La Escuela Primaria Rafael María de Mendive acogió el acto central por el inicio del curso escolar 2026-2027. Autor: Estudios Revolución Publicado: 02/09/2026 | 06:39 am
Amanece. La ciudad recobra su pulso habitual y se rinde ante la alegría de los niños en la cita esperada de cada septiembre. Aunque las afectaciones eléctricas silenciaron en muchos hogares la tradicional felicitación televisiva, Cuba entera volvió a regocijarse con esa música única que solo nace de los sueños infantiles.
La Escuela Primaria Rafael María de Mendive, una institución que honra desde su nombre al maestro del más universal de los cubanos, acogió el acto central por el nuevo curso. A los festejos se sumaron, desde sus respectivos centros de estudio, más de un millón y medio de estudiantes.
Docentes y alumnos estuvieron acompañados por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz; la ministra de Educación (Mined), Naima Ariatne Trujillo Barreto, así como otros directivos de los organismos formadores.
En una jornada animada por la danza y las actuaciones de la Compañía Teatral La Colmenita, los presentes evocaron el legado de Fidel en el año de su centenario y honraron la labor de los maestros que, guiados por su impronta, extendieron la educación a todo el territorio nacional.
«Hoy, al abrir las escuelas, estamos cumpliendo el mandato martiano de defender a nuestros niños y construir esa América justa con la cual soñó el Apóstol», expresó la titular del Mined en las palabras inaugurales, al tiempo que ratificó la voluntad del Gobierno de sostener la educación pública a pesar de los severos efectos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos.
«El timbre que nos convoca hoy suena distinto. No es solo el repique de una campana, la señal de un altavoz o el llamado firme de un maestro; es el latido de una nación que decide apostar por su futuro y mantener la resistencia, la esperanza y la ternura», añadió la Ministra.

Foto: Estudios Revolución.
Un curso adaptado a las nuevas circunstancias
El nuevo período lectivo transcurrirá en un contexto exigente. En medio de un escenario de severas limitaciones materiales, el regreso a las aulas evidencia la consagración de miles de maestros que demuestran que en su profesión no existen imposibles.
A ellos se refirió Trujillo Barreto al evocar a los jóvenes que protagonizaron la epopeya de la Campaña de Alfabetización en circunstancias sumamente complejas. «Más de 65 años después nos enfrentamos a nuevos desafíos, pero el espíritu y la dedicación siguen siendo los mismos», enfatizó.
Ante la situación del país no existen soluciones únicas ni recetas uniformes. Lograr una enseñanza sostenible constituirá la mayor victoria de este curso escolar. De acuerdo con la ministra de Educación, las decisiones organizativas variarán en cada centro educativo según las condiciones particulares de cada escuela y territorio.
En consecuencia, el período lectivo 2026-2027 se ha concebido desde la flexibilidad y la respuesta individualizada, articulada con el apoyo de las instituciones y de las comunidades. «Habrá escuelas donde la doble sesión sea viable; en otras se aplicarán períodos de compensación y regímenes de asistencia ajustados a la disponibilidad de transporte, alimentación y energía de cada zona», precisó.
La confección de los uniformes escolares representa otro de los grandes retos del curso. No obstante, transmitió tranquilidad a las familias al asegurar que la indumentaria no constituirá una barrera para asistir a las aulas. En los próximos meses, la industria continuará garantizando la producción gradual de estas prendas, mientras las instituciones adecuarán sus exigencias a la realidad de cada alumno.
Aunque la cobertura docente se mantiene como una prioridad para los directivos del sector, el proceso se apoyará en la incorporación de los jóvenes egresados de las escuelas pedagógicas, formados para asumir el compromiso en las aulas.
«Ejemplaridad» es la máxima que debe guiar a todo maestro, afirmó la Heroína del Trabajo de la República de Cuba Esther Lazo Pérez, fundadora de la Educación Especial en el país, quien dedicó su vida a la atención de niños sin amparo familiar. Al observar a las nuevas generaciones de educadores, instó a mantener vivo el pensamiento histórico del Comandante en Jefe.
Por su parte, la subdirectora provincial de Educación, Susana Domínguez Vila, aseguró que las proyecciones esenciales del sector para este curso se enfocarán en garantizar la cobertura docente, flexibilizar los procesos de enseñanza y brindar una atención integral a los alumnos. Para ello, se consolidarán las transformaciones del Tercer Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación y las acciones de diagnóstico, con especial énfasis en los estudiantes procedentes de familias en situación de vulnerabilidad.
Desde la Comisión de Atención a las Políticas Sociales se trabaja de conjunto para ofrecer apoyos diferenciados y recursos que faciliten el acceso continuo de todos los niños al proceso educativo.
En tanto, el Doctor en Ciencias Pedagógicas Yosdey Dávila Valdés sostuvo que el mayor desafío de la escuela cubana reside en dialogar con la realidad social del estudiante. «Un docente preparado no solo enseña contenidos académicos como la Matemática, sino que acompaña al alumno en el desarrollo de la resiliencia, la empatía y la capacidad de adaptación», subrayó.
Su experiencia en la formación de maestros, a través de las teleclases de la Empresa de Informática y Medios Audiovisuales para la Educación, le permite reafirmar el valor insustituible del espacio escolar. «Es esencial que, independientemente de las dificultades, los niños asistan a clases, socialicen y encuentren en la escuela un entorno para el crecimiento colectivo», señaló.
Una fiesta para las infancias
Los estudiantes recibieron el reencuentro con entusiasmo. Entre manifestaciones culturales y juegos didácticos, los pequeños mostraron los aprendizajes de sus círculos de interés, espacios donde combinan la recreación con la formación vocacional.
Para la pionera Alice Melani Estiú Rodríguez, volver a la escuela es motivo de satisfacción al reencontrarse con sus compañeros y profesores. La estudiante, vinculada al canto y la actuación, manifestó su entusiasmo por aprender nuevas materias y la importancia de respetar el trabajo de los educadores.
Alejandro Rodríguez, alumno de tercer grado en la escuela primaria Rafael María de Mendive, expresó su alegría por retomar el aprendizaje y compartir nuevamente con sus amigos tras el receso escolar.
Asimismo, la pionera Emma Hernández destacó el entusiasmo de rencontrarse con su colectivo pedagógico y la emoción de haber participado en la presentación cultural durante la jornada inaugural.
Esos rostros marcaron el inicio de un período lectivo de notables retos, donde se reafirman el afán de conocimiento y la voluntad de superación. En un escenario de transformaciones, docentes y estudiantes confirman que las circunstancias cambian, pero el compromiso con la enseñanza permanece.
Ninguna escuela será igual, como tampoco lo es la sociedad que vive bajo el más cruel de los asedios. Sin embargo, la educación cubana preserva como máxima que ningún estudiante quede desamparado. Frente a las dificultades económicas cotidianas, las aulas reabren sus puertas para demostrar que el derecho a aprender y soñar no admite barreras.
