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¿Cuál es tu fetiche?

Se habla de un fetichismo fuera del rango saludable (un trastorno parafílico) cuando el único camino para alcanzar el clímax depende del uso o contemplación de ese fetiche, y se violentan las normas sociales con tal de obtenerlo

 

Autores:

Mileyda Menéndez Dávila
Isabel Pérez Ortega

A menudo un solo placer en la vida cuesta al alma un millar de lágrimas.                      

 

El fetichismo es considerado una parafilia que condiciona la excitación y el alcance del placer a la interacción con un objeto o una parte del cuerpo que para esa persona funciona como talismán erótico.

 En algunos casos se trata de una prenda íntima, un tipo de zapatos o de ropa (tacones, uniformes, disfraces, lencería fina), un material específico (cuero, metal, seda…) o algo tan sutil como un aroma, un color o una música única.

 En cuanto al cuerpo, el más conocido es el fetichismo de los pies, pero se da también con los brazos, la boca, el pelo, la barba, el vientre de las embarazadas, las orejas, los glúteos… partes que la publicidad erotiza con especial acento cuando intenta vender otros bienes de consumo.

 Cualquier persona puede disfrutar de esos objetos o zonas corporales y llegar a un orgasmo fantaseando con ellos sin que eso signifique una sexualidad trastornada. Incluso puede formar parte de su rutina para estimularse y resultar agradable, y no frustrarse cuando no está a la mano.

Se habla de un fetichismo fuera del rango saludable (un trastorno parafílico) cuando el único camino para alcanzar el clímax depende del uso o contemplación de ese fetiche, y se violentan las normas sociales con tal de obtenerlo.

 A nuestra sección escriben personas preocupadas por la posibilidad de padecer ese trastorno, exacerbado en estos tiempos por la clausura de otros escapes placenteros, como compartir con amistades en una fiesta o disfrutar una película o un espectáculo deportivo.

 Con angustia preguntan cómo saber si su conducta sexual está fuera de la norma, respuesta que solo puede venir de especialistas tras evaluar el caso en consulta presencial o telefónica, opción habilitada durante la pandemia por el Centro Nacional de Educación Sexual Cenesex.

De lo cool a la culpa

 Algunas pistas de la cotidianidad pueden indicarte si necesitas valorar esa consulta, porque lo que comenzó como una fantasía agradable puede estarse volviendo una obsesión que dificulta tus relaciones eróticas o tu desempeño en otras áreas de la vida: familiar, laboral, comunitaria…

 El primer indicio es que pasas mucho tiempo con fantasías, impulsos o comportamientos que exigen la presencia de esa prenda, y en su ausencia no logras estar «en forma»; y el segundo es que más allá de usar el fetiche para adornar el acto sexual, su contemplación o manipulación se convierte en el acto en sí y sustituye la interacción con una pareja o con tu propio cuerpo.

 Otro elemento clave es cómo interpretas esa experiencia: puedes considerarlo agradable, que mejora tus cualidades como amante y no te resta nada como ser social, o puedes vivirlo con culpa, lo cual baja tu autoestima, genera introversión y dificulta establecer relaciones.

 Dentro del amplio espectro de las parafilias, el fetichismo suele ser de las más benignas, siempre que no implique intimidar a alguien para que satisfaga tus necesidades o robar las prendas mediante engaño o violencia.

Si estás bien de ánimo con ello, si logras bromear sobre ese asunto, lo equilibras con el resto de tu vida y además las personas con las que te relacionas lo aceptan como una forma de romper la rutina y enriquecer el encuentro, puede no ser un trastorno patológico y, por tanto, no necesita un tratamiento en particular.

 Si en cambio es una conducta o fantasía que te hace sentir mal física o mentalmente, a pesar de proporcionarte placer en el momento en que lo practicas, o si interfiere en tus responsabilidades sociales y tu imagen ante las personas que te importan, deberías conversar sobre el tema con alguien que pueda ayudarte a procesar esas emociones contradictorias y hallar una solución aceptable.

 Si te animas a contactar a las especialistas del Cenesex, llámalas a través de los números 78382529 y 78382528 en jornadas laborales y en el horario matutino. También puedes llamar a la doctora Elvia de Dios, experta en el estudio y tratamiento de las parafilias, los viernes en la mañana al número 76388405.

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