23 °C «Felicidades por su crónica (Cómplice de tantos mundos... y salvación nuestra, Alina Perera Robbio, sección La Crónica, sábado 28 de enero). Debieran haber más cosas así, libres del tremendismo que ya nadie acepta, escritas con esa sencillez con que usted lo ha hecho. De esta forma los lectores devienen lectores y no meros revisores del encabezado. Éxitos». (Patricio)
«Una historia hermosa, conmovedora, y una manera impecable de narrarla (No hizo falta ADN, José Alejandro Rodríguez, 5 de febrero). Felicitaciones a padre e hijo por el reencuentro y por la multiplicación del amor que ello trajo consigo. Felicitaciones también a José Alejandro, el periodista, por darnos a los lectores de Juventud Rebelde, en una época de tanto materialismo ramplón, la posibilidad de nutrirnos el espíritu con una historia plagada de altísimos valores humanos». (José Ramón Fabelo)
«Un millón de agradecimientos por este extraordinario artículo (Tortura y canto en una celda de confinamiento solitario, Juana Carrasco Martín, 29 de enero), que nos han hecho llegar en sus páginas internacionales… Sabía de algunos abusos en el llamado Paraíso de la Tierra, pero lo ocurrido al padre jesuita Bill “Bix” Bischel me ha dejado boquiabierto…
«Desconozco en realidad a qué lugar se refirió Martí cuando escribió Los zapaticos de rosa, pero ese es para mí uno de los poemas más bellos de la literatura para niños. Me pareció muy bueno este artículo manejando la hipótesis de que podría ser Cojímar el escenario inspirador del poema (¿Los zapaticos caminaron por Cojímar?, Alex Pérez Pozo, estudiante de Periodismo, 29 de enero)… Al final nadie tiene la verdad absoluta sobre qué lugar describe Martí, pero este análisis trae a colación algo nuevo e interesante y de una manera muy pintoresca nos describe el Cojímar de antaño, por lo que le agradezco a su autor por tan buen escrito… El tema da para indagar más sobre la vida y obra del Apóstol. Gracias, Alex Pérez». (Andrés Betancourt, Maryland)
«Muchas gracias por su comentario, Raiko (Bendito deporte, Raiko Martín). Es cierto que en Matanzas la alegría es grande. Quien venga a la Ciudad de los Puentes o cualquier punto de la provincia puede describir la euforia que se vive en las calles. Cuba entera lo ha visto en el estadio Victoria de Girón. ¡Es algo increíble!». (Carlos)
«Cuba es ejemplo ante el mundo cuando se tiene interés político por la salud del pueblo, su lucha no está solo en la frontera sino que llega con orientación pedagógica hasta cada familia o joven desde dentro, como lo explica el doctor Ricardo González (¿Para qué involucionar 15 millones de años?, Alina Perera Robbio). Con cuánta claridad y sencillez alerta las diferentes manifestaciones que se dan en la vida y en algo tan recurrente actualmente en Cuba como el consumo de alcohol, muchas veces asociado incorrectamente a la tradición del cubano. Las nuevas generaciones deben ser orientadas y estimuladas desde los centros escolares al rechazo del consumo en exceso de bebidas alcohólicas, sin dejar de hacer referencia al resto de las drogas». (Nébuc)
«Muy bueno el artículo (Tres historias peligrosas, Alina Perera Robbio, 22 de enero), y en verdad es una pena que las personas no se den cuenta de que la felicidad que les pueda dar ese dinero mal habido, es la tristeza para otros…». (Roxana)
«Martí siempre nos sorprende. Este trabajo reafirma cuánta humanidad había en aquel hombre cuya salud se vio afectada con frecuencia y que no vaciló en curar a los mambises en la manigua (Martí, médico de cuerpo y alma, Julio César Hernández Perera, 25 de enero). Nuestro Apóstol es sencillamente inagotable. Felicidades al autor por regalarnos esta fascinante arista suya». (Laura E. Pérez)
«Buen artículo histórico (Historia sepultada de una ciudad, Hugo García Fernández, 19 de enero). Me encantan estas cosas. No vivo en Matanzas, pero tengo montones de fotos antiguas de la misma, la Calzada de Tirry cuando era de tierra y muchos sitios más... Saludos a la linda ciudad y a todos». (Osniel)
«Todos los cubanos conocemos la riqueza patrimonial que guarda la Necrópolis de Santa Ifigenia, en la Ciudad Héroe (Custodiar la grandeza, Odalis Riquenes Cutiño, 17 de enero). Es verdaderamente un camposanto donde reposan gigantes a los que la patria rinde eterno tributo. Pero a los nacidos allí, y que por largos años nos desprendimos involuntariamente de ella, al leer este trabajo nos invade la nostalgia y recordamos nuestra niñez y adolescencia, recuerdos que continúan arraigados en nuestros corazones.
«Es realmente maravilloso este trabajo (Historia sepultada de una ciudad, Hugo García Fernández, 19 de enero). Descubrir qué fuimos será siempre una tarea vital. No todos tenemos esta excelente oportunidad de tocar la esencia patrimonial de nuestras ciudades y poblados. Mucho patrimonio valiosísimo se pierde cada día y con ello se borra la historia de una comunidad humana. Ojalá y en todas las provincias se llevaran a cabo labores de salvamento de nuestro patrimonio histórico. Vivo en un pueblo colonial, pero donde queda muy poco. Nuestro mayor símbolo es el templo de la Iglesia Católica, muy afectado por el huracán Ike. Esta construcción data del siglo XIX y su estilo arquitectónico no es abundante en el archipiélago cubano». (José Carlos Guerrero, Floro Pérez, Gibara)
«Estas son las cosas que deben generalizarse y darse a conocer a toda la población, por todas las vías, para su provecho (El “multiintruso” hombre del Renacimiento, Aracelys Bedevia, 19 de enero). Jorge, el inventor, es un genuino fruto de la Revolución y debe ser más conocido. Soluciones como esta ahorrarían mucha energía si se generalizaran y se divulgaran adecuadamente…». (Marga)
«Sentí la necesidad de agradecerle por el artículo que ha dedicado a Las Tunas en la edición de este martes 17 de enero (Las Tunas quiere colarse en la fiesta, Luis López Viera).
«Vivo en la Isla de la Juventud desde 1982… En esa época el equipo local no le ganaba a nadie. Nos fugábamos de la escuela para ver lanzar a Yanes, que era muy jovencito y capaz de ganarle a los grandes. Él picheaba todos los días: abría hoy y tiraba nueve entradas y relevaba mañana y pasado mañana (coraje por arrobas). Todos saben que fue un excelente lanzador, de los mejores...
«Magnífico (Simplemente Celia, Osviel Castro Medel, 11 de enero). Por mi edad no pude conocer a Celia Sánchez en vida, pero por lo que me cuentan mis padres y lo que he podido leer, fue una de las personas más grandes, queridas y admiradas. Siempre atenta a lo más mínimo y las necesidades de todos. Su muerte devino una inmensa jornada de dolor para el pueblo. Incluso quienes no pudieron ir a su funeral, guardaron luto en su casa, como si hubiera sido un familiar. Eso es lo que era Celia para el pueblo: un familiar». (Elio)