Los libros con las modificaciones correspondiente al tercer reordenamiento se encontrarán disponibles en las aulas a lo largo y ancho del país. Autor: Abel Rojas Barallobre Publicado: 28/08/2026 | 06:52 am
El próximo 1ro. de septiembre las aulas cubanas volverán a llenarse del bullicio y la alegría de los niños, aunque el proceso docente-educativo estará marcado por las actuales circunstancias del país, debido fundamentalmente al recrudecimiento del bloqueo estadounidense y el cerco petrolero que se nos impone.
Así lo hizo saber este jueves la ministra de Educación, Naima Ariadne Trujillo Barreto, durante un encuentro con la prensa. Entre los temas medulares abordados, destacó las particularidades de un curso donde la presencialidad será clave para garantizar el rigor de la enseñanza, pero se flexibilizará la docencia atendiendo a las capacidades y contextos de cada región.
La titular del sector reconoció que, sin duda, el regreso a clases representa una satisfacción para estudiantes y docentes, pero persisten dificultades que impiden la simultaneidad de este proceso en todas las instituciones del país.
Aunque el nuevo período lectivo comienza oficialmente el próximo 1ro. de septiembre, los centros educativos se incorporarán de forma paulatina a la docencia, atendiendo a las particularidades de cada territorio.
«Hay aspiraciones comunes que debemos de cumplir, pero ninguna institución se parecerá a la otra en sus procesos, porque todas las comunidades no son iguales», señaló; al tiempo que destacó la cifra de estudiantes que se incorporarán es de más de
1 500 000.
Respecto a los preuniversitarios de Ciencias Exactas, la Ministra señaló que se trabaja en algunas alternativas para la reincorporación de los
alumnos a la presencialidad, pero, en algunos casos, no será de inmediato. También se analizan, ilustró, en las salidas que puedan existir para las escuelas con régimen interno, centros de educación especial y hogares de niños sin amparo familiar.
En cuanto a la cobertura docente, especificó que constituye uno de los principales retos, con un 73 por ciento de profesores titulados a nivel nacional, aunque las situaciones más complejas se concentran en La Habana y otras provincias del occidente, mientras que la región oriental presenta indicadores más favorables.
Para enfrentar esta situación, se aplicarán múltiples variantes, entre ellas la movilización de estudiantes universitarios, la incorporación de profesionales de otros sectores, así como la aplicación de la Resolución diez para redistribuir cargas docentes y permitir que un profesor imparta clases en más de una institución.
En el curso 2026-2027, además, destaca el retorno a las instituciones de los estudiantes que residen lejos de sus escuelas con una transportación garantizada por las autoridades pertinentes.
«Sostener nuestras matrículas no será posible en todo momento. Habrá semanas en las que los alumnos regresen a sus casas, pero se realizará un concentrado de compensación, para lo cual contamos con el apoyo de excelentes profesores», advirtió.
Flexibilizar ante las dificultades
Quizá una de las principales preocupaciones de los padres para el nuevo período docente-educativo sea la transportación y movilidad de los estudiantes, en tiempos donde el cerco energético dificulta la vida de los cubanos.
«El horario de entrada a las instituciones se flexibilizará atendiendo a las extensas distancias que deben caminar alumnos y profesores», reconoció
la titular de Educación, quien expresó que constituye una prioridad garantizar la llegada de los estudiantes a sus centros.
Es por ello también que el Ministerio de Educación basa su programa en un sistema flexible, que atiende las situaciones particulares de cada estudiante, sobre todo, en aquellos que provienen de familias vulnerables.
Mientras tanto, los materiales imprescindibles para el nuevo curso, así como los libros con las modificaciones correspondientes al 3er. perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación se encontrarán disponibles en las aulas, a lo largo y ancho del país.
Para que así sea, Trujillo Barreto reconoció la labor de instituciones no estatales y el sistema empresarial, que se han sumado en varias regiones a la tarea de facilitar el acceso de los niños y adolescentes al estudio, incluso ayudando a reforzar la alimentación en las escuelas.
La nutrición adecuada de las infancias es una problemática que afecta, sin duda, el proceso docente-educativo, pues la escasez ocasionada por el bloqueo de Estados Unidos a nuestro país influye de manera más directa en grupos poblaciones vulnerables.
Sin embargo, desde el Ministerio, aseguró, se trabaja para garantizar —en la medida de lo posible— el suministro de meriendas en las instituciones educativas, bajo la premisa de que ningún menor quedará desamparado.
«Las instituciones que tengan acceso a alimentos podrán establecer la modalidad de doble sesión todos los días de la semana o de forma alternativa, en dependencia de los recursos de la escuela», señaló.
Los uniformes, un proceso paulatino
En cuanto a la confección de los uniformes escolares, reconoció que no ha sido posible ni viable garantizar la vestimenta adecuada para todos los estudiantes del país. Hasta este mes, se había fabricado el 12 por ciento de las prendas de las escuelas primarias, lo cual se incrementará con piezas guardadas en el inventario de años anteriores.
«Hoy los territorios se encuentran comprometidos a elevar el proceso de elaboración, especialmente para los estudiantes que se encuentran en primer año de primaria y secundaria.
«Los niños asistirán a las escuelas con sus pañoletas, aun cuando no puedan lucir sus uniformes», expresó la Ministra, destacando la importancia de este símbolo de igualdad y cubanía.
La apuesta del Mined será atender las necesidades de alumnos y educandos, siempre escuchando sus propuestas, pues el curso avanzará como un proceso colectivo, donde todos contribuyen con su esfuerzo a la formación de los profesionales del futuro, abundó.
En el año del centenario del nataliciio del Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, Trujillo Barreto hizo un llamado a desarrollar un nuevo período lectivo guiado por la fuerza de su impronta y el recuerdo del aniversario 65 de la gloriosa Campaña de Alfabetización.
Si en aquel entonces fue posible esa proeza, en la actualidad seguimos garantizando una educación de calidad. A pesar de las dificultades, los centros educativos continuarán formando seres humanos y atendiendo los problemas que afectan la plenitud de las infancias, apuntó.
También reconoció que, pese a las carencias, la intelectualidad de los alumnos cubanos ha brillado en los certámenes internacionales de ciencia, donde la Mayor de las Antillas acumula un medallero olímpico de más del 70 por ciento de los estudiantes presentados.
El acto central por el inicio del curso tendrá lugar en La Habana, y, más allá de la celebración, el propósito planteado será adaptarse a las dificultades sin renunciar a su propósito esencial: garantizar la educación de las nuevas generaciones de cubanos.
