Parte del equipo del destructor USS Gridley Autor: Prensa.com Publicado: 01/04/2026 | 07:25 pm
CIUDAD DE PANAMÁ, abril 1ro.— Hasta este miércoles se supone que mantengan su presencia en aguas panameñas el portaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley, llegados a esas latitudes desde el día 30 de marzo como parte de los ejercicios militares estadounidenses Mares del Sur 2026, según lo anunciado.
La víspera, la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) repudió la realización de las maniobras en el istmo, y reprobó que, en medio de un conflicto internacional de guerra y de situaciones extremadamente tensas en el Medio Oriente, dijo en un comunicado, el ejecutivo panameño permitiera y avalara los ejercicios en «su política de amistad».
Además, consideró que la presencia en aguas territoriales de ambos navíos ponía en riesgo la seguridad de los mares istmeños, del Canal y de todos los panameños, indicó el texto, citado por PL.
La CNTP cuestionó además lo anunciado por la propia Embajada de Estados Unidos en Panamá sobre el arribo para estos días de Semana Santa de otros navíos de guerra más pequeños donde, además, les extienden invitación a jóvenes para realizar recorridos «turísticos» por esas embarcaciones.
Según la Central obrera, esas acciones responden al memorando de entendimiento suscrito en abril de 2025, que en el fondo avala la presencia creciente de tropas y el establecimiento de bases militares, en detrimento de la soberanía, denunció.
En ese sentido, instó al Gobierno a cambiar esa actitud complaciente con Washington y los caprichos guerreristas del presidente Donald Trump en momento de alta tensión mundial, donde Panamá está realmente en peligro.
El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, participó de la recepción a bordo del portaviones USS Nimitz, uno de los buques de guerra de mayor envergadura en el mundo, y que se encuentra anclado en la bahía de Panamá por espacio de cinco días, a tenor con lo previsto, en un recorrido de la costa oeste a la costa este del territorio estadounidense, precisó el despacho.

Entrenamiento de militares de Estados Unidos en selvas de Panamá en octubre de 2025. Foto: US Army
Durante la ceremonia, Orillac destacó que la visita no solo representa la presencia de una de las embarcaciones más emblemáticas del mundo, sino también el reflejo de una relación sólida y respetuosa entre ambas naciones.
«La llegada de este portaviones simboliza el compromiso con la paz, la estabilidad, la colaboración en nuestra región, la lucha contra el narcotráfico y los delitos internacionales», resaltó, algo que niegan varios colectivos del movimiento popular.
También políticos de otras latitudes latinoamericanas y caribeñas, activistas sociales, intelectuales y otros representantes de las sociedades civiles de las naciones de la región han manifestado su preocupación por el visible redespliegue militar que acomete el Pentágono en el sur del hemisferio, desde su presencia bélica en los mares Caribe y Pacífico, pasando por el establecimiento de nuevas bases militares o la firma de acuerdos que permitan la presencia de sus tropas en naciones de la región, como está descrito en su nueva doctrina de seguridad nacional, que actualiza y revalida la Doctrina Monroe y declara como potenciales enemigos a potencias emergentes con creciente presencia comercial en Latinoamérica y el Caribe como China.
Otras fuentes informativas citaron hace unos días al ministro de Seguridad de Panamá, Frank Abrego, quien afirmó que los ejercicios «no comprometen en nada en particular» al país.
Sin embargo, en un comunicado emitido previo a la visita de los buques, Carlos Sardiello, comandante de las Fuerzas Navales del Comando Sur de Estados Unidos-Cuarta Flota, dijo que el despliegue de Mares del Sur 2026 «ofrece una oportunidad única para mejorar la interoperabilidad y aumentar la capacidad operativa con nuestras fuerzas asociadas en el ámbito marítimo».
Esta es la primera vez en más de 50 años que un portaaviones estadounidense visita aguas panameñas en la entrada del Canal interoceánico, recordaron los reportes.
De acuerdo con lo anunciado, los ejercicios militares estadounidenses Mares del Sur 2026 incluyen operaciones en el mar con fuerzas marítimas de países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay, y visitas portuarias previstas en Brasil, Chile y Jamaica. Además, las maniobras incluirán intercambios de expertos y «brindará la oportunidad» de que visitantes puedan recorrer las embarcaciones de guerra.
El portaaviones no tiene planeado cruzar el Canal de Panamá debido a que su gran tamaño supera las dimensiones de las esclusas de la vía marítima comercial, trascendió de la prensa local.
En una declaración que pudiera inquietar a los panameños, que en su inmensa y mayoría apoyan la que fue demanda histórica de soberanía nacional sobre el Canal, pudieran resultar inquietantes las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, a la llegada de ambos buques.
Según afirmó ante la prensa, el Canal, una artería marítima vital, no está libre de las amenazas del narcotráfico y del crimen organizado, por lo cual —aseguró— su seguridad es una «responsabilidad que asumimos juntos» mediante el intercambio de información, operaciones conjuntas y desarrollando capacidades.
