Gafas inteligentes contra la invidencia

Científicos desarrollan algunos prototipos experimentales que, aunque no prometen devolver la visión, sí garantizan mayor libertad, independencia y confianza para orientarse y trasladarse en el entorno

Autor:

Patricia Cáceres

Todavía es un aparatoso artefacto, sin estética, con una cámara tridimensional conectada a un pesado ordenador portátil. Pero los nuevos lentes desarrollados por la Universidad de Oxford, en Reino Unido, podrían ser en poco tiempo unas gafas convencionales que ayuden a las personas con visión reducida a moverse en su entorno con mayor facilidad.

Según informó hace unos días la agencia EFE, los nuevos lentes incorporan cámaras especiales en 3D conectadas a una computadora que procesa imágenes y las proyecta en tiempo real en las gafas. Estas imágenes son más claras y brillantes de lo normal, y permiten a las personas con visión muy limitada discernir mejor el contorno de los objetos que les rodean.

El proyecto fue liderado por el Doctor Stephen Hicks, del Departamento Nuffield de Neurociencia Clínica de la Universidad de Oxford, quien aseguró que estos lentes permiten ver obstáculos que hay por el camino para evitar tropezar y confió en que pronto su uso pueda extenderse.

«La cámara, con el software especialmente diseñado, interpreta el entorno cercano y permite a la gente anticipar y ver las cosas más importantes, distintamente, tales como bordes, mesas y sillas, o grupos de personas», aseguró.

En algunos casos de pacientes con visión cercana a la ceguera —dijo— las gafas les permitieron ver por primera vez los perros que les sirven de guía.

«La gente las adora. Ellos remarcan lo mucho que pueden ver ahora. Pueden ver detalles de los rostros, pueden verse las manos. Permite una mayor libertad, independencia y confianza de lo que hay alrededor, y una mejor calidad de vida», añadió.

El experto relató el caso de Lyn Oliver, una mujer de 70 años con una enfermedad ocular degenerativa, conocida como retinosis pigmentaria, que le impide ver bien. Contó que llevó a la paciente con las gafas a un centro comercial a fin de conocer su experiencia.

Después de recorrer unos pasillos, Lyn afirmó que pudo encontrar el lugar de salida y ver las formas de las mesas de las cafeterías.

Iain Cairns, de 43 años, también probó las gafas inteligentes en un mercado cubierto de Oxford y se declaró entusiasta con los resultados.

«Oh, yo puedo… Puedo ver tu cara. Es que, es como de pronto entrar en… Al igual que el señor de los anillos cuando se pone el anillo y ve las cosas de una nueva manera», dijo Cairns, quien sufre una condición ocular hereditaria de coroideremia desde los 12 años de edad.

Las gafas también funcionan particularmente bien en condiciones de poca luz y se pueden utilizar para enfrentar la ceguera nocturna.

El Real Instituto Nacional de Ciegos (RNIB, por sus siglas en inglés) calificó el proyecto como un avance científico «increíblemente importante» que, aunque no reemplaza la visión perdida, ayudará en la percepción espacial.

Por lo que hemos visto hasta ahora, pueden ofrecer más independencia a personas con visión parcial para poder salir y llevar una vida normal, declaró la institución.

Al decir del Doctor Hicks, se propusieron hacer unas gafas lo más regulares posibles a un costo de «no más de unos pocos cientos de libras, casi lo mismo que un teléfono inteligente».

Ahora el equipo está organizando carreras de obstáculos para las personas con problemas de la vista y comparar los resultados con y sin las gafas. También está evaluando cómo responde la gente en espacios interiores como centros comerciales, informó Oxford en un comunicado.

VIBRADOR ÓPTICO

Otro transformador artefacto fue el desarrollado por tres estudiantes de Ingeniería Electrónica de la Universidad Firat en Elazig, en el centro de Anatolia, quienes crearon un prototipo de gafas para ciegos capaz de advertir, mediante una vibración, sobre la presencia de obstáculos, divulgó el diario turco Hürriyet.

Al parecer, se trata de unas gafas negras de aspecto normal, con un emisor y un receptor de ondas de ultrasonido, capaces de detectar objetos situados hasta a un metro de distancia.

El receptor activa un pequeño motor de vibración, como los habituales en los teléfonos móviles, fijado al final de las patillas de las gafas, explicaron los autores en declaraciones al diario.

Cuando la distancia se acorta a 50 centímetros, la vibración cambia de intensidad, lo cual facilita al portador orientarse entre paredes, árboles…

Aunque los estudiantes advirtieron que se trata de un prototipo muy simple, sugirieron que fácilmente podría desarrollarse y convertirse en un aparato complementario para invidentes en su vida diaria.

«Flashazos» cerebro

Cinco pacientes ciegos por enfermedades degenerativas recuperaron parcialmente la visión, tras el implante de un chip que simula la función de la retina, desarrollado por la sociedad francesa Pixium Vision.

Según refiere el diario www.elcomercio.com, el implante se compone de una pequeña cámara instalada en unos anteojos que captura señales visuales, así como de un chip (compuesto de dos partes) que transforma esas imágenes en señales eléctricas y es capaz de estimular las neuronas y crear imágenes en el cerebro.

Una parte del chip se instala en la superficie del globo ocular, mientras que la segunda, formada por electrodos, se coloca en el nervio óptico.

La primera paciente en someterse a esta operación en Francia fue una señora de 58 años que perdió la visión hace dos décadas. Siete meses después de la intervención quirúrgica, es capaz de reconocer objetos, formas, luces y contornos.

«Es algo excepcional. Después de que me implantaron el dispositivo, vi aparecer un flash y sentí una gran emoción, fue como un milagro», indicó la paciente.

Los científicos han advertido que el proyecto aún está en fase experimental y que solo se puede utilizar en personas con retinosis pigmentaria, la causa más frecuente de degeneración hereditaria de la retina y que suele aparecer a partir de los 60 años.

Explicaron que el dispositivo no es apto para aquellos que han nacido ciegos, puesto que para funcionar necesita de la memoria visual, para así recrear imágenes a partir de los flashes que recibe el cerebro.

Uno de los fundadores de Pixium Vision, Bernard Gilly, explicó que esta tecnología podría adaptarse en el futuro para tratar formas más comunes de ceguera progresiva.

«Estamos trabajando en una nueva generación de dispositivos. La idea es llegar a alcanzar una visión lo más normal posible, que le permita al paciente poder salir a la calle sin problemas, reconocer personas, hacer las compras o leer», subrayó.

De continuar los ensayos clínicos con éxito, el prototipo podrá empezar a comercializarse a partir del año próximo, aseguró.

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