En tal sentido, la FAO hizo un llamado para que «los buques que transportan insumos agrícolas esenciales comiencen a transitar por esa zona marítima cuanto antes, para evitar el riesgo de un peligroso aumento de la inflación de los precios de los alimentos a finales de este año», con efectos similares a los de la pandemia de Covid-19.
El Economista Jefe de esa organización, Máximo Torero, afirmó al respecto que «el tiempo apremia, y los calendarios de cosecha ponen a los países más pobres en mayor riesgo de escasez y encarecimiento de fertilizantes e insumos energéticos».
Entre el 20 y el 45 por ciento de las exportaciones de insumos agroalimentarios clave dependen del paso marítimo por el estrecho de Ormuz.
Si los agricultores producen con menos insumos, habrá menores rendimientos a finales de este año y en 2027, con precios más altos de los productos alimenticios básicos y una probable inflación de los alimentos al por menor durante los próximos años, aprecia el informe.
«Lo último que queremos es una menor producción agrícola, precios más altos de las materias primas e inflación alimentaria el próximo año», declaró Torero, quien señaló que esto probablemente obligaría a los países a implementar políticas para reducir los precios internos de los alimentos».
«Los agricultores tomarán decisiones» sobre si modificar sus estrategias de siembra para adaptarse a la disponibilidad de fertilizantes, así como sobre si destinar más tierras y recursos a los biocombustibles para beneficiarse de los precios más altos del petróleo, aunque esto reduzca la oferta mundial de alimentos», apuntó.
Por su parte David Laborde, director de la División de Economía Agroalimentaria de la FAO, manifestó al respecto que «estamos ante una crisis de insumos, pero no queremos que se convierta en una catástrofe», y precisó que «la diferencia radica en las medidas que tomemos».
Entre otras acciones, se recomienda solicitar a las instituciones multilaterales que proporcionen financiación a los países en riesgo de perder el acceso a insumos básicos de fertilizantes, dado que ya han comenzado sus siembras.
También se plantea que «los mecanismos de balanza de pagos del Fondo Monetario Internacional y la Ventana de Crisis Alimentaria, siguiendo el modelo del Mecanismo de Financiación de Importaciones de Alimentos propuesto por la FAO en 2022, podrían utilizarse como un mecanismo de financiación de insumos».
«Ello permitiría a los países que necesitan fertilizantes, obtenerlos rápidamente sin generar competencias distorsionadas por los subsidios», aseveró Torero, quien a la vez enfatizó que «los riesgos son muy claros» y «si no aceleramos el proceso, se agravarán».
