La educación que buscamos

Honrar los 50 años de que Cuba fuera declarada Territorio Libre de Analfabetismo implica profundizar las transformaciones educativas en la búsqueda de la tan ansiada excelencia académica y la formación integral

Autor:

Margarita Barrios

Desde hace días Jorgito se prueba el uniforme una y otra vez. «Está muy embullado por empezar las clases —dice Mariela, su mamá—. El curso anterior lo llevé por el aula de preescolar para que viera cómo es y se adapte rápido a la escuela».

«El primer día yo también iré —afirma Jorge, su papá—, porque la escuela es también de la familia. Todos tenemos que estar atentos para apoyar y alertar», apuntó.

Marina va para el pre. Su ilusión es ser abogada y por ese objetivo —dice— se esforzará estos tres años de bachillerato. «Yo sé que es difícil entrar a la universidad, que hay que sacrificarse y estudiar, pero si llegué hasta aquí, ahora no me voy a quedar por el camino».

Yordanis está en la secundaria, empieza noveno y quiere acceder a un técnico de nivel medio. «Quiero empezar pronto a trabajar, tener un oficio. Mi hermana Claudia empieza este año en la secundaria y quiere ser maestra de primaria, así que deberá esforzarse para cumplir con ese sueño».

Así, cada cual con su meta, millones de niños y jóvenes cubanos acudirán este cinco de septiembre a las aulas. Un curso escolar marcado por las transformaciones en la búsqueda de una excelencia académica y una formación integral de nuestros jóvenes.

Porque la escuela, además de enseñar letras y ciencias, debe fomentar en los estudiantes valores éticos, estéticos y patrióticos. Esta máxima debe convertirse en realidad para que la sociedad reconozca a los centros escolares, y a los maestros, como ejemplos y modelos de actuación social.

Reorganizar y buscar soluciones

La primaria para este curso escolar reorganiza su calendario, y al igual que el resto de las enseñanzas tendrá solo dos recesos docentes: del 25 de diciembre al dos de enero (semana del triunfo de la Revolución) y del 16 al 21 de abril (semana de la Victoria).

Odalis García Figueroa, directora de Educación Primaria del MINED, explicó que, al ser los períodos lectivos más largos, se realizarán actividades denominadas de sistematización y complementarias, que estarán diseminadas a lo largo del proceso docente y son de obligatoria participación para los estudiantes.

«Estas actividades van a contribuir a evitar el cansancio, y permitirán fortalecer los programas de estudios y propiciar la formación integral de los alumnos».

Entre otras novedades para la primaria, que tiene una matricula superior a los 700 000 alumnos, se introduce en sexto grado la asignatura Educación Cívica para afianzar la formación de valores y el comportamiento ciudadano.

Por su parte, María de los Ángeles Gallo, directora de Enseñanza Preescolar, dio a conocer que el país cuenta con 1 139 círculos infantiles con una matrícula superior a los 130 000 niños y niñas.

Este año se otorgaron 18 000 capacidades, con lo cual se cubre el 47 por ciento de las solicitudes realizadas por la población.

Igualmente, el resto de los pequeños en esas edades serán atendidos a través del programa Educa a tu hijo.

El maestro que se necesita

Se requiere de docentes bien preparados y clases bien intencionadas. Por ello la principal prioridad del período lectivo 2011-2012 es lograr ese maestro a que se aspira: culto, preparado, responsable, respetado y, sobre todo, con deseos de trabajar y aprender.

Hace varios cursos escolares se emprenden diversas acciones para lograr estos objetivos. En el que comienza se dará un paso fundamental en la secundaria básica, donde el maestro dará la mayoría de las clases de manera frontal —el televisor y el video serán apoyo didáctico— y cada docente impartirá dos asignaturas.

Roberto Bosch Bayard, director de Enseñanza Secundaria Básica del Ministerio de Educación (MINED), explicó que durante los últimos tres cursos escolares se ha ido reorientando a los profesores generales integrales (PGI) para asumir este nuevo desempeño.

«Las asignaturas que formarán pareja son Matemática y Física; Educación Laboral e Informática; Historia y Educación Cívica, así como Biología y Geografía o Biología y Química; mientras que Educación Física, Idioma Inglés y Español-Literatura serán asumidas de manera independiente».

Sin embargo, todavía el país no cuenta con todos los maestros que necesita. La Habana continúa teniendo dificultades importantes, por lo cual será necesario que un contingente de maestros de otras provincias asuma aulas de la capital.

Otras iniciativas como la reincorporación de maestros jubilados, de profesionales de otras áreas y de directivos a la docencia suplen el déficit estimado en unos 11 000 profesores.

Margarita McPherson, viceministra de Educación, explicó que se trabajará en la búsqueda de una linealidad en el trabajo desde la primaria hasta el preuniversitario.

«El objetivo es no solo la efectividad del proceso docente-educativo, pues hay asignaturas que se inician en la primaria y culminan en el preuniversitario, sino también en el trabajo vocacional.

«En la formación integral del alumno la primaria es la base, se refuerza en la secundaria y se consolida en el preuniversitario».

La falta de profesores parte de la poca vocación entre los estudiantes para estudiar magisterio. En este curso escolar nuevamente las universidades de Ciencias Pedagógicas no pudieron completar sus plazas.

«La clase constituye la primera actividad de formación vocacional y orientación profesional, a partir del aprovechamiento de las potencialidades del contenido, la ejemplificación y la ejemplaridad del docente en su desempeño pedagógico como baluarte para crear en los jóvenes amor por el magisterio», expresó la Viceministra.

Una fuente importante para la formación de docentes son las escuelas formadoras de maestros, las cuales se inauguraron el pasado curso escolar. Con un programa de estudios de cuatro años, estos jóvenes se preparan para dar clases en Preescolar y Primaria, y luego pueden continuar en las Universidades de Ciencias Pedagógicas (UCP).

Isel Parra, directora de Formación de Personal Pedagógico del MINED, destacó que en estos centros están matriculados 9 000 estudiantes, en primer y segundo año. La primera graduación ocurrirá en el 2014 y será una inyección importante de docentes para todos los territorios del país.

«Contamos con 18 escuelas de este tipo en todas las provincias del país, mientras La Habana, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Las Tunas tienen dos.

Igualmente, refirió que en las Universidades de Ciencias Pedagógicas se forman unos 18 000 estudiantes en el curso regular diurno y cerca de 16 000 en el curso por encuentros.

Estas universidades, dijo, son además rectoras de toda la formación y superación del personal docente en el país.

Los técnicos que se necesitan

Una de las prioridades del curso escolar que comienza es la Enseñanza Técnica Profesional (ETP), por el gran volumen de estudiantes que acoge y el profundo proceso de perfeccionamiento que comenzó dos años atrás como parte de la búsqueda para elevar su proceso de formación.

Alexander Manso, director de esa enseñanza en el MINED, significó que más de 70 000 egresados de noveno grado encontraron su continuidad de estudios en los institutos politécnicos, de los cuales 22 000 se forman como técnicos medio, pues 47 000 lo hacen en las diversas especialidades de obreros calificados, hecho sin precedentes en la educación cubana.

«La mayoría se prepara en especialidades agropecuarias y de la construcción, principal demanda del país, lo cual convierte esos cursos en una prioridad de la ETP.

«Se formarán en solo dos años de estudios, en los cuales llevan un mayor nivel de horas clases de práctica, por lo que es imprescindible la participación de los organismos de la Administración Central del Estado, acompañando al MINED en esta labor, para que estos jóvenes alcancen la calidad que se necesita en su preparación».

Una novedad que se inició el pasado curso escolar y que deberá afianzarse en el que comienza es la del Centro Mixto, modalidad de escuela en la cual se insertan varios niveles de enseñanza. En 192 de ellos se encuentra insertada la ETP.

Manso explicó que los centros mixtos son una experiencia positiva, porque permiten una mayor optimización de la fuerza laboral, a partir de que hay docentes que dan clases en más de un nivel de educación.

«Con la creación de estos centros —puntualizó— se ha tratado de acercar la escuela al lugar de residencia del alumno, lo cual permite que este se forme en la especialidad que se requiere en ese territorio.

«Esto es importante también para el trabajo vocacional —apuntó—, pues el estudiante puede apreciar desde edades tempranas cómo se realiza la formación de ese técnico que luego estará vinculado a la vida económica del territorio donde reside, y que en muchas ocasiones, sobre todo en las zonas rurales, involucra también a miembros de su familia».

Bachilleres de éxito

La fuente fundamental de acceso a la Educación Superior es el preuniversitario. Un 60 por ciento de los jóvenes que se presentaron a los exámenes de ingreso aprobaron, lo cual representa 16 puntos porcentuales por encima de los que ingresaron a la universidad por esa vía el año anterior.

Maricel Rodríguez González, directora de la enseñanza Preuniversitario en el MINED, informó que más de 160 000 estudiantes cursarán esta enseñanza en el país, unos 11 000 menos que el año anterior, a partir de la prioridad que se ha dado a la ETP como continuidad de estudios para quienes culminan el noveno grado.

«Elevar la preparación de los docentes se encuentra entre nuestras prioridades, así como intensificar las horas de estudio para obtener una mejor preparación de los bachilleres.

«No solo debemos atender de manera priorizada al duodécimo grado, sino desde que comienzan en décimo, para que puedan acceder a la universidad.

«Lograr que el ciento por ciento de los estudiantes acudan a los exámenes de ingreso es el objetivo, y elevar los resultados en el ingreso es a lo que aspiramos».

Al igual que en años anteriores, un grupo de estudiantes de duodécimo grado cursarán estudios en las universidades, orientados a carreras pedagógicas, agronómicas y de ciencias exactas.

Importante apoyo

Todos los jóvenes que desean ingresar a la universidad podrán matricular en la Facultad Obrero-Campesina para elevar sus conocimientos y recibir de manera gratuita la preparación que necesitan para aprobar los exámenes de ingreso.

María Josefa Pérez Villa, directora del Departamento de Educación de Adultos del MINED, explicó que estos cursos se ofertan desde 2009, y han significado una vía para la preparación de los trabajadores y otros sectores de la población que aspiran a cursar estudios universitarios.

Los cursos se desarrollarán en todas las facultades obreras y campesinas del país y la matrícula comenzó el día 1ro. de septiembre y se extenderá hasta el 16 del propio mes, para lo cual solo es necesario presentar el carné de identidad, puntualizó.

«Como las clases en la facultad son en la tarde-noche, los estudiantes matriculados en los preuniversitarios que deseen prepararse mejor para las pruebas de ingreso pueden acudir a estos cursos», dijo.

Esta preparación asumirá dos formas de organización, y el tipo de curso en el que participará cada interesado se determinará a partir de un diagnóstico que se aplicará en la tercera semana de septiembre con el siguiente calendario: Matemática el día 19, Español el día 21 e Historia de Cuba el día 23.

La primera modalidad es un curso de siete meses de duración (28 semanas), que se desarrollará de octubre a abril y los estudiantes realizarán los exámenes de ingreso en la fecha correspondiente a ese año escolar.

Tiene un carácter teórico-práctico, lo que significa que los participantes, a la vez que reciben los contenidos teóricos, se entrenan para resolver preguntas integradoras características de los exámenes de ingreso.

La segunda variante es un curso de 14 meses de duración (56 semanas). Los estudiantes se presentarán a los exámenes de ingreso en la fecha correspondiente en el siguiente año escolar.

Consta de dos partes: La primera se desarrollará de octubre a abril de un curso escolar. Los participantes reciben los contenidos y los ejercitan para lograr el desarrollo de las habilidades correspondientes a ese contenido.

En la segunda parte, que se extenderá desde octubre hasta abril del siguiente año escolar, se sistematizarán los contenidos con un enfoque teórico-práctico, de manera que puedan aplicarlos a los ejercicios integradores característicos de los exámenes de ingreso.

Profesionales de amplias posibilidades

El completamiento del plan de plazas para las universidades se comportó de manera más favorable que el curso anterior, expresó Rodolfo Alarcón, viceministro primero del Ministerio de Educación Superior (MES).

«Las carreras de las ramas técnicas, económicas y humanísticas se cubrieron en un 86 por ciento; las de Ciencias Médicas en un 81 por ciento y las de Ciencias Naturales y Exactas en más de un 73 por ciento.

«Las que menos se cubren son las pedagógicas, cultura física y las agropecuarias, estas últimas con un notable incremento, aunque todavía no es lo que se necesita».

Alarcón expresó que los exámenes de ingreso comienzan a dejar de ser una barrera para cubrir las plazas del curso diurno, y paralelamente garantizan un nivel cualitativamente superior del nuevo ingreso.

«Los temores que se tenían comienzan a aclararse, a lo cual ha contribuido el esfuerzo de los profesores de la enseñanza general, de los estudiantes y de la familia.

«No ocurre lo mismo en el curso por encuentro, dijo, porque a él aspiran jóvenes que en muchos casos llevan algún tiempo alejados de los estudios y no tienen una buena preparación. El cubrimiento de las plazas es pequeño y es una de las insatisfacciones que tenemos.

En este sentido destacó que los cursos de preparación, que se ofrecerán en todos los municipios del país en las Facultades Obrero-Campesinas permitirán una mejor preparación de estos aspirantes.

En los centros adscriptos al Ministerio de Educación Superior se encuentran matriculados 180 000 estudiantes en las más de 50 carreras que se ofertan, de los cuales 27 000 son de nuevo ingreso.

En el curso regular diurno están matriculados más de 45 000 jóvenes, de ellos 22 000 son becados y 2 260 son estudiantes extranjeros procedentes de 98 países. Además, se cuenta con 30 000 profesores, 14 000 de ellos docentes a tiempo completo.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ministro de Educación Superior, expresó en un encuentro con la prensa que se aspira a un curso más consolidado en lo formativo, que se acerque más al cumplimiento de las demandas que hacen la economía y la sociedad a las universidades.

«Que en cada una de nuestras funciones sustantivas: la formación del profesional, la actividad de ciencia, investigación e innovación, así como la extensión universitaria, se logre un mayor impacto en la sociedad.

«Con esa disposición de los profesores y los trabajadores, y la comprensión de los estudiantes, tendremos que vencer una serie de limitaciones. No es un secreto que en medio de la situación económica del país la infraestructura de las universidades tiene algunas dificultades que en estos momentos no estamos en condiciones, por la limitación de recursos, de asumir su reparación.

«También el uso intensivo de medios informáticos va a tener limitaciones, así como hay dificultades con los medios de transporte e inmobiliario.

«Todo esto lo podemos compensar con un trabajo más racional, eficiente, organizado y con la disposición del claustro y los trabajadores».

El titular significó que el trabajo estará centrado en cuatro áreas fundamentales: la formación de un profesional competente, comprometido con la Revolución y el Socialismo; un claustro revolucionario de excelencia; la búsqueda de una articulación con la sociedad para saber cómo esta evalúa el impacto económico y social que aporta la universidad y cómo gestionar con calidad todos los procesos de la Educación Superior.

«Todo lo que hagamos en la Educación Superior tiene que estar subordinado a la calidad, la racionalidad, la eficiencia, la integralidad, la pertinencia y la sostenabilidad.

«Y estamos hablando de una universidad que se caracteriza por ser revolucionaria, entusiasta, participativa, preactiva, creativa, dinámica, aportadora, pertinente, impulsora y relevante», apuntó.

«Pretendemos que el inicio del curso sea un momento inolvidable de bienvenida a aquellos que por primera vez llegan a las aulas universitarias y un punto de partida para trazar y echar a andar los propósitos de este curso».

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