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Amílcar Salatti, un guionista que escribe personajes reales

Sobre la construcción de algunos de los personajes adolescentes de la teleserie Calendario dialogamos con el reconocido escritor  

Autor:

Jeiddy Martínez Armas

Amílcar Salatti, guionista de la teleserie Calendario, ha brindado en las tres temporadas de esta propuesta televisiva una manera ética de ver la realidad de los personajes adolescentes cubanos, como por ejemplo los de la comunidad LGTBIQ+.

Este es un producto audiovisual en el que muchos pueden verse representados, resultado de la exhaustiva investigación en equipo hecha por diversos especialistas en fecha previa a la escritura de la teleserie por el afamado guionista cubano, quien con sus aportes certeros de creador retrata en su memoria cada espacio circundante. Salatti logró un texto único y digno de verse en pantalla. Sobre la construcción de algunos de los personajes adolescentes: gays, lesbianas y bisexuales femeninos, temáticas que han tenido popularidad en las distintas temporadas de Calendario, versa también esta entrevista, pero ahora viajemos primero en una máquina del tiempo a esa génesis de este producto final, que ahora disfrutamos todos los domingos por Cubavisión.

—¿Cómo desde el guion pensó la construcción de todos los personajes para que se vieran representados correctamente sus estilos de vida, empatía y conflictos?

—Creo que es algo vital, sobre todo en el oficio de los guionistas, la investigación y conocer gente. Es decir, aunque los personajes no sean reales, son como extractos de esas personas de las cuales uno va tomando cosas para construir lo que te haga falta, en el sentido de la historia que vayas a contar.

«Creo que yo investigué muchísimo, hablé con mucha gente joven, sobre todo con mi sobrino, con mis hijos, les pedí que me pasaran música que escuchaban en ese momento, anécdotas, es decir me llené de todo ese bagaje y a partir de allí empecé a construir esos personajes que me quedan lejos por edad; pero bueno la investigación suplió esa diferencia.

«Además, cualquier barrio está lleno de jóvenes, todo el tiempo allí jugando y conversando. Yo siempre los observo, los veo, trato de estar al día con los dicharachos. Entonces realmente la base es esa, una investigación, conocer gente de esa edad, conversar con ellos, ver cómo hablan, se mueven y cuáles son sus intereses. También los actores terminan de “rellenar” todo eso. 

«Con el resto de los personajes, su construcción está según la función que tengan en la historia, son padres, abuelos… es decir una generación que me queda más cerca y conozco mucho mejor, ya ahí va el trabajo de caracterizar el estatus económico y social».

—¿De qué manera pudo escribir unos personajes lejanos a usted en edad, carácter y condiciones de vida? ¿Cuánto le sirvieron para ello los estudios sociológicos del Centro de Estudios sobre la Juventud?

—El estudio principal que a nosotros nos sirvió fue una investigación que ellos habían hecho sobre la función del maestro en las escuelas y el plano en que lo tenían los estudiantes; si lo admiraban, lo respetaban y querían ser como él. Esa investigación fue el punto de partida de Calendario, ya después de eso realicé mi investigación personal.

«También tuve la asesoría de Beatriz Roussó y Dely Fernández, quienes trabajan conmigo hace un montón de años, ellas han abordado mucho la temática juvenil. Me ayudaron también junto con Magda a encontrar temas que fueran de interés para los jóvenes, que ellos estuvieran ávidos de que se vieran reflejados, además en la revisión de que los personajes sean coherentes con la edad, el lenguaje, sueños e intereses. Beatriz y Dely sí tienen muchos conocimientos de esos estudios, porque se dedican más a eso. Entonces gracias a la investigación y la revisión de ambas llegamos a un punto donde esos personajes se vuelven creíbles, los jóvenes se ven identificados en ellos. Ese es un poco el trabajo en conjunto que se hace entre el guionista y los asesores que también es bueno, del cual Magda ha participado mucho».

 

—¿Cómo guionista por qué consideró importante representar la temática LGTBIQ+ en Calendario? ¿De qué manera realizó la construcción de estos personajes?

—Creo que en los últimos años es una temática que ha logrado mucha visibilidad, no he traído nada nuevo a Calendario en ese sentido, ya los audiovisuales cubanos y los de nivel internacional lo han representado ampliamente.

«El personaje gay llamado Maikel, por ejemplo, quien aparecía en la primera temporada, está inspirado en un suceso real que yo encontré en la investigación. A él le hacían bullying, le robaban el diario también. La gente criticó mucho que no tuviera pareja, pero bueno, el plan era que en la segunda  temporada sucediera ello, que encontrara un novio; pero ese actor salió de la serie. Yo no quería volver a mostrar un adolescente homosexual hombre y lo que traje fue una muchacha lesbiana, entonces exploré esa temática.

«Creo que estas son historias que obviamente hablan de un tema que es un poco tabú, el cual ya se ha abierto, pero sobre todo habla del amor desde la perspectiva de esa comunidad, de esa minoría y de la valentía a enfrentarse a eso. Da igual que el amor sea homosexual o heterosexual, eso realmente no creo que sea importante.

«Conozco mucha gente homosexual, me he relacionado con ellos, todo eso te retroalimenta para evitar caer en estereotipos, en clichés; por ejemplo, que en el caso de las lesbianas porque son mujeres homosexuales tienen que ser más fuertes y duras.

«No es la primera vez que yo trato esa temática en mi obra. Vuelvo y te repito, no creo que haya sido nada novedoso. Tenía tiempo ya cuando entré en la segunda temporada, que iba a desarrollar toda esa temática homosexual femenina de hacerlo en base al amor. De estos personajes había una muchacha que estaba conociendo su preferencia sexual: Sofía, que en realidad es bisexual, la otra que es lesbiana representada con el personaje de Natalia era mucho más segura; pero lo que más me interesaba de esta relación era el amor entre ellas dos».

Calendario es una serie que intenta dejar un mensaje ético: la transmisión de valores como el amor, la familia, la sinceridad, la humanidad. FOTO: Tomada de tvcubana.icrt.cu

—¿De qué manera desde el guion pudo elaborar una propuesta ética de la teleserie entretejiendo todas las subtramas?

Calendario es una serie que intenta dejar un mensaje ético: la transmisión de valores como el amor, la familia, la sinceridad, la humanidad, todo ese tipo de cosas que uno debe llevar dentro. Realmente creo que es una serie que va mucho en esa dirección, obviamente sin dejar de ser entretenida, que es lo más importante.

«Si no entretiene, el mensaje no llega, porque la gente se aburre y te cambia de canal, se va a ver otra cosa en el paquete, por ejemplo. A partir de ese punto clave lo importante es que la gente se enganche, se entretenga.

Se trata de que el mensaje sea recepcionado por el público, sobre todo el de la importancia de los valores, de este tipo de cosas que, aunque estemos en medio de la crisis, no se pueden abandonar. Habrá gente que defienda una cosa u otra, pero para mí esos valores están calcados en piedra.

«Esa es mi mirada, mi punto de vista, lo que quiero transmitir. Creo en el valor de la Literatura, de la honestidad, del sacrificio, de ser coherentes con uno mismo desde el punto de vista humano. Entonces ese tipo de cosas yo las trato de defender en Calendario, es una teleserie que se presta para esto.

«Y quien mejor podía dirigir Calendario era Magda, porque es una mujer sumamente sensible, pasional, maestra, ya no te estoy hablando como directora de audiovisuales, sino desde el punto de vista humano, de los valores y la ética que tiene. Creo que ahí nos unimos dos personas que vemos el mundo de manera similar».

 

 

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