El mejor oficio: hacer el bien

Con estas historias, JR aborda experiencias de jóvenes estudiantes que han podido contratarse para laborar fuera de sus horarios docentes, amparados en el Decreto-Ley 268

 

José Alejandro Rodríguez
pepe@juventudrebelde.cu
20 de Marzo del 2010 19:21:57 CDT

Ahora o nunca, se dijo Oscar Padilla cuando en junio de 2009 el Consejo de Estado puso en vigor el Decreto-Ley 268. Se caía una prohibición. Ya el cubano podía tener más de un contrato de trabajo con el pluriempleo. Pero la 268 portaba algo más seductor para el joven: los estudiantes de cursos regulares en la educación superior y media superior, pueden laborar y percibir salario, mediante contrato por tiempo determinado, siempre que no afecte su desempeño docente.

En tercer año de la Licenciatura de Comunicación Social en la Universidad de La Habana, becado porque es de Sancti Spíritus, Oscar vislumbró, con la 268, la forma de atenuar la tensión económica de su humilde hogar, y manejar los pesitos para darse ciertos mínimos gustos.

Buscó empleo; no había ocupación insignificante para sus urgencias: Pero en unas entidades no tenían plazas libres; en otras, la administración no dominaba aún el Decreto-Ley, y se respiraba esa cómoda aversión a lo nuevo: «¿Un estudiante… cuando hay tantas personas ya mayores que  necesitan trabajar…? Eso tenemos que consultarlo…».

Una mañana, junto a otro alumno y el profesor, llevaron al Hospital Manuel Piti Fajardo a una muchacha del aula que se desvanecía. En el cuerpo de guardia no había camillero, y la condujeron ellos mismos hasta un médico tenso, por tantos casos súbitos.

«Oiga, voy a venir a contratarme aquí como camillero…», deslizó Oscar con tenue ironía. Y el doctor le alumbró el camino: «Pues, averigua, creo que hay plazas vacías».

Apretando entre sus dedos una fotocopia del Decreto-Ley 268, Oscar inició gestiones. No fue fácil, porque aunque presentó todos los papeles para ser sometido a la Comisión de Ingreso, tuvo que abrir casi un trillo entre el hospital y la Dirección de Trabajo.

Cuando lo tuvo al frente y lo escuchó, la doctora Ana Duque, vicedirectora de Aseguramiento Médico, recordó que ella, muchos años atrás, también había sido una estudiante becada, con múltiples necesidades y lejos de casa. Mientras Oscar explicaba sus deseos y necesidades con elocuencia, ya Ana lo valoraba para emplearlo no como camillero, sino en la pizarra telefónica del hospital.

Al fin le hicieron la contrata y comenzó a laborar el pasado 4 de febrero, con un mínimo entrenamiento. Lo demás lo pusieron la necesidad y el interés de Oscar en cumplir. Hace un turno de 16 horas, de 4 de la tarde a 8 de la mañana, cada dos días. Y ha sido para él una revelación: «Es mi primera experiencia de trabajo —afirma—, y la he asumido como un entrenamiento para mi carrera. Aquí aplico las leyes de la Comunicación: En la difícil madrugada, cuando se batalla en las salas por la vida, yo me he creído que soy el rostro, más bien la voz del hospital, cuando llegan llamadas inquiriendo por la suerte de este y el otro, o solicitando un servicio.

«He sufrido con la gente. Un hospital es un inventario de la condición humana. Por eso he aprendido a tratar con respeto y amor a la gente desde lejos, a consolar su dolor desde mi sencillo puente de operador telefónico; a aplicar sicología para decir lo que puedes decir y lo que no, no. A ser, a esa hora, la voz de un colectivo».

A Oscar le sorprende cómo la gente que llama al hospital se impresiona y repara en su trato y profesionalidad, en su calidez, en una labor que quizá otros subestimen y no prestigien. No hay trabajo pequeño. Son muchos los que le agradecen al menos esa amabilidad y dedicación que se ha perdido en tantos sitios. Y en la dirección del hospital, entre sus trabajadores, no ha pasado inadvertida esa voz cordial y sensible que conecta a unos y otros.

Ya Oscar cobró el primer salario de su vida. Ese día se sintió importante, pero guardó los billetes para, cuando vaya a Sancti Spíritus el 28 de marzo, llevarle un regalo a su mamá. Por ahora él sueña con que le renueven el contrato. Le gustaría permanecer allí durante toda su carrera, contrato tras contrato, y ganarse el cariño de sus compañeros. «Hacer el bien, simplemente, es el mejor oficio», confiesa, y vuelve a sus llamadas: «Hospital Fajardo, buenas noches. ¿En qué puedo servirle?...».

Entre aceites y lubricantes, algo se levanta

En medio de múltiples limitaciones financieras, la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) no sabía cómo resolver el problema del deterioro de sus medios de transporte, fundamentalmente las motos en que se trasladan muchos de sus funcionarios e inspectores, para que prevalezca la disciplina fiscal.

Y fue cuando la madre de un estudiante de cuarto año de Ingeniería Mecánica, de la CUJAE, se presentó ante Giraldo Alberto Horta, director de Recursos Humanos de esa entidad, con una copia del Decreto-Ley 268 en sus manos. Asunto: madre necesitada de que su hijo, Adrián Pérez Machado, pueda trabajar como mecánico, si hay posibilidad. Que se suelte un poco y vaya desarrollándose. Que nos ayude…

Horta, que sabe cuán difícil es encontrar hoy un buen mecánico que no se extravíe en los trabajos «por la izquierda», lo meditó y consultó con sus superiores. Qué vamos a perder, si no a probar suerte…

Entrevistaron a Adrián, le hicieron pruebas sicométricas, verificaciones, y pasó por la Comisión de Ingreso. Se le hizo una contratación especial: cuatro horas al día, fuera de su horario docente. No puede bajar su rendimiento académico, y debe cumplir con sus deberes como cualquier trabajador. Se le leyó el Código de Ética de la ONAT…

Desde el 1ro. de febrero Adrián cacharrea con las motos yertas y matungas, y ya ha comenzado a resucitarlas. Además de sus honorarios, cobra allí la estimulación que percibe todo trabajador. Alberto le da su vuelta y conversa con él, aunque el muchacho es de pocas palabras y mucha constancia en el «mecaniqueo».

«Yo necesitaba un lugar donde ir probándome en la práctica de la mecánica, para probarme en lo básico primero y así dominar la teoría mejor como ingeniero mecánico. Eso, aparte del dinero, que me lo gano con mi esfuerzo», dice Adrián y se pierde en el desmontaje de grasientos mecanismos de precisión.

Giraldo Alberto lo observa y me comenta: «Ganamos todos: la institución, la sociedad y el propio estudiante: la ONAT resuelve un problema, porque no podremos reponer estos equipos por ahora. El joven, que desde temprano se gana la vida y no se acomoda a esperar, crea sanos hábitos de trabajo sin permearse aún de lo negativo que tanto se pega. Y al final quien se beneficia es la sociedad.

El jefe de Recursos Humanos me señala una moto recuperada por Adrián: «Estuvo seis meses parada», confiesa. Y percibo que, al menos en aquel taller aceitoso, algo más grande se recupera también.

Invertir en la confianza

Una tarde de septiembre de 2009, Lourdes Escobar, recién nombrada directora de Recursos Humanos de Cubatel S.A. (Sociedad Cubana para las Telecomunicaciones), se debatía entre lo deprimida que estaba esa área de la empresa, y los retos que tenía por delante en estudios de organización del trabajo y de normación, imprescindibles para perfeccionar los sistemas de pago y acercarlos a los resultados.

Recordó sus tiempos de profesora, y esa inveterada manía de creer a priori en los jóvenes que siempre alguien le criticó… ¡Las estudiantes de la CUJAE! Yaima Vidal, Lianet Rodríguez y Giselle Karina Álvarez… aquellas que en cuarto año de la carrera de Ingeniería Industrial hicieron en Cubatel su práctica docente, en asuntos de organización del trabajo. Tan buenas esas muchachas y con tanto interés…

Lourdes se apareció en la CUJAE, aprisionando entre sus manos una copia del Decreto-Ley 268, y convenció a las tres jóvenes: Aunque ya estaban en quinto año de la carrera, y pronto se concentrarían en la tesis de grado, Cubatel las contrataba —¡al fin se podía!— nada menos que para desarrollar los estudios de normación en la actividad de construcción civil de planta exterior. Ganarían su dinerito, y sería como un adiestramiento anticipado, de marca mayor, para su futura vida profesional.

Desde octubre, las tres muchachas laboran, mediante contrato por tiempo determinado, en el proyecto, un estudio de suma importancia estratégica para el futuro de la empresa. Hay muchos ojos sobre ese trabajo: Un tema que es una asignatura pendiente para la economía cubana, dado que la normación del trabajo es la gran abandonada en nuestras empresas, a la sombra de la improvisación, el empirismo y los cómodos e igualitaristas criterios salariales. Es la ausencia imperdonable que obstaculiza la aplicación del pago por resultados.

«Cubatel lleva muchos años en la rutina de hacer lo mismo —asevera Lourdes—; y ellas vienen con muchas ideas frescas, nada que perder y sí mucho que ganar. Con muchas herramientas técnicas para esta área de capital humano —tan rechazada por muchos estudiantes de la Ingeniería Industrial—, a descubrir elementos que nosotros ya no vemos».

Al mismo tiempo, las jóvenes han hecho del tema de su trabajo el motivo de su tesis de carrera. Y el día que la defiendan, habrán sobrepasado con creces, y anticipadamente, esa compleja transición del aula a la vida que es el adiestramiento.

Ya Lourdes ha soltado de tal manera a sus muchachas, que muchas veces se quedan hasta tarde laborando solas. Y han asumido tareas como la más experimentada. El aprendizaje es mutuo. La carrera de relevo se cimenta en el amor y el sentido de pertenencia.

Yaima sabe que deberá ir adonde la envíen a realizar su servicio social, y que la 268 no es un compromiso para la futura ubicación. Pero precisamente porque allí ha crecido y ha madurado como ser humano y profesionalmente, de la mano de tanta gente buena, es que aspira a echar su suerte en Cubatel.

No ha habido milagros para que, lo que en otras partes constituye un sueño imposible, se haya vuelto común en esta empresa: la interactividad entre generaciones.

Cuántas lecciones habrá en esta historia para los que reciben a los jóvenes como piezas de repuesto, y cercenan sus alas. Lourdes, que ya no sabe dónde termina el cariño por las tres muchachas y dónde empieza la admiración, hará lo posible porque sean ubicadas allí, para continuar una precoz carrera profesional, ganada como se debe: con la constancia y el esfuerzo.

Posibilidad, no panacea

Las modificaciones del régimen laboral cubano, que dejan atrás obsoletas prohibiciones y amparan el pluriempleo, la contratación por tiempo determinado de los estudiantes en edad de trabajo y otras medidas contenidas en el Decreto-Ley 268, son apenas instrumentos legales, pero no la panacea que resolverá los problemas del empleo en el país.

La anterior afirmación de María Victoria Combs, directora de Empleo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, responde a las preocupaciones de muchos cubanos acerca de cómo van a abrirse estas posibilidades, en medio de la crisis económica y financiera, y cuando Cuba está abocada a reestructurar su fuerza laboral con un criterio de eficiencia, que deje atrás la actual situación de plantillas infladas y subempleo, y estimule mucho más el trabajo.

Sobran trabajadores por un lado, y faltan en determinados puestos, aseveró. Según las estadísticas brindadas por Combs a este reportero, desde la promulgación del Decreto-Ley 268, apenas 46 000 trabajadores cubanos han podido concertar más de un contrato laboral.

En el caso del acceso al trabajo de los estudiantes de los cursos regulares, mediante contratos por tiempo determinado, solo unos 300 jóvenes en el país han logrado materializar ese empeño.

Combs significa que de ninguna manera este cuerpo legal posibilitará una aplicación masiva, pero sí facilitará que puedan congeniarse la necesidad de cubrir eventualmente plazas vacantes, y el deseo de un estudiante de trabajar y ganar salario sin afectar su formación docente.

Al final, lo más importante es que se deshacen viejas prohibiciones. Y el mayor impacto de estas experiencias puntuales de contratación de alumnos es el saldo formador y educativo, el vuelco que podría representar en una sociedad tradicionalmente paternalista, así como en la familia y en los mismos jóvenes.

Independencia, esfuerzo por sí mismo, temprana visión de aportadores y no meros consumidores y mantenidos, madurez… quizá estos sean los saldos más prometedores que pueda dejar esta liberación laboral, siempre que se aplique con fundamento y rigor.

No obstante las particularidades y limitaciones para su puesta en práctica, puede haber un margen de aplicación en muchas entidades carentes de personal en determinados puestos, y que por desconocimiento, incapacidad directriz o inercia, no se valen de este instrumento legal.

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    1. 1

      Gualtrio Nunez Estrada - 21 de Marzo del 2010 6:58:58 CDT

      Mi consejo es que los alumnos que trabajen sean sometidos a coloquios periodicos con el decano o la decana de la escuela o profesor delegado, que sera la persona encargada de autorizar las horas de trabajo o su cese temporal o definitivo por un acapite agregado a la ley, firmado por el Ministro de Educacion de Cuba. Esto se puede convertir en un desestimulo de la educacion universitaria y un desaste ecademico en la emision de titulos,segun mi experiencia en la educacion media y superior en Cuba, facilmente, si dejamos el poder en manos de las administraciones del estado. O sea, se ajustaria la ley a las condiciones especificas de Cuba, que en ningun caso, ni por asomo, son las de Estados Unidos, el pais referente de esa ley y cuya educacion en ciencias, tecnologia e ingenieria, no anda nada bien, deja mucho que desear, segun vemos se multiplican los problemas en la NASA.Estados Unidos, pese a ser referente mundial, desde el 96, en la educacion secundaria tiene dos o tres niveles academicos por debajo de los de Cuba en el Condado de Dade, el School Board de Miami, incluyendo las mas sofisticadas y caras escuelas privadas, no tienen ni concepto de metodologos, y para colmo, la carrera de licenciatura en musica en la Universidad de la Florida, es el nivel de tecnico medio en Cuba.Yo les hablo por informacion que me brindaron los propios alumnos, funcionarios y profesores del School Board de Miami y de la Universidad, no por una idea particular mia, pese a que di cursos de didactica en la Universidad de Oriente que me permiten tener una vision del problema, y ademas, convivi como trabajador del MES con la etapa de trabajo de la articulacion y de la restructuracion de la ensenanza en Cuba y formo parte del informe sobre el estado de la nacion en educacion de ciencias de la NSF que dirige la NASA, al Senado y al Presidente de Estados Unidos de America como colaborador dprivado por Sarasota, Florida.

    2. 2

      MARIO PECH - 21 de Marzo del 2010 17:58:05 CDT

      SALUDOS DESDE YUCATAN MEXICO. EXELENTE REPORTAJE QUE DEBERIA SER DE EJEMPLO PARA LOS JOVENES QUE ESTUDIAN Y QUIEREN DESARROLLAR NO SOLO ABILIDADES , SI NO EL VALOR DE SERVIR Y TRABAJAR PARA EL CRECIMIENTO DE SU PATRIA. ES UN EJEMPLO , YA QUE AQUI LOS JOVENES NO TRABAJAN Y NÓ VALORAN EL ESFUERZO QUE HACEN SUS PADRES PARA COSTEARLES UNA CARRERA Y APARTE EL GOBIERNO LES DA SU BECA$$$ QUE SOLO USAN PARA MAL GASTAR .FELICIDADES POR EL REPORTAJE .

    3. 3

      Nelson - 21 de Marzo del 2010 20:17:15 CDT

      Muy bueno este Decreto Ley 268 pues da mas oportunidades en especial a los jovenes y permite suplir la necesidad de mano de obra laboral en algunas entidades, eso es caminar seguro por las sendas que nos llevan al desarrollo economico del pais

    4. 4

      julio cesar - 22 de Marzo del 2010 11:39:24 CDT

      buenos dias pepe, coincido con usted en este tema con los estudiantes, pero no veo la misma posibilidades para los ya trabajadores, que tienen que cumplir un riguroso horario de 8 horas, tal vez me pueda poner ejemplos, fuera de los estudiantes, que si veo que han sido favorecido, en mi caso me pongo de viaje desde las 0500 a.m y llegó a casa cerca de las 0700 pm, es poco accecible el decreto a todos, y realmente todos necesitamos de otro empleo y no exactamente para darnos algun lujo.

    5. 5

      Miguel Ortega - 22 de Marzo del 2010 16:54:09 CDT

      !! Como somos !!, para mi este dia es como cuando sale el sol despues de una fuerte lluvia, me alegra el contenido de este trabajo suyo, pero ya ve usted, no faltan cuestionamientos de algunos lectores, estan en su derecho, es la siermpre viva lucha entre lo viejo...que rechaza lo nuevo, auqnue nos pasmos horas y horas pidiendo cambios, cuando el cambio ocurre, ahi an los cuestionamientos, !!me alegar que los esrtudiantes, auque soklo sean ellos, puedan educarse en el trabajo remunerado honesto y no tengan que "jinetear" unos kilos por fuera, la idea es magifica y teemos que apoyarla. Peero, siempre los peros....por otra parte, empresas que debian estar buscando empleo para los que en su momento fueron "realustados" por causas de desaparicion o fusion de actividade y que reciben un subsidio estatal porque esa empresas no han podido hallarle ubicacion, entonces para ese trabajador aparece la oportunidad de ealizarse,m pero por la Resolucion 7 tiene que tener: una carta de cesion y el compromiso de la unidad cedente de que, cuando esa necesidad cese, acoja de nuevo al trabajados, pues FORTRAN se niega a hacer eso, y tengo pruebas reciente de ese comportamiento, prefier mantenerlo subsidiado a darle la oportunidad de trabajar y no tener que pagar durante ese tiempo dinero de Liborio sin resultados productivos durante ese tiempo, nada queridio periodista, que donde las dan, las toman...ah!!! y si quiere datos, con nombre y apellidos y circunstancias alrededor del caso, puedo brindarselas a usted para que FORTRAN, (creo se escribe asi) gane en claridad al respecto

    6. 6

      Dany Piñeiro del Castillo - 23 de Marzo del 2010 9:29:35 CDT

      Me parece oportuno este trabajo presentado por el periodista José Alejandro sobre el pluriempleo. Pienso que como Oscar, muchos otros estudiantes están en la misma situación. Realmente se tiene que tener deseos de estudiar, superarse y, además, desempeñarse en algún oficio; son esos deseos los que se deben tener en cuenta y estimular. Toda acción que salga de nuestras manos, cualquier aporte a la sociedad, es válido para nuestro crecimiento personal. Más hoy día cuando nuetra Patria necesita de las nuevas generaciones, de nuestros jóvenes; de ideas nuevas en un mundo donde cada día es un reto para quienes, no vivimos, sino que sobrevivimos a la globalización, el neoliberalismo, las agresiones. El Pluriempleo es muestra de oportunidades para todos, que nuestro Gobierno Revolucionario pone en práctica en el pueblo y para el pueblo.

    7. 7

      Gualterio Nunez Estrada - 23 de Marzo del 2010 15:20:32 CDT

      Yo no estoy en contra del pluriempleo,comprendo que los jovenes aportan nuevas ideas y valores que debemos respetar, pero, la practica demuestra aqui en Estados Unidos donde vivo, de donde se toma esa ley de referencia, que ese tiempo de trabajo en los estudiantes baja su coeficiente academico porque no existe coordinacion entre el sindicato y el MIned para monitorear el indice academico,( aqui no hay sindicatos en muchos lugares), que redunda en el numero de patentes que puede registrar internacionalmente un pais, y por ahi es que miden a cualquier nacion en los paises ricos, los mercados y los inversionistas, un caso es Viet Nam donde la inversion se basa en el indice academico de los jovenes inmigrantes vietnamitas, el primer grupo "top level" academico en Estados Unidos, en contra de la propaganda en "The Economist" de Londres, para que nadie invirtiera en Viet Nam por ser una economia de "mama y papa", o sea de remesas,ese bulo de prensa se hizo trizas. Actualmente Brazil es la numero uno en el area America en registros de patentes, pero esta muy por debajo de Asia, por ejemplo, infinitamente por debajo tanto de Corea del Sur como de Japon, sin contar el potencial no conocido en occidente de Corea del Norte, en estos paises asiaticos y en la India, de donde son el 60% de los cientificos de la NASA, son absolutamente intransigentes con el indice academico del graduado, sea tecnico medio o universitario, y en Japon, ni se diga.No podemos seguir mirando la vida con idealismos y pensar que los cambios deben llevar consigo lo mejor de los viejos esquemas que no funcionaron en cincuenta anos pero que tenian bases solidas que no podemos perder de vista, ni rechazar sin analizar, a eso me refiero, a ser mas analiticos y no convertirlo todo en un aguacero fugaz de gritos, pancartas y consignas que despues nos embarcan cuando pase el carnaval. Un bien duradero del estado no se puede tratar a la ligera aun y cuando incida en el producto nacional bruto y la economia domestica. porque se puede convertir en una burbuja del mercado que despues explota y no existe mas que como una simple humedad en los dedos... veinte anos despues.(como ya ha pasado mas de una vez).

      Oscar Padilla, quien cursa el tercer año de la Licenciatura de Comunicación Social en la Universidad de la Habana, trabaja en la madrugada, en la recepción del Hospital Manuel Piti Fajarado. Foto: Raúl Pupo

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