Entregan a investigador japonés Premio Unesco «Carlos J. Finlay»

Señaló sentirse honrado de recibir un galardón que lleva el nombre del insigne médico cubano

Autor:

Marylín Luis Grillo

Como acto final de la conmemoración por el centenario del fallecimiento de Carlos J. Finlay, se entregó este lunes el Premio Unesco para Microbiología que lleva el nombre del sabio cubano, al científico japonés Yoshihiro Kawaoka, quien ha estado a la vanguardia en la investigación sobre virus en especial los de la influencia aviar y el ébola.

Masuaru Watanabe, embajador de Japón recientemente nombrado en el país, recibió el galardón por el investigador –que no pudo estar presente- de manos de Getachew Engida, Director General adjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La ceremonia se realizó en el Paraninfo de la Academia de Ciencias de Cuba.

El diplomático nipón leyó un mensaje de Kawaoka con motivo de la premiación en el cual señaló que comparte los objetivos del organismo internacional de garantizar la vida saludable y promover el bienestar de las personas, además dijo que «fue el trabajo de científicos como Carlos J. Finlay, que allanaron el camino para la seguridad global a nivel de la salud. Me siento honrado de que mi trabajo haya sido reconocido con un premio que lleva su nombre».

Asimismo, Engida resaltó que «no podría haber ocasión más propicia e importante para reactivar este premio internacional» puesto que ahora más que nunca, dadas las necesidades del desarrollo contemporáneo, «es evidente que el mundo necesita mentes brillantes y valientes» como las de los doctores Finlay y Kawaoka.

El Director General adjunto indicó también que con la reactivación del Premio, el Gobierno de Cuba y la Unesco reafirman el gran valor que le atribuyen a la microbiología, así como su fuerte compromiso de apoyar la investigación en esta disciplina científica y esforzarse por alcanzar un «desarrollo sostenible».

Por su parte, la ministra cubana de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), Elba Rosa Pérez Montoya, rememoró la figura de Finlay y la importancia de su principal descubrimiento: la explicación del modo de transmisión de la fiebre amarilla por el mosquito Aedes aegypti. Felicitó al ganador de la actual edición del lauro y señaló los avances de Cuba en las áreas de la medicina la educación y la ciencia.

El Doctor Yoshihiro Kawaoka fue escogido entre un total de 29 candidatos de los cinco continentes que optaban por el Premio. «En el jurado hubo pleno consenso al considerar su trabajo como el más destacado y avanzado entre los nominados», informó el funcionario de Naciones Unidas, Getachew Engida.

La teoría genética inversa, creada por el científico nipón, ha hecho posible la creación de vacunas para la influenza de virus con potencial pandémico. Esta tecnología le ha permitido a la comunidad científica internacional aumentar su conocimiento sobre la influenza y el ébola, al tiempo de  desarrollar nuevos métodos para controlar esas enfermedades.

El Premio Unesco Carlos J. Finlay para Microbiología se entrega con periodicidad bienal y se había otorgado en 13 ocasiones a científicos de diversas nacionalidades. Después de 2005, ante la necesidad de actualizar los Estatutos y Reglamentos, estuvo varios inactivo.

Antes de iniciar la ceremonia, Engida, junto a la ministra del Citma, colocó una ofrenda floral a Carlos J. Finlay en la escultura que se encuentra a la entrada de la Academia de Ciencias, sitio donde el científico defendió en 1881 la teoría de la transmisión de vectores, una de las concepciones que transformó las bases de la medicina y la biología universal.

COMO acto final de la conmemoración por el centenario del fallecimiento de Carlos J. Finlay, se entregó este lunes el Premio Unesco para Microbiología que lleva el nombre del sabio cubano, al científico japonés Yoshihiro Kawaoka, quien ha estado a la vanguardia en la investigación sobre virus en especial los de la influencia aviar y el ébola.

Masuaru Watanabe, embajador de Japón recientemente nombrado en el país, recibió el galardón por el investigador –que no pudo estar presente- de manos de Getachew Engida, Director General adjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La ceremonia se realizó en el Paraninfo de la Academia de Ciencias de Cuba.

El diplomático nipón leyó un mensaje de Kawaoka con motivo de la premiación en el cual señaló que comparte los objetivos del organismo internacional de garantizar la vida saludable y promover el bienestar de las personas, además dijo que «fue el trabajo de científicos como Carlos J. Finlay, que allanaron el camino para la seguridad global a nivel de la salud. Me siento honrado de que mi trabajo haya sido reconocido con un premio que lleva su nombre».

Asimismo, Engida resaltó que «no podría haber ocasión más propicia e importante para reactivar este premio internacional» puesto que ahora más que nunca, dadas las necesidades del desarrollo contemporáneo, «es evidente que el mundo necesita mentes brillantes y valientes» como las de los doctores Finlay y Kawaoka.

El Director General adjunto indicó también que con la reactivación del Premio, el Gobierno de Cuba y la Unesco reafirman el gran valor que le atribuyen a la microbiología, así como su fuerte compromiso de apoyar la investigación en esta disciplina científica y esforzarse por alcanzar un «desarrollo sostenible».

Por su parte, la ministra cubana de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), Elba Rosa Pérez Montoya, rememoró la figura de Finlay y la importancia de su principal descubrimiento: la explicación del modo de transmisión de la fiebre amarilla por el mosquito Aedes aegypti. Felicitó al ganador de la actual edición del lauro y señaló los avances de Cuba en las áreas de la medicina la educación y la ciencia.

El Doctor Yoshihiro Kawaoka fue escogido entre un total de 29 candidatos de los cinco continentes que optaban por el Premio. «En el jurado hubo pleno consenso al considerar su trabajo como el más destacado y avanzado entre los nominados», informó el funcionario de Naciones Unidas, Getachew Engida.

La teoría genética inversa, creada por el científico nipón, ha hecho posible la creación de vacunas para la influenza de virus con potencial pandémico. Esta tecnología le ha permitido a la comunidad científica internacional aumentar su conocimiento sobre la influenza y el ébola, al tiempo de desarrollar nuevos métodos para controlar esas enfermedades.

El Premio Unesco Carlos J. Finlay para Microbiología se entrega con periodicidad bienal y se había otorgado en 13 ocasiones a científicos de diversas nacionalidades. Después de 2005, ante la necesidad de actualizar los Estatutos y Reglamentos, estuvo varios inactivo.

Antes de iniciar la ceremonia, Engida, junto a la ministra del Citma, colocó una ofrenda floral a Carlos J. Finlay en la escultura que se encuentra a la entrada de la Academia de Ciencias, sitio donde el científico defendió en 1881 la teoría de la transmisión de vectores, una de las concepciones que transformó las bases de la medicina y la biología universal.

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