Se corta la leche… y la solución

Cuba está promoviendo la producción de leche fluida para sustituir los onerosos gastos por la importación de ese alimento en polvo. Y lo incentiva fundamentalmente en las provincias del interior del país, entre otras razones, para que cada niño pueda desayunar cada mañana, a precios subsidiados, con la leche que el Estado les compra a los productores.

Entonces, tanto esfuerzo no puede derivar en la situación que narra Ana Riverón Fernández, vecina de Agramonte No. 1139, entre Coronel Tío y Torrenteras, en el reparto Cárdenas, del municipio de Banes, provincia de Holguín.

Cuenta Ana que ella tiene una hija de 17 meses, y adquiere para ella la leche fluida diaria normada, al modesto e inamovible precio en que se la vende el Estado, en la bodega 3058 Mercado Típico, del Consejo Popular Centro Sur, en esa localidad.

El 21 de junio pasado, relata, la leche llegó a la bodega casi a las 11:00 a.m., cuando esta iba a cerrar. Y al hervirla en la casa, se cortó. Ana esperó a que la bodega abriera por la tarde para reclamar la sustitución de la misma, y saber si Comercio no tiene establecido un mecanismo, mediante una reserva del alimento, para restituirlo en situaciones de ese tipo.

El conflicto para Ana comenzó cuando quien despacha la leche le orientó que al día siguiente llevara la leche cortada para entregarla en un depósito, junto a otras que hubieran corrido igual suerte. Así, quien transporta el producto a la bodega, podía constatar que se había afectado y podía reponerla.

Pero Ana razona que quien transporta la leche no es el que la produce, sino el acarreador: «¿Cómo este último sabe de qué productor es la leche cortada?, cuando en una misma cántara envasan lo acopiado a varios campesinos? ¿Cómo puede diferenciar qué leche no contaba con la calidad requerida? ¿A qué productor se le reclama entonces?».

Al final, lo más importante es el niño que se afecta, pues Comercio no tiene una reserva para esos casos, sabiendo que el tiempo de acarreo del producto, en medio de tantos calores, puede provocar que se eche a perder. En lo que transcurría la tarde, la noche, hasta el otro día, ¿qué leche tomaría la niña de Ana?

La madre conoce que a las vacas se les hacen dos ordeños, y sugiere tomar en cuenta esa particularidad para identificar posibles soluciones.

Ella también ha reparado que en poblados y asentamientos hay centros laborales que disponen de neveras. Una ágil gestión de Comercio con estas entidades quizá permita refrigerar allí alguna cantidad de leche del segundo ordeño, ayudando a resolver estos casos cuando sucedan.

También se podría «tener «un piso» de leche en polvo en una bodega «piloto», plantea Ana. Pero lo que no puede pasar es que se quede un niño sin tomar leche cuando esta se corta, por ciertos mecanismos que pueden eliminarse. No importa que la repongan al otro día; lo que hace falta es que el niño la tenga».

El valor de una sonrisa

Arturo Pino (7ma. No.75, entre A y B, reparto Poey, La Habana) elogia en su carta al colectivo de la Clínica Estomatológica Capri, del capitalino municipio de Arroyo Naranjo, porque «con pocos recursos, sí tienen muchos deseos de trabajar»·.

Destaca Arturo «desde el director, doctor Madrazo, la administración y todo el personal; desde la doctora Mahiyanel, con experiencia y profesionalidad, hasta Odette, la doctora novel… Gozan de mucho prestigio. Aunque con pocos recursos, tratan de que los pacientes salgan satisfechos del trato recibido.

«No se puede olvidar el personal de mantenimiento. Y de forma muy especial, el departamento de Prótesis: Sus doctores, técnicos y asistentes en general, que con su esfuerzo desinteresado logran la alegría y la sonrisa de todos sus pacientes».

 

 

 

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.
Multimedia
Videos
Fotografía
Opinión Gráfica

Mi voto