La otra parte de una historia - Acuse de recibo

La otra parte de una historia

Esta sección es útil al ciudadano, incluso cuando la respuesta a la queja arroja que el denunciante no tenía toda la razón, o soslayó u ocultó algo de la historia. Ese es el caso tratado aquí el 11 de noviembre de 2007: José Ramón Martín, de calle Segunda sin número, entre Varona y Palma, en Santa Fé, municipio capitalino de Guanabacoa, contaba que su esposa, natural de Holguín y con carné de tránsito en la capital, residía junto a él en una vivienda que estaba en fase de terminación constructiva y con habitabilidad. Él llevaba tiempo en los trámites de legalización, y cuando me escribió, el 12 de octubre de 2007, aún no había fructificado la misma.

El 3 de junio de 2007 había nacido el hijo de ambos en la capital. Y según José Ramón, le planteaban que el menor debía ser inscrito en Holguín. Él no entendía por qué no podía autorizarse la inscripción en la capital, aunque fuera de tránsito. Y como la madre aún no tenía la dirección oficial en la capital, y la vivienda aún no estaba concluida ni legalizada, ello obstaculizaba que pudieran adquirir los alimentos normados para el niño.

Y aseguraba que habían hecho gestiones infructuosas para que, al menos, pudieran garantizarle la leche y las compotas. Esa es la historia contada por José Ramón.

Ahora responden Luis Darío, director municipal de Vivienda en Guanabacoa, y Nallivis Gesteira, jefa de la Oficina de Registro de Consumidores de Ciudad de La Habana.

Darío precisa que la vivienda en proceso de legalización es una acción constructiva en regular estado técnico, sin condiciones de habitabilidad, construida sin cumplir con las formalidades legales en terreno estatal, sin licencia de obra ni licencia sanitaria, sin licitud de materiales ni proyecto. A la misma se le abrió un expediente y se le convalidaron las acciones constructivas el 8 de mayo de 2007. Se le autorizó la licencia de obra para continuar construyéndola hasta la terminación, que garantizaría la legalización de la misma.

Por otra parte, el decreto 217, señala Darío, «establece el régimen jurídico para domiciliarse en Ciudad de La Habana, y esas normas son de obligatorio cumplimiento por las instituciones estatales implicadas». No obstante, aclara, los padres no acudieron a la Dirección Municipal de Vivienda, ni al Gobierno local para solicitar ayuda. Y el menor, asegura, estaba domiciliado en Ciudad de La Habana desde su nacimiento, cuestión que desconocían ellos por no presentarse en el Registro Civil.

Aún así, precisa, a raíz de lo publicado las dependencias implicadas atendieron a los quejosos, tramitaron el caso y recibieron excusas de ellos por no haber acudido a tiempo a los diferentes organismos a realizar los trámites.

Por su parte, Nallivis señala que a diario en la capital se registran nacimientos de menores de madres con residencia fuera de la misma, pero tales casos no están desprotegidos, pues de acuerdo al Principio 1.1, del epígrafe 3, sección C del Manual de Normas y Procedimiento de la Oficina de Registro de Consumidores, «en casos excepcionales, cuando el nacimiento ocurre en provincia diferente al lugar donde está inscrita la madre, se autorizará por el nivel municipal de Registro de Consumidores, la inscripción en otra libreta, por un término de hasta tres meses».

En este caso, precisa, la vivienda no cuenta con libreta de abastecimiento, por no estar reconocida legalmente aún. José Ramón tiene dirección en Alamar y su esposa una transitoria vencida. A José Ramón se le explicó que debía dirigirse al Registro de Consumidores municipal, para la autorización de los tres meses. Y no consta que lo hizo, aunque él dice que fue una vez y la responsable no estaba.

Aún así, a raíz de lo publicado fue visitado por la administradora de la OFICODA del territorio donde está enclavada la vivienda no legalizada. Y allí, «de forma incorrecta, al serle explicada la importancia de la legalización de su hijo, ya que su caso dejó de estar incluido en el Principio 1.1, por tener el menor más de tres meses, José Ramón expuso que si queríamos tarjeta de menor, teníamos que garantizarle el pasaje y hospedaje para la provincia de Holguín, y él realizaría el trámite, hecho que, por supuesto, no nos compete».

Informa Nallivis que la Oficina Provincial de Registro de Consumidores de Ciudad de La Habana, ubicada en Reina 162, entre Rayo y San Nicolás, en Centro Habana, atiende a los ciudadanos y les da orientaciones, respuestas y soluciones, siempre y cuando no se incurra en hechos ilegales.

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