No hay tregua ante la influenza - Cuba

No hay tregua ante la influenza

Conciencia y constancia demanda la situación epidemiológica del país ante el creciente número de enfermedades respiratorias

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

El incremento de la morbilidad por infecciones respiratorias agudas y por el virus de la influenza A (H1N1) en el transcurso del presente año, y sobre todo en las últimas seis semanas, impone la urgente necesidad de no perder de vista la existencia del virus pandémico y las medidas higiénicas que deben adoptarse.

«La población cubana ha recibido mucha información sobre el virus pandémico y tal vez por ello ha perdido percepción de riesgo. Es vital recalcar que ninguna persona debe restarle importancia a cualquier sintomatología asociada a un cuadro respiratorio y mucho menos si presenta algún factor de riesgo relacionado», subrayó Otto Peláez, jefe del Departamento de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), en conferencia de prensa este lunes.

«Ni siquiera aquellos que hayan sido inmunizados pueden descuidarse, pues la vacuna solo garantiza un 84 por ciento aproximadamente de efectividad y, si tenemos en cuenta que únicamente fue privilegiado el diez por ciento de la población, es evidente cuán susceptibles somos aún», subrayó.

En comparación con el pasado año, la actividad gripal en el país muestra niveles superiores, en especial en la capital, según precisó María Josefa Llanes, jefa del Programa de Infecciones Respiratorias Agudas en la Dirección Nacional de Epidemiología del MINSAP. Ello exige de la población un mayor rigor en el cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias, que aún no se asumen con toda la seriedad.

La circulación incrementada del virus de la influenza demuestra que carece de estacionalidad, es decir, el clima invernal no es su único condicionante. Lo confirman las diferentes etapas críticas que hemos tenido, como en febrero, marzo y abril de este año, en las que se han atendido más de 100 000 casos semanales, explicó Ricardo Pereda, vicedirector del Sistema Integrado de Urgencia Médica.

«Mantener la higiene es la más poderosa arma de que disponemos, y el lavado de manos es la medida cardinal, así como acudir inmediatamente al médico en caso de presentar algún síntoma. Reforzar estas precauciones y otras más específicas en centros educacionales, sanitarios, gastronómicos, y en el propio ambiente familiar, es una tarea de primer orden. La vigilancia epidemiológica persiste, pero la salud está también en manos de cada cual», enfatizó Manuel Santín, director de Epidemiología en el MINSAP.

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