Con sus dos goles Luis Javier Paradela fue el héroe en el empate de Cuba con Martinica el pasado jueves. Autor: Tomada de X Publicado: 29/03/2026 | 11:30 am
La espera llegó a su fin. Este domingo, en la tierra de la bachata, el merengue y el béisbol, Cuba y República Dominicana se verán las caras en un rectángulo verde. Dos históricas potencias beisboleras permutando su deporte nacional por el short corto, en el cierre de la FIFA Series.
Para Cuba, envuelta en una nueva era, y con un proyecto en ciernes encabezado por figuras claves en el último mundial sub-20, esta será la primera gran prueba de fuego de Pedro Pablo Pereira. Después de 2 victorias en el cierre del 2025, y un empate el pasado jueves en el súper regreso de Luis Javier Paradela, serán los quisqueyanos el rival más difícil al que han enfrentado en mucho tiempo.
El plantel dirigido por Marcelo Neveleff ya no es la antigua Cenicienta de Concacaf, a la que todos querían enfrentar pues significaba un éxito seguro. La explosión de talento quisqueyano ha llegado a colocar sus figuras en ligas importantes del fútbol europeo, sobretodo en la península ibérica. Nombres como Mariano Díaz, Junior Firpo, Peter Federico, tres jugadores bien conocidos por la afición cubana, resaltan como nombres propios de este elenco.
En el último choque amistoso efectuado esta semana, un empate contra El Salvador matizó el accionar rojo, rescatado en el tiempo de descuento, dejando más dudas que certezas.
Una realidad es importante. Los centroamericanos, que hicieron sudar a Dominicana, son muy superiores a los leones del Caribe, por lo que un resultado favorable a los locales no sería nada descabellado. Para Cuba, resultará clave el aporte de su capitán Luis Javier Paradela, así como cuanto pueda sumar Dayron Reyes, perfecto escudero desde las asistencias contra Martinica, pero desaprovechado como banda derecha cuando podía aportar mucho más en su posición natural como 10. La baja de Orlando Calvo por lesión obliga a mover la saga defensiva, y no seria descabellado ver a Eloy Nebrada asumiendo responsabilidades en la banda izquierda.
La mesa está servida para este plato fuerte. En el almuerzo dominical, tras tomarse un café colombiano y degustar un croissant galo, llegará el momento de plátano y congrí, en la última pausa internacional antes de que ruede el balón mundialista.
