Preservar la salud reproductiva de la adolescente

En nuestro país, con altos índices de envejecimiento de la población, es esencial educar a los adolescentes y jóvenes en la asunción de una vida sexual responsable y segura

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

En Cuba, donde se registran bajas tasas de natalidad y de fecundidad global y se asume el dilema económico y demográfico que implica el envejecimiento de la población, es vital educar a los adolescentes y jóvenes en la asunción de una vida sexual responsable y segura, en la que pongan en práctica el método ideal para reducir los riesgos de su fertilidad futura.

Así inició su conferencia el doctor Jorge Peláez Mendoza, vicepresidente de la Sociedad Cubana de Ginecología y Obstetricia sobre el rol de la anticoncepción en la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS) y la preservación de la fertilidad durante la sesión matutina de este miércoles en el XVI Congreso de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología, que hasta el 7 de octubre se realizará en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Peláez Mendoza insistió en que las inadecuadas conductas sexuales son el factor de riesgo principal ante las ITS, sobre todo durante la adolescencia, pues en esa etapa de la vida no se asume con responsabilidad la doble protección durante las relaciones sexuales, es decir, la tenencia de un método anticonceptivo eficaz para evitar el embarazo y siempre junto al condón, como método de barrera.

«Lo ideal para nuestras adolescentes es utilizar un método de prevención del embarazo como pueden ser las píldoras anticonceptivas, los implantes hormonales o los dispositivos intrauterinos y además, el condón, que sí evita el contagio de ITS, las que luego comprometen la salud reproductiva de la mujer.

«Se les debe ofrecer la información pertinente a nuestros adolescentes para que sepan que, en caso de rotura o deslizamiento del preservativo, pueden usar la anticoncepción de emergencia, —método disponible en el consultorio del médico y la enfermera de la familia—y evitar así la interrupción del embarazo por métodos que, aunque se realizan en las instituciones hospitalarias con elevadas condiciones de seguridad, ponen en riesgo la fertilidad de la mujer».

Se necesita motivación y compromiso de ambos miembros de la pareja para asumir las relaciones sexuales con responsabilidad, lo que no es frecuente entre adolescentes, pues practican la promiscuidad con frecuencia y no tienen percepción de riesgo en relación con su vida sexual futura, agrego el especialista.

«Se registran edades cada vez más tempranas de iniciación de las relaciones sexuales, en especial las mujeres, y por ello deben tener acceso a la información pertinente en la familia, la escuela y el consultorio del médico de la familia para que cuiden su salud y eviten el padecimiento de patologías que, perfectamente evitables, pueden comprometer su fertilidad en el futuro».

Peláez Mendoza destacó que «La adolescente mujer, además, sufre las presiones de sus parejas que, en su mayoría, son mayores en edad y por lo general, asumen comportamientos de riesgo en su vida sexual».

Misoprostol, una via más segura

La especialista en Ginecología y Máster en Atención Integral a la Mujer, Lucía Raysa Menéndez López, destacó en este primer día de sesiones del Congreso que el empleo del aborto farmacológico, generalizado en el país para uso intrahospitalario, debe incrementarse cada vez más pues es un metodo mas humanizado con el que se reducen los riesgos a los que se expone la mujer cuando decide interrumpir su gestación.

«NO abogamos por ningún método abortivo como solución ante un embarazo pues si este no es deseado en determinado momento de la vida de la mujer y su pareja, lo ideal es prevenirlo. No obstante, si se decide interrumpir el embarazo, el uso del misoprostol hasta las 12 semanas de gestación, en forma de tabletas que se aplican por la vía vaginal, rectal o sublingual, es mucho menos invasivo y riesgoso para la mujer, en especial, si se trata de una adolescente, a quien debemos preservarle su fertilidad futura.

Precisó a esta reportera el doctor Roberto Álvarez Fumero, jefe del Departamento Materno Infantil que hasta la fecha, el 51 por ciento de los abortos inducidos se realizan en el país a través del método medicamentoso «y aspiramos a elevar esos indicadores hasta un 80 por ciento».

«A pesar de los resultados positivos comprobados en la aplicación del misoprostol, este método no está exento de complicaciones, por lo que siempre debe contarse con el asesoramiento médico, a partir del cual se procederá a la revisión por la vía ultrasonográfica para constatar la expulsión total o se revisará la cavidad, en caso necesario».

Menéndez López, quien labora en el Hospital Materno Docente 10 de Octubre, precisa que las tabletas acarrean, de manera normal, fiebre, escalofríos, fatiga, sangramiento e intenso dolor hasta que se logre la dilatación del cuello.

«Sin dudas, la aplicación del aborto medicamentoso es más fisiológico y más humanizado porque la mujer está acompañada de su familia en casa durante el proceso de expulsión, y su pareja también participa y conoce entonces que el aborto no es cosa de juego».

La especialista explica que, en caso de que la mujer no proceda de manera adecuada a la aplicacion de las tabletas y por lo tanto, falle el aborto medicamentoso, deberá acudir a un legrado, a partir del cual se dilatará el cuello de su útero, este se lacerará más y se incrementan los riesgos.

«Está contraindicado el uso del misoprostol en la mujer que ya tuvo una cesárea, en aquella que padezca alguna patología especifica asociada a sangramientos, pues estos pueden intensificarse, y si se tienen fibromas de gran tamaño», acotó la doctora.

Durante el primer día de sesiones, se desarrolló además el Simposio Ciencias para la Medicina-Minsap, en el que se expusieron los resultados de experiencias efectivas en el diagnóstico de la bacteriuria asintomática, principalmente en las embarazadas, a partir de la adopción del Oyron Well D-One.

El producto, una alternativa al urocultivo convencional, se validó y se implementa en el país en cada trimestre de la gestante, y con él se garantiza la obtención del resultado en 24 horas y mediante una técnica sencilla y poco costosa, explicó a JR Evelyn Amat Navarrete, especialista de Microbiología de Ciencias para la Medicina.

El especialista en Ginecobstetricia Andrés Breto precisó que si no se diagnostica y se trata a tiempo, la presencia de bacterias como la Eschericha Colli se asocia a no pocas complicaciones como el aborto espontáneo y el parto pretérmino.

«Es frecuente en la mujer embarazada la infección urinaria y por ello se realiza el pesquisaje en las pacientes de alto riesgo como las diabéticas, las hipertensas y las de bajo peso, entre otras y en todas las gestantes en su primer trimestre, luego de la captación, con la intención de mantener la vigilancia e indicar el tratamiento oportuno, en caso necesario».

La evaluación y manejo de la pareja infértil, la calidad de los servicios de planificación familiar, la violencia y su impacto en la salud reproductiva, experiencias en la prevención del papiloma virus en edades tempranas y la salud vaginal durante la menopausia fueron otros de los temas medulares en esta primera jornada del cónclave.

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