Patrullero de las Tropas Guardafronteras en misión de vigilancia marítima. A 63 años de su fundación, estas fuerzas continúan siendo baluarte de la soberanía y seguridad de nuestras costas Autor: Tomada de Granma Publicado: 05/03/2026 | 12:54 pm
Este 5 de marzo, mientras el sol se abre paso sobre las aguas que abrazan a Cuba, las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior celebran su aniversario 63, con el compromiso de quienes custodian sin descanso, cada milla de nuestra frontera marítima.
En días recientes, 5 de sus combatientes detectaron e interceptaron una lancha rápida procedente de Estados Unidos. A bordo viajaban diez individuos con antecedentes vinculados al terrorismo y un arsenal preparado para una acción de infiltración en nuestro territorio. Fue un golpe certero a los planes desestabilizadores gestados desde el exterior, ejecutado con el coraje y la pericia que distinguen a estos jóvenes.
Esa operación, que hoy ocupa titulares, es solo una página más en un libro de historias de arrojo que comenzó a escribirse desde 1963 en la península de Hicacos, Matanzas. Fue allí, por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, donde nació la Sección de lucha contra piratas, germen de lo que hoy son las Tropas Guardafronteras. Con medios humildes pero con una convicción inquebrantable, aquellos primeros combatientes —entre ellos el capitán Orlando Pantoja Tamayo, "Olo"— se lanzaron a enfrentar los ataques de grupos mercenarios que pretendían mancillar la soberanía recién conquistada por el triunfo revolucionario.
De aquella semilla, las tropas guardafronteras se integó plenamente al Ministerio del Interior desde 1964 y tuvo fue consolidada como dirección en 1975. A través del tiempo, han diversificado y perfeccionado su misión. Ya no se trata solo de enfrentar a los herederos de aquella piratería, sino que hoy libran una batalla constante contra nuevas amenazas cómo lo son el narcotráfico internacional que intenta usar el Caribe como ruta, el tráfico de personas, las acciones terroristas, la lucha contra el delito, las ilegalidades y otras manifestaciones nocivas que atenten contra la paz y la estabilidad de Cuba.
Detrás de cada operación exitosa hay madrugadas en vela, noches de mar picado, horas frente a las pantallas de radar y decisiones que deben tomarse en fracciones de segundo. Las mujeres y los hombres de las TGF son, en esencia, insomnes centinelas. Son los mismos que interceptan lanchas con narcóticos, rescatan a migrantes con problemas de navegación o protegen nuestros cayos de depredadores de la flora y la fauna. Son, como bien ha quedado demostrado, la primera línea de choque contra quienes nos agreden.
Esta historia de 63 años no se ha escrito sin el pueblo. Desde 1970, los destacamentos "Mirando al Mar", integrados por vecinos de las comunidades costeras y coordinados con los Comités de Defensa de la Revolución, han integrado a pescadores, campesinos y pobladores que se suman a esta labor patriótica, alertando sobre recalos de drogas, lanchas sospechosas o cualquier intento de vulnerar nuestras costas. Es la simbiosis perfecta entre la institución armada y la comunidad, la demostración más fehaciente de que la defensa de la Patria es obra de todos.
Al cumplirse 63 años de aquella fundación visionaria, las Tropas Guardafronteras se alzan como un baluarte inexpugnable de la Revolución. En cada puesto de vigilancia, en cada embarcación que surca nuestras aguas territoriales, en cada joven que con el uniforme puesto desafía el oleaje y la oscuridad, vive el espíritu de aquellos primeros combatientes. Son la continuidad de una historia de dignidad, la prueba irrefutable de que esta tierra, bañada por el mar Caribe y el Atlántico, tiene quien la defienda.
