Vacaciones con neuronas

En pleno receso veraniego los cursos de verano de ciencia y técnica proponen a los jóvenes otra opción recreativa

Autores:

María Elena Álvarez
Mayra García Cardentey

«¡Valió la pena!», no podrán menos que decir los más de 150 participantes en los cursos de verano de ciencia y tecnología, que concluyeron este viernes tras una semana de aprendizaje y disfrute de y desde las ciencias.

A la formación vocacional, orientación profesional y fomento de una cultura científica y maneras más sanas, inteligentes y útiles de emplear el tiempo libre volvió a apuntar la feliz idea, probada con éxito un año atrás en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Vladimir Ilich Lenin.

Entonces, por vez primera, en esa escuela habanera abrió sus puertas un Campamento de Verano de Ciencia y Tecnología para recibir a varias decenas de talentosos jóvenes, estudiantes todos de bachillerato con sobresalientes resultados en el aprendizaje de las ciencias naturales y exactas.

Fue un excelente debut, que hizo posible una segunda vez, ahora en dos escenarios: la «Lenin», como plaza mayor en la región occidental, y el IPVCE Luis Urquiza, en Las Tunas, para el oriente del país, explicó a la AIN Lizette González, presidenta de las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ).

Destacó la presencia entre los matriculados de los miembros de las preselecciones nacionales para olimpiadas y concursos, y lo bien que han sabido aprovechar esta experiencia, sueño y obra de muchos, incluidos la Academia de Ciencias de Cuba, varios ministerios, sociedades científicas y universidades.

Del amplio programa cumplido en estos días mencionó la visita a importantes centros investigativos, videoconferencias y pláticas con científicos cubanos de renombre y foros interactivos de ciencia con estudiantes de otros países.

Tiempo hubo, para experimentar, curiosear y llegar hasta el divertimento científico, también espacios, equipos e instrumentos de observación astronómica y herramientas digitales, como un planetario, significó la Presidenta de las BTJ, movimiento juvenil coordinador de esta audaz iniciativa.

Pero el plato fuerte ha sido ese problema de ciencia, que en grupos pequeños y con un profesor como tutor, debieron resolver en estos pocos días, proyecto que les exigió trabajo de laboratorio, investigación, consulta de bibliografía y el hallazgo de los recursos de interpretación necesarios, explicó.

Desarrollar la práctica de trabajo en colectivo y el dominio de los métodos de investigación científica, y profundizar en el conocimiento de determinada área del saber: de eso se trata, y para hallar la solución debían razonar, proyectar ejercicios e incluso recurrir al procedimiento de ensayo y error, explicó.

Y es que importa —y mucho— alentar el interés, la confianza en sí mismos, el afán de encontrar respuestas y, en materia de vocación, inclinar la balanza hacia ese futuro de hombres y mujeres de ciencia y con conciencia más que nunca necesario, concluyó Lizette González.

En plenas vacaciones estivales, estos cursos contribuyen a mantener inquietas las neuronas y proponen a los jóvenes otra opción recreativa, eso sí desde el conocimiento, con la incorporación de saberes y destrezas como fuente inagotable de alegría y placer.

Proponen amplio programa de cursos de verano

PINAR DEL RÍO.— En respuesta a peticiones recurrentes de la población de programas de capacitación para los meses estivales, la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca de esta provincia desarrolla un cronograma de 24 cursos de verano con amplia variedad temática.

Según dio a conocer Yorki Mayor Hernández, vicerrector de Extensión Universitaria del centro, la selección de las materias tuvo en cuenta experiencias anteriores y un sondeo sobre necesidades de aprendizaje de la sociedad en general y de miembros de la casa de altos estudios.

Iniciados el pasado 9 de julio y con propuestas comprendidas hasta el 27 de agosto, el programa incluye tópicos sobre Derecho y Medio ambiente, Cultura cubana, Actualización sobre el modelo económico del país y Comunicación social, apuntó Mayor Hernández.

Por estar la universidad pinareña especializada en esferas como la Agronomía y los Recursos forestales destacan en las propuestas de los cursos la Biotecnología y la Bioquímica vegetal, el Manejo de fuego en plantaciones forestales y el Control agroecológico de plagas.

Entre los más solicitados se encuentran cursos de locución, cine cubano, sexualidad y estilos de vida, así como diseño digital. A estos se suman otros de carácter informático como los destinados al aprendizaje de software libre, de herramientas para el tratamiento de imágenes y aplicaciones de Office.

Los cursos de verano, con una duración de una semana, constituyen una modalidad de educación de  posgrado, insertada dentro de la etapa estival de las universidades, cuando recesan las actividades de pregrado, explicó Mayor Hernández.

Conferencias magistrales, talleres, seminarios y otras formas de educación posgraduada en diversas áreas del conocimiento están vinculados en la iniciativa.

Dichas acciones de superación mantenidas en el contexto de la política de capacitación de la universidad pinareña, responden a la estrategia del país planteada en el contexto de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, que aboga por la adquisición de conocimientos y habilidades en horarios extralaborales.

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