Los capitalinos reafirmaron que Venezuela no está sola y que la razón vencerá por encima del odio y la ambición. Autor: Roberto Suárez Publicado: 04/01/2026 | 02:42 am
En medio de la canción dedicada a la despedida del mejor amigo de Cuba (el comandante eterno Hugo Chávez Frías), su cantautor no pudo contener la indignación, la misma que sacude a todo el pueblo cubano, y resonó en una expresión compartida: «¡Abajo el imperialismo, coj...!».
En ese momento todavía el presidente pedófilo, mentiroso, asesino, ladrón y secuestrador no había pronunciado con total desfachatez sus pasos posteriores: «Vamos a dirigir el país (Venuezuela) hasta que podamos hacer una transición segura». Y no permitirá, dijo, que el Estado venezolano sea controlado por las fuerzas bolivarianas. Pero ni la determinación de un pueblo ni las leyes internacionales, que viola con total impunidad, forman parte de su autoproclamación como emperador del mundo.
Muchos cubanos dignos estaban en la mañana de este sábado en la Tribuna Antimperialista, frente a la Embajada de Estados Unidos en La Habana, para pronunciar a viva voz la denuncia y el rechazo a una criminal y alevosa agresión, al bombardeo indiscriminado de varias ciudades de Venezuela y al secuestro del presidente constitucional de ese país, legítimamente electo, Nicolás Maduro Moros, y su esposa, Cilia Flores.
Desde allí, se escuchó el llamado a los pueblos de América Latina y el Caribe, al estadounidense y a los del resto del mundo a que se movilicen para evitar la impunidad, porque Venezuela es hoy la causa de la humanidad, tal como lo es el martirizado pueblo palestino en Gaza.
En ello estaremos unidos a los hermanos bolivarianos, como estuvieron en sus ideas sobre la Patria Grande, Nuestra América, Bolívar y Martí y sus discípulos y fieles seguidores los comandantes Chávez y Fidel. Los dos más grandes hombres de nuestra nación lo dijeron claro y nos mostraron el camino que seguiremos: Deme Venezuela en qué servirle, en mí tiene un hijo… y… por Venezuela hay que darlo todo…
Hablaron varios representantes genuinos del pueblo: Fernando González LLort, el Héroe de la República de Cuba y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, condenó lo sucedido en nombre de la solidaridad, que es alimento de los cubanos; la científica Belinda Sánchez Ramírez, heroína del Trabajo, reprochó la sucia acción de terrorismo de Estado, con la inspiración de la unidad que nos guía hoy en el centenario de Fidel.
La doctora Agnerys Cruz Rodríguez, desde la moral que le dan diez años de colaboradora de la Salud en Venezuela, preguntaba dónde está la ONU, dónde se encuentran los que se dicen defensores de la paz; mientras Adriana Amore Moreno, secretaria general del Comité UJC del Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, levantaba la voz de los jóvenes y los estudiantes.
Más de uno en la multitud, que portaba banderas de Cuba, Venezuela y Palestina, ya había secado lágrimas, no de debilidad, sino por la rabia justa ante la brutalidad con que han ejecutado una invasión sobre la base de mentiras y manipulaciones. Mañana podemos ser cualquiera de nosotros, se decía, y se reconoce esa posibilidad en el guion del imperio, que se ha repetido más de una vez.
Abel Prieto, presidente de la Casa de las Américas, señalaba que ellos quieren que el mundo crea sus mentiras y acepte la barbarie como algo inevitable. No puede haber una persona digna en este planeta que no denuncie. Tenemos que frenar las fuerzas del fascismo, enfrentadas en este momento tan oscuro a la dignidad de los pueblos y a la justicia. Nos viene un siglo de combate, y esa sentencia fue aceptada con decisión.
Gerardo Hernández Nordelo, el Héroe que lidera al pueblo cederista, advirtió a venezolanos que son mercenarios de ese imperio, y también a cubanos de la misma laya, que ya están en redes sociales celebrando la invasión, que no se equivoquen, pues con la Patria no se juega, con la dignidad y la independencia no se juega.
En el acto, en el que se escucharon, al finalizar, las enérgicas palabras del Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, la cultura, esa que nos define y reafirma como nación, llegó en la representación de varios artistas. Y el pueblo congregado allí, a un lado del Malecón, coreó y siguió poemas y canciones compartidos por Mirta Lidia Pedro, Raúl Torres, Annie Garcés, Fidel Díaz Castro y Silvio Alejandro. Y también merecieron aplausos nuestros admirados repentistas. Todos como protagonistas de un canto colectivo de condena ante el atropello y a favor de la vida, la paz, la libertad y la justicia.

La máxima dirección del país, encabezada por el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto al embajador de Venezuela en Cuba, Orlando Maneiro Gaspar, presidió el acto celebrado este sábado en La Habana. FOTO: Roberto Suárez
