Aunque no destaca por su brillantez dramatúrgica, el thriller sicológico His & Hers (Él y ella) aporta entretenimiento y atisba ciertos temas sociales en una miniserie que atrapa la atención desde el primer fotograma
Hay al menos dos versiones de cada historia. La tuya y la mía. La nuestra y la de ellos. La de él y la de ella. Y eso significa que, siempre, alguien miente. Lo dice ella, Anna Andrews, al comienzo de His & Hers (Él y ella, miniserie de Netflix que, en seis episodios, ha atrapado la atención de muchos, desde que se estrenó el pasado 8 de enero.
Andrews (encarnada por Tessa Thompson), es una periodista negra que se crió en Dahlonega, el típico pueblo de blancos estadounidenses donde nada sucede, pero ahora vive en Atlanta, alejada de su rol protagónico como conductora de un noticiario televisivo, hasta que una noche aparece muerta Rachel, una de sus amigas de la adolescencia, y decide cubrir los hechos como reportera.
Así regresa a Dahlonega, donde volverá a encontrarse con él, Jack Harper (Jon Bernthal), detective al frente del caso y que, además, es su esposo. La relación tiene un simbolismo muy fuerte, pues Dahlonega —una ubicación real y escogida por la producción por ser un bastión blanco en Georgia, estado donde la etnicidad es bastante mixta—, es un pueblo que se convierte en un personaje más a lo largo de la trama.
Anna y Jack —como ya descubrió el espectador— están separados, tras un evento traumático que pone el drama a una serie que se presenta dentro del thriller sicológico y, a pesar de sus muchos puntos de giro, termina siendo, hasta cierto punto, un culebrón en pequeña escala.
Él y ella es una adaptación de la novela homónima escrita por la británica Alice Feeney, publicada en 2020 con relativo éxito. Persigue la fórmula de llevar al audiovisual, en este caso la televisión, obras literarias adaptadas. Y trata, con mesurado éxito, de alternar entre las visiones de Anna y Jack, los protagonistas, junto a una legión de personajes que acabarán siendo, en su mayoría, sospechosos de asesinato.
Y es que la muerte de Rachel desencadena una serie de sucesos que trastocan la vida del otrora aburrido pueblo, aunque eso es solo en apariencia.
La serie, transmitida por la Televisión Cubana y dirigida por Anja Marquardt y William Oldroyd —quien también es coguionista junto a la showrunner Dee Johnson— se adentra en temas como el olvido al que son sometidos los ancianos, las perversiones y sus traumas supuestamente superados —pero no olvidados—, los trastornos que causan en el seno familiar las drogas y el alcohol, y, por supuesto, el matrimonio roto por la pérdida de un hijo. Todo eso en un pequeño pueblo… infierno grande, como dice el refrán.
A diferencia del libro —cuya trama se desarrolla en Reino Unido—, donde los capítulos se alternan entre él, ella y el asesino(a), para construir una fuerte narrativa de thriller, en esta entrega televisiva el formato escogido hace que el ritmo sea casi siempre trepidante —no en acción, sino en diálogos—, pero, como ya les comenté, es esto lo que la acerca más al culebrón que a lo que pretendió ser.

El amor maternal es clave en esta serie. Foto: Netflix
La salva, en parte, el trabajo de la showrunner, Dee Johnson, cuya marca ha quedado en otras obras como Nashville, ER y The Good Wife (La buena esposa).
En Él y ella, Johnson potencia la idea central de la novela de Alice Feeney, con una arquitectura narrativa precisa que se asegura de dejar en cada episodio un giro para mantener la atención del espectador.
La showrunner trató, además, que el misterio policial por el asesinato de Rachel no opaque el drama humano, sino que ambos niveles narrativos se retroalimenten… pero «se quedó corta». Si bien lo que cuenta el relato es de lo más devastador que puede suceder a unos padres, tanto Anna como Jack no logran salirse de sus cascarones como periodista y detective.
Eso sí, Él y ella mantiene una consistencia estética y narrativa, quizá, porque Johnson fue clave en la coordinación del equipo creativo, y trabajó de la mano de William Oldroyd para que este dejara bien claro su estilo cinematográfico.
Más allá de lo técnico, Él y ella atrapa porque es capaz de entretener a golpes de giros y más giros, en capítulos de unos 40 minutos de duración que te llevarán a los entresijos del amor maternal más puro, y te enseñarán que todos tienen su propia versión de los hechos; aunque hay algo que se clava como un puñal en el pecho: la crueldad, inculcada desde las más tempranas edades, siembra un odio muy difícil de superar.
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—Cambio de ubicación y rodaje
La serie se filmó de manera íntegra en Georgia, Estados Unidos, y el creador William Oldroyd destacó que es «uno de los pocos programas filmados en Georgia para Georgia». Aunque la historia transcurre en Dahlonega, el rodaje se realizó principalmente en Atlanta, aprovechando los incentivos fiscales y el talento local del estado, conocido como «el Hollywood del sur».
—Una autora enamorada
La autora Alice Feeney concibió la idea de His & Hers, mientras paseaba a su perro en Surrey, Inglaterra, en 2017. Escribió los primeros tres borradores en solo tres meses, describiendo el proceso como «algo parecido a enamorarse».
—Pista delatora
En el primer episodio, la detective Priya (Sunita Mani) señala que en la escena del crimen «no hay huellas dactilares en ninguna parte. Ni siquiera de la víctima. ¿Todo el lugar limpio? Quizá estamos buscando a un profesional». Y efectivamente, buscan a un profesional, pero no el tipo de profesional que sugiere la detective.
—Conexiones con Marvel
Tessa Thompson (Anna) y Jon Bernthal (Jack) comparten universo cinematográfico: Thompson es Valquiria en el Universo Cinematográfico de Marvel (Thor: Ragnarok, Love and Thunder), mientras que Bernthal interpretó a The Punisher en las series de Marvel/Netflix y Daredevil.
—Los actores también dudaban
Tanto Thompson como Bernthal admitieron que mientras filmaban, creían que sus propios personajes podían ser los asesinos.
—Tessa Thompson como productora ejecutiva
Además de protagonizar, Thompson actuó como productora ejecutiva de la serie, involucrándose desde las primeras etapas de desarrollo junto al creador William Oldroyd.
—Reunión de The Wire
La serie cuenta con los actores Chris Bauer (Clyde Duffie) y Pablo Schreiber (Richard), dos intérpretes que aparecieron en The Wire (Bauer como Frank Sobotka en la temporada 2, Schreiber como Nick Sobotka). Curiosamente, no comparten ninguna escena en Él y ella, algo que la crítica señaló como una oportunidad perdida.

Pablo Schreiber y Chris Bauer en The Wire. Foto: IMDb
—Un elenco con experiencia en crímenes reales
Marin Ireland (Zoe) ya había trabajado con el director William Oldroyd en Eileen, otra película de suspenso sicológico. Sunita Mani (Priya) es conocida por su papel en Everything Everywhere All at Once.
—El título original y su significado
La novela y la serie juegan con el concepto de que cada historia tiene dos versiones: la suya y la de ella, y que alguien siempre está mintiendo. Este juego narrativo se mantiene, tanto en el libro como en la adaptación, aunque algunos críticos señalaron que la serie no logra capturar completamente esa dualidad estructural.

Portada del libro que dio pie a la serie.