No dejar morir la historia

El plazo de admisión para el concurso Mi municipio en la lucha insurreccional contra la dictadura batistiana, fue extendido hasta el 15 de mayo. Pueden participar todos los niños y adolescentes de las escuelas primarias y secundarias de la capital

Autor:

Margarita Barrios

Con el objetivo de promover el acercamiento de nuestros niños y jóvenes a la historia de la nación, mediante  actividades originales que estimulen la labor creadora e investigativa se creó el 20 de junio de 2012 el Club Martiano Herencia Rebelde.

Encuentros con combatientes y protagonistas de las acciones revolucionarias, la indagación sobre la historia local y la vida de héroes y mártires, así como fomentar el diálogo intergeneracional es también objetivo de ese grupo, que cuenta con 35 miembros, quienes son descendientes de mártires o combatientes de nuestras luchas contra la dictadura batistiana.

María Isabel González Vergara, hija del mártir Sergio González López «El Curita», y miembro de la directiva del Club, explicó a Juventud Rebelde que están empeñados en no dejar morir la herencia revolucionaria legada por sus familiares.

«Estamos en el deber de llegar a la inteligencia y al corazón de nuestros niños, adolescentes y jóvenes, lo que demanda de nosotros prepararnos con profundidad y solidez sobre nuestra historia patria, para llevarlos al encuentro con la memoria y con la verdad histórica.

«La autoridad de nuestro Club Martiano dependerá de la autenticidad en la transmisión de ideas, valores y convicciones, y en la credibilidad histórica que logremos en las nuevas generaciones», destacó.

Entre las propuestas se encuentra el concurso Mi municipio en la lucha insurreccional contra la dictadura batistiana, que auspiciado por la Sociedad Cultural José Martí, y en coordinación con el Ministerio de Educación, se ha convocado para todos los niños y adolescentes de las escuelas primarias y secundarias de La Habana.

El plazo del concurso a nivel de escuela se ha extendido hasta el 15 de mayo próximo.

Isabel explicó que el primer proyecto del Club fue la exposición Como semillas de fuego en el alma de la Patria, inaugurada el pasado 20 de diciembre, como homenaje al vigésimo aniversario de la muerte de Faustino Pérez Hernández y en recordación a los mártires caídos durante 1958 en La Habana.

«La exposición consta de 35 obras de la plástica y tres instalaciones alegóricas a mártires asesinados en 1958, creadas por estudiantes de la escuela Eduardo Abela, de San Antonio de los Baños, así como ocho carteles que recogen momentos históricos de la lucha clandestina, realizados por estudiantes del Instituto Superior de Diseño.

«Además nuestra organización pretende rescatar testimonios de protagonistas de la lucha insurreccional y documentos valiosos que aún quedan en archivos personales, para que contribuyan en lo adelante a la investigación y divulgación de nuestra historia más reciente entre las nuevas generaciones de cubanos».

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