Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Hoy empieza la «función»

La 8va. Cumbre de las Américas inicia este sábado sus debates con las miradas de Washington y de la OEA puestas contra Venezuela

Autor:

Marina Menéndez Quintero

LIMA.— Aunque ya se cumplió con la «orden» washingtoniana de que el presidente Nicolás Maduro fuera excluido de la cita, el vasallo estadounidense Luis Almagro, titular de la organización en que EE. UU. ha delegado la implementación de las Cumbres de las Américas, ha vuelto a insistir aquí en la cruzada contra Venezuela.

En declaraciones retomadas por la prensa local y que se habrían obtenido en la red social Facebook, el abucheado titular de la OEA (Organización de Estados Americanos) descartó la posibilidad de que el cónclave apruebe una resolución contra la nación bolivariana; pero insistió en que espera discursos lo suficientemente «fuertes» contra Caracas, como para obtener nuevas sanciones después.

«Hay que agotar las vías diplomáticas sobre Venezuela», dijo.

Almagro está aquí hace días y lo más probable es que haya seguido afinando clavijas para una campaña antibolivariana que ya dura meses, y que no ha logrado su propósito de aplicar a esa nación la llamada Carta Democrática Interamericana: una camisa de fuerza estadounidense acuñada en la OEA en septiembre de 2001, después de que fuera «propuesta» en una reunión como esta. Eso nos ilustra para qué EE. UU. creó estas cumbres.

También algún personajillo venezolano que agrede la Revolución Bolivariana, ha manifestado estos días en los canales peruanos de televisión el propósito de que la reunión imponga nuevas sanciones a Caracas.

El propio Donald Trump y sus voceros de la Casa Blanca se han cansado de vociferar que el centro de esta Cumbre será Venezuela.

Y claro que las maquinaciones antivenezolanas han contado con la anuencia, al menos, de las antiguas autoridades de Perú. Me refiero a Pedro Pablo Kuczynski, quien dimitió antes de ser depuesto por corrupción, tema que, coincidentemente, es el que se ha anunciado como centro de la cumbre.

A propósito, Carlos Bedoya, abogado y activista social de Perú, manifestó a JR hace unos días el criterio de que su país es hoy la rampa de lanzamiento de la política de Estados Unidos para la región, y adjudicó a esa condición el hecho de que el llamado Grupo de Lima haya tomado su nombre de esta capital.

Claro que, en todo caso, esa condición habría sido heredada por el actual mandatario peruano, quien asumió de urgencia cuando ya había echado a andar el tren de la Cumbre de las Américas.

Pero tampoco hay que pensar que, por ello, el completamiento de las perversas maquinaciones contra el Gobierno Bolivariano rodará sobre raíles en la cita, que abrió sus puertas anoche.

Si bien la región ha experimentado cierto giro a la derecha como resultado de golpes «duros» y «suaves» (Paraguay, Honduras y Brasil), o por las últimas elecciones que llevaron a Mauricio Macri al poder en Argentina o a Sebastián Piñera en Chile, no hay que pensar que la política de Estados Unidos tendrá el camino abierto, por más que frente a esas maquinaciones —con las que Washington, por demás, pretende dividirnos— sea trascendente mantener la armonía regional.

Hace unos días, el intempestivo y emocional Trump se manifestó en forma airada acerca de las naciones del Caribe que han impedido la consumación de la cruzada contra Venezuela en la OEA.

Ello, y la existencia en América Latina y el Caribe de otros Gobiernos que siguen anteponiendo el derecho de cada nación a elegir sus destinos, auguran intervenciones contrapuestas cuando los representantes gubernamentales hagan uso, este sábado, de la palabra.

Tal escenario también desmiente la hipótesis de que la ausencia de Trump ha descafeinado la Cumbre, aunque resulte cierto que la hace más deslucida… Sobre todo, porque esta cita es una creación de Estados Unidos.

Interrogado por JR sobre el presunto desinterés por Latinoamérica que se adjudica al mandatario debido a su ausencia, el prestigioso analista argentino Atilio Borón comentó que la estrategia de los presidentes estadounidenses recientes ha sido decir que América Latina «no les importa».

«Lo que pasa es que ellos nos dan por “seguros”. Pero luego se encuentran con dificultades; con un continente en rebelión que derrotó al ALCA.

«Y eso me parece que es lo que ocurre ahora con Trump. Además, él se sentiría muy incómodo en una cumbre donde hubiera dos o tres presidentes preguntones. Seguramente más de uno haría una pregunta ante la cual él no tendría ninguna respuesta. En el punto de las relaciones internacionales, es el presidente menos preparado que ha tenido Estados Unidos en mucho tiempo», consideró.

Para remplazar a Trump, el vicepresidente Mike Pence arribaba a Lima al cierre de esta edición.

Seguro traerá su misma agenda y, no siendo el jefe de Estado, posiblemente se libre de las preguntas.

¡Pero no se librará de las respuestas!

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.