Lamine Yamal volvió a vestirse de héroe con un gol de fantasía que abrió la senda del éxito para el equipo de Hansi Flick. Autor: Tomada de Mundo Deportivo Publicado: 20/10/2026 | 02:52 pm
La Cartuja de Sevilla fue testigo de un partido que tuvo de todo: fútbol de salón, errores defensivos, polémicas arbitrales y una tangana que terminó con expulsión. El Barcelona de Hansi Flick sigue intratable. Los azulgranas suman nueve victorias consecutivas en Liga, igualando el mejor inicio histórico de la competición que ostentaba el Real Madrid desde la temporada 1968-69. Los de Flick no solo ganan, sino que arrasan: ya suman 39 goles en nueve jornadas, el segundo mejor registro anotador en la historia de LaLiga en este punto del campeonato.
El partido comenzó con un golpe de autoridad. A los 10 minutos, Lamine Yamal recibió en la frontal, se perfiló con la calma de un veterano y colgó un zurdazo parabólico imposible para la escuadra de Álvaro Valles. Era el 0-1, el octavo gol liguero del «10», que volvía a demostrar por qué es, con diferencia, el jugador más determinante del campeonato. El Betis, lejos de arrugarse, respondió con orgullo. En el minuto 26, un saque de esquina mal defendido por los centrales culés lo aprovechó Valentín Gómez para conectar un testarazo inapelable y poner el empate en el marcador.
Cuando el partido parecía encaminarse al descanso con empate, la polémica hizo acto de presencia. Giovani Lo Celso firmó una volea espectacular desde la frontal que se coló por la escuadra de Joan García. La Cartuja explotó, pero la alegría duró poco: el VAR llamó al árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea para revisar una mano previa de Cucho Hernández en el inicio de la jugada. El gol fue anulado, desatando la furia del banquillo local y del técnico Manuel Pellegrini, que calificó la actuación arbitral como «lamentable» al final del partido. Esta decisión fue el punto de inflexión emocional de un partido que, hasta entonces, había sido un intercambio de golpes.
La segunda parte fue un torbellino. Gabriel Jesús puso el 1-3 tras una asistencia de Lamine, pero Abde recortó distancias dos minutos después con un disparo desde fuera del área (2-3). Fue entonces cuando estalló la locura: en medio de la celebración del gol bético, Facundo Bernal propinó un cabezazo a Lamine Yamal, lo que le costó la tarjeta roja directa y dejó al Betis con diez hombres. Con un jugador menos, el partido se terminó de romper. Eric García, en el 61', y Dani Olmo, con un golazo desde fuera del área en el 80', sentenciaron la manita
El Barcelona se mantiene como líder sólido y con la moral por las nubes, pero no hay tiempo para celebraciones prolongadas. El calendario, caprichoso y exigente, le reserva dos pruebas de fuego consecutivas: primero, el duelo de Champions League contra el PSG. Y después, el plato fuerte: el Clásico contra el Real Madrid, un partido que puede marcar el destino de la temporada. La «manita» en La Cartuja no fue solo una victoria, fue una declaración de intenciones: este Barça ha venido a dominar, y de momento, nadie ha encontrado la manera de detenerlo. Pero las verdaderas pruebas están por llegar.
