con sacrificio la más alta página de solidaridad en Venezuela el pasado 3 de enero, tuvieron lugar igualmente en todos los municipios de Santiago de Cuba.
Ciego de Ávila recordó a los héroes
El pueblo de Ciego de Ávila rindió el último homenaje a los 32 combatientes cubanos caídos en combate ante la agresión yanqui en Venezuela.
«No nos resigmanos hoy a la despedida, porque ellos quedan como ejemplo cimero de lo que es capaz el pueblo cubano -dijo Julio Heriberto Gómez Casanova en su intervención al inicio del honenaje-. Ellos pusieron en alto la bandera con un enemigo que los superaban en armamento, números de hombres y tecnología, y, a pesar de esa superioridad, resistieron».
Primeras muestras de homenaje

Holguín. Foto: Radio Angulo

Sancti Spíritus. Foto: Escambray
Guantánamo junto a las familias
???? El pueblo guantanamero hace suyo el dolor de las familias de los héroes caídos en combate en defensa de la soberanía de la hermana #Venezuela.
— Periódico Venceremos (@PrensaGtmo) January 16, 2026
La hermandad es nuestra fortaleza. #HonorYGloria pic.twitter.com/ID6hi64XjZ


Como los jinetes de Agramonte
Por Yahily Hernández Porto
Cuenta la historia caprichosa y corajuda, que en esta llanura, la de El Mayor, la cubana enardecida, 35 jinetes se lanzaron contra el puñal sediento de sangre del ejército español, el 8 de octubre de 1872, y ni sus cañones, rifles y armerías pudieron con la embestida, mientras arrancaban de las tropas enemigas al Brigadier Julio Sanguily.
Cuenta no solo la legendaria epopeya insurrecta, sino el mambí con filo de machete despalmao que la tierra tembló ante el empuje de los hombres de esta homérica tierra, cuando el jefe insurrecto ordenó, «¡Corneta, toque a degüello!», en el potrero de Consuegra.
Como ayer, como aquel combate desigual, y como aquellas fieras contra el español usurpador, porque sí, dijo Agramonte, «¡Mis soldados no pelearon como hombres: ¡Lucharon como fieras! », la historia vuelve a estremecer los simientes de una nación, en gallardía por 32 jinetes, por 32 héroes, por quienes cayeron en combate.
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En la Plaza de la Patria de Bayamo reposan ya los restos de los granmenses caídos en Venezuela



Fotos: Tomadas de Cubadebate
Inicia Marcha del pueblo combatiente
????????| Miles de cubanos, encabezados por el Presidente @DiazCanelB, marchan en honor a los 32 héroes cubanos caídos en el ataque terrorista de Estados Unidos a #Venezuela.
— Presidencia Cuba ???????? (@PresidenciaCuba) January 16, 2026
¡Abajo el imperialismo! pic.twitter.com/hJOeG60Dpv



Fotos: Rolando Padilla
Díaz-Canel: Al imperio que nos amenaza le decimos, Cuba somos millones
En las palabras centrales del acto de homenaje, Miguel Díaz-Canel, precisó que el 3 de enero de 2026 Venezuela fue atacada por orden del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Foto: Tomada de Cubadebate
Así se cumplió la visionaria sentencia de Simón Bolívar, de que los Estados Unidos están destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad, y del Che, de que en el imperialismo no se puede confiar ni un tantico así.
Aquella fue una madrugada difícil para Cuba. Al recibir las noticias del ataque al hermano país donde cumplen misión colaboradores cubanos, transcurrieron horas muy amargas cuando supimos del secuestro de Maduro y Cilia Flores, afirmó.
Solo sobre mi cadáver podrán llevarse al Presidente, dijo el Primer Coronel Humberto Alfonso Roca. Estos hombres, junto a combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, resumen en sus admirables hojas de servicio las cualidades que distinguen a los héroes cubanos, destacó Díaz-Canel visiblemente emocionado.
Los sagrados restos llegaron ayer a la patria. Son la única medida posible del valor y carácter de los cubanos. Las noticias de la agresión nos golpearon duro. Cuba y Venezuela han compartido ideales y obras por un mundo mejor. Solo quienes desconocen el valor de la solidaridad y amistad pueden confundir esta relación como un mero negocio. Ante todo, cubanos y venezolanos somos hermanos, dijo.
Funcionarios estadounidenses han reconocido con asombro la capacidad de estos hombres. Por más que insistan en exaltar a sus soldados, el asalto de terroristas Delta no fue el paseo que han vendido al mundo. Nuestros bravos combatientes pelearon hasta morir y golpearon a sus adversarios, destacó.
Eran militares de honor formados en la escuela ética de Fidel y Raúl.
El pueblo de Cuba no es antimperialista por manual. El imperialismo nos hizo antimperialistas. El mundo será cada vez más antimperialista tras este acto criminal, perpetrado por un imperio que desprecia a las naciones, sentenció.
Apuestan a romper la unidad. Sus amenazas de ahora recuerdan las de casi todas las administraciones controladas por halcones de la guerra. ¿Conocerán los actuales la doctrina de «guerra de todo el pueblo»? ¿Conocerán del gasto de sus predecesores?
Aquí estamos millones de continuadores de la idea de Fidel, Raúl y su generación. Tendrían que secuestrar a millones y desaparecernos del mapa. No van a intimidarnos y no nos gusta que nos amenacen, como dijo Fidel, recordó.
Varios compañeros de la primera línea de fuego ya están en la patria. El teniente coronel Jorge Márquez impactó un helicóptero a pesar de estar herido. Coraje es la palabra con la que todos describen el enfrentamiento, resumió.
Cuando parece que el mundo entierra hasta su última utopía, justo en ese instante 32 valientes cubanos se agigantan y ofrecen una batalla hasta el último aliento.
Todo lo que sabemos de sus historias personales hace más punzante el dolor, que enaltece aún más el patriotismo y la solidaridad de los cubanos. Ellos no solo defendieron la soberanía de Venezuela, y serán para siempre un símbolo de que no hay pueblo pequeño cuando su dignidad es tan firme.
El dolor no se comparte, decía el Comandante en Jefe en la despedida a los caídos en Barbados. Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla.
No hay rendición ni claudicación posible ni ningún tipo de entendimiento bajo la base de coerción. Siempre estaremos dispuestos al diálogo entre los dos países, en igualdad de condiciones y respeto mutuo. Al imperio que nos amenaza le decimos: Cuba somos millones, concluyo.
Acto de homenaje a los 32 combatientes caídos
Comienza en la tribuna antimperialista el acto de homenaje a los 32 combatientes caídos en cumplimiento del deber en la República Bolivariana de Venezuela. Desde allí, se partirá en marcha del pueblo combatiente, también en denuncia al bloqueo genocida y a los recientes pronunciamientos hostiles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio, con relación a Cuba.
Presiden el acto Miguel Díaz Canel-Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República; el Comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura; miembros del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y representantes de organizaciones políticas, sociales y de masas, así como de los ministerios del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Igualmente, estan presentes familiares de los héroes caídos.
El evento inició con la interpretación de Su Nombre es Pueblo, en la voz de Annie Garcés, y de Canción Urgente Nuestroamericana, compuesto por Raúl Torres y Fidel Díaz.
Desde la tribuna se ratificó que Cuba se mantiene fiel a los principios de soberanía, al pensamiento y legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el año de su centenario y a las enseñanzas de Raúl Castro Ruz.

Foto: Rolando Padilla





Fotos: Roberto Suárez
A las 7:30 a.m. de este viernes 16 de enero, el pueblo de La Habana se concentra en la Tribuna Antimperialista José Martí, para el acto previo a la Marcha del Pueblo Combatiente, como reafirmación del compromiso con la Patria.
Acto y Marcha del pueblo combatiente este viernes
Está pevisto que a partir de las 9:00 a.m. del propio viernes, se realicen ceremonias de homenaje en todas las cabeceras provinciales. A las 4:00 p.m. serán inhumados en los panteones de los Caídos por la Defensa de sus respectivas localidades.

