La Casa Blanca entorpece negocios de norteamericanos con Cuba

Denuncia empresario estadounidense nuevas imposiciones del gobierno de su país para arreciar el bloqueo a la Mayor de las Antillas

Autor:

Juventud Rebelde

Pamela Gavriet y Alex Procopio, empresarios de la compañía American Trading Services. Foto: Baldrich.

El bloqueo de Estados Unidos a Cuba también lastima a los comerciantes norteamericanos, y las nuevas imposiciones de la Casa Blanca cada vez le cuestan más a ambas partes, aseguró a JR, Alex Procopio, empresario estadounidense que asistió a la XXIV Feria Internacional de La Habana (FIHAV’2006).

«Mi empresa, la American Trading Services, lleva cinco años negociando con este país y nunca hemos tenido quejas. Los pagos siempre han sido puntuales por parte de los cubanos y los negocios son serios. Este año nosotros, por ejemplo, hemos aumentado las ventas, lo cual no es igual para otros comerciantes norteamericanos. Sin embargo, por las nuevas regulaciones impuestas por el Plan Bush, a pesar de que estamos vendiendo más que el año pasado, las ganancias son cada vez menores».

La American Trading Services es una de las 71 compañías que integró el grupo de 153 empresarios de Estados Unidos cuya participación en la Feria fue muestra del creciente movimiento que favorece el intercambio comercial y el restablecimiento de relaciones normales con compañías norteamericanas asistentes a FIHAV 2006.

Estas entidades, agrupadas en el Pabellón de Alimport, demostraron no solo un interés comercial, sino los sentimientos de buena parte del pueblo norteamericano, que cada vez se da cuenta con mayor claridad de lo absurdo del bloqueo, y de su irracional endurecimiento por parte de la actual administración.

Aunque las ventas de alimentos a Cuba de productores norteamericanos han sido torpedeadas desde el primer momento por la Casa Blanca, el empresario norteamericano explicó que ahora, con las nuevas disposiciones del Plan Bush, para poder adquirir algún producto en suelo norteamericano Cuba tiene que abrir primero una carta de crédito, lo cual en la práctica significa pagar por adelantado antes de embarcar el producto, sin tener seguridad de que este llegará.

«Cada vez es más difícil negociar en esas condiciones. El gobierno norteamericano ha complejizado los trámites para conseguir o renovar las licencias, e incluso ha retirado algunas», afirmó Alex Procopio, cuya compañía exporta una variada gama de productos, como grasas comestibles, vinos y bebidas energéticas.

«No obstante, tanto yo como otros norteamericanos que tenemos negocios con Cuba, ni queremos ni vamos a permitir que nos los quiten. Seguiremos el intercambio comercial, pues sabemos que algún día se impondrá la cordura y se normalizarán las relaciones entre los dos países sobre la base del respeto mutuo».

 

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