El acceso a la educación y a la formación profesional garantiza la equidad genérica Autor: Juventud Rebelde Publicado: 18/03/2026 | 12:29 pm
Si una práctica social ha encontrado ardides legales y aceptación consuetudinaria para sobrevivir a contracorriente, ha sido la de los matrimonios precoces, que fundamentalmente ocurre entre un hombre adulto y una adolescente. Fruto en la mayoría de los casos de arreglos forzados, o de presiones de índole familiar, comunitaria o religiosa, estas relaciones conyugales ocurren de manera predominante en los ámbitos socioeconómicos marcados por la pobreza, la carencia de educación sexual y el analfabetismo.
Para revertir esta situación que acarrea consecuencias funestas para las mujeres -en lo concerniente a la salud reproductiva, la estabilidad psicológica y la autonomía personal-, fue desarrollado el programa Pathways to Choice (Caminos para la elección) que tuvo como destinatarias a un grupo de muchachas que habitan la región norte de Nigeria.
Basado en los pilares de la educación y la implicación comunitaria, Pathways to Choice contó con la participación de 1 181 adolescentes entre 12 y 17 años provenientes de 18 comunidades nigerianas de los estados Kaduna, Kano y Borno. Luego de transitar por el período de test entre 2018 y 2020, los resultados del programa fueron publicados el pasado 11 de marzo por la revista Nature. Para sorpresa de muchos implicados -entre ellos Maryam Abubakar, especialista del Centre for Girls Education de la ciudad de Abuja-, la aplicación del programa conllevó una reducción drástica al 21 por ciento de los matrimonios prematuros en la población analizada, un descenso significativo si lo comparamos con los niveles registrados a escala regional (86 por ciento).
Teniendo en cuenta que el 48 por ciento de las muchachas nigerianas se casan antes de cumplir incluso los 15 años, este retardo en la edad de contraer matrimonio contribuye a evitar los riesgos de un embarazo adolescente, como la tasa de mortalidad y la adquisición de enfermedades asociadas al parto. Además de verse menos expuestas a la pérdida de autonomía y a la violencia familiar, las mujeres que podrían en esta nación subsahariana optar por la procreación después de la edad adulta cuentan con un potencial de aporte económico valorado en miles de millones de dólares, según develó la agencia Science-Presse.
Más que enfatizar la óptima relación costo-beneficio aportada por el programa, los artífices de Pathways to Choice ponderaron los efectos educativos extendidos al ámbito familiar de las muchachas involucradas, quienes en el 87 por ciento de los casos replicaron la instrucción recibida hacia sus parientes inmediatos. Si bien estos resultados se obtuvieron gracias a la disposición de recursos humanos y finacieros, la iniciativa prosperó bajo la estrategia denominada como big push (gran impulso) o de compromiso colectivo, que requirió la implicación de todos los actores a nivel familiar, formativo y comunitario.
El mayo acierto de esta iniciativa de transformación comunitaria es que no penaliza jurídica ni éticamente la práctica ancestral del matrimonio en edad precoz, más bien pone en evidencia las ventajas para las mujeres de tener una educación sistemática y alcanzar una formación profesional que consolide su autonomía dentro del espacio conyugal y familiar.
Si bien la apuesta de Pathways to Choice se circunscribe a un contexto cultural, étnico y geográfico, no hay dudas que pudiera generar un impacto de alcance continental y planetario. Según la información aportada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), cada año 12 millones de adolescentes son precipitadas a los casamientos forzados, por lo que en el mundo ya se sobrepasó la cantidad de 640 millones de mujeres que contrajeron matrimonio durante la etapa pre-adulta. De acuerdo con las evidencias del UNFPA, dar a luz antes de los 18 años incrementa entre dos y cinco veces los riesgos mortales asociados al parto, por lo que retardar la procreación redunda en la expectativa y calidad de vida de las futuras gestantes.
Aunque la mayoría de las injusticias sociales que se comenten contra las mujeres se justifican con supuestas normas religiosas o comunutarias de imposible transgresión, experiencias como Pathways to Choice ponen en valor la importancia de propiciar un contexto donde prime el acceso a la educación y la paridad genérica. Que los sujetos femeninos desde edades tempranas dispongan de alternativas para su bienestar y desarrollo, es una de las mayores contribuciones que podemos anhelar para la sociedad planetaria del futuro.
