Gracias por provocar

Debemos agradecerles a ciertos abanderados imperiales si nos ponen a pensar cómo el orgullo de ser cubanos se muestra en nuestras calles y plazas, más allá de los actos políticos y las fechas históricas. Lo decisivo no es lo que hagan nuestros adversarios, sino lo que hagamos nosotros

Iroel Sánchez
digital@juventudrebelde.cu
19 de Mayo del 2017 21:42:04 CDT

En una nación que fue primero pensada, soñada, antes de institucionalizarse, sabido es que las banderas que nos representaron en los albores no fueron adquiridas en una tienda, sino cosidas en el hogar por manos de mujeres cubanas. Tampoco fue por vía comercial como llegaron las escarapelas a los sombreros de los mambises que muchas veces, semidesnudos, combatieron en desiguales condiciones frente al colonialismo español. Al igual que las pequeñas banderas construidas alrededor de las chapillas de los soldados que regresaban a la Isla después de combatir contra el apartheid en África, fueron elaboradas motu proprio.

A pesar de su escasez de vestuario, no hay noticias de un mambí vestido con uniforme español, arropado en la bandera peninsular o utilizando la rayada indumentaria con que vestían los cubanos que combatían al lado de las tropas coloniales.

Siempre me ha llamado la atención cómo el naciente Ejército Rebelde se empeñó en poseer, desde los momentos en que aún era un pequeño núcleo nómada, sus propios uniformes, brazaletes y bandera, que eran trasladados hacia la Sierra Maestra, junto a las municiones y medicamentos, pasando enormes vicisitudes, luego de ser elaborados en la más absoluta clandestinidad. Eran los mismos con que salieron a las calles de Santiago de Cuba los combatientes liderados por Frank País el 30 de noviembre de 1956.

O cómo en momentos de gran escasez, los alfabetizadores, que en número de cien mil recorrieron Cuba, contaron con un único tipo de farol, uniforme, bandera y hasta himno, que ahora es revisitado de forma burlona por algún reguetonero de efímera recordación, a lo que agregaría que en los años más duros del período especial los niños y adolescentes cubanos, muchas veces apoyados en la solidaridad de una familia hacia otra, no dejaron de asistir a sus escuelas uniformados.

Pero igualmente es notable la ausencia entre nosotros, incluso en momentos económicos más boyantes, de lo que mi amigo Omar Valiño suele llamar «la industria de la mierdita» y que tan importante es como reproductora en la vida cotidiana de elementos simbólicos. Omar suele asociarla al espectáculo del béisbol, que en el nuevo contexto ha perdido su carácter masivo y recreativo para estudiantes y trabajadores, al realizarse la mayor parte de los juegos en horario laboral y no nocturno, por razones de ahorro energético, mientras en los mismos horarios la energía en forma de agua, electricidad y gas manufacturado se paga con tarifas domésticas subsidiadas por quienes practican actividades algo menos sanas y sustancialmente menos populares, por caras y exclusivistas, en los cada vez más numerosos bares privados de la capital. Es absurdo oponerse a los bares, incluyendo los privados, pero no es fácil comprender la lógica de restringir la energía de la recreación para muchos, mientras la reciben subsidiada quienes lucran con ella en beneficio de unos pocos.

Teniendo el privilegio de una rica cultura e historia y una industria audiovisual que logró décadas atrás construir imágenes icónicas, incluyendo las dirigidas a la niñez, la presencia de nuestra identidad en la visualidad cotidiana es extremadamente pobre. Más cuando esta no se limita a los símbolos nacionales, y tiene que ver con la disponibilidad y asequibilidad de productos que en determinada época lograron proyectos como Telarte, poniendo en la calle elementos portadores de cubanía con elevado nivel estético. En ese sentido, la viabilidad económica de casos exitosos como el de las sombrillas ilustradas con obras del Museo Nacional de Bellas Artes, comercializadas por Artex con un amplio diapasón estético, merece estudio; es el único producto industrial portador de cubanía que ha logrado ser hegemónico entre nosotros.

Creo que en la memorable serie de Rudy Mora, Doble juego, hay un momento en el que la maestra invita a sus alumnos a ver el Ballet Nacional en el Gran Teatro de La Habana. Todos llegan con sus mejores galas, pues nunca han acudido a semejante lugar, y van reuniéndose en las afueras del coliseo, hasta que llega el último —un adolescente que suele tener un comportamiento muy negativo, abusador e insensible— y vemos cómo todos se miran entre el asombro y la burla hasta que la cámara nos muestra porqué: el recién llegado viste de pies a cabeza con la bandera estadounidense.

De entonces acá no he vuelto a ver en el audiovisual cubano un tratamiento semejante —por intencionado e inteligente— que sí ha sido más sistemático en asociar la guayabera —prenda nacional cubana— a la corrupción y el dogmatismo.

Sin embargo, el pasado Primero de Mayo, al conocer de la ejecución de una provocación política con la bandera norteamericana, previa al multitudinario desfile de los trabajadores, por un individuo que, según el diario Granma «está desvinculado laboralmente, que en el año 2002 fue sancionado a cinco años de prisión por un delito de robo con fuerza, y en este momento se encuentra pendiente de juicio por un delito de receptación agravada», pensé en cómo la realidad, en hecho que recuerda cuando la congresista norteamericana Ileana Ros-Lehtinen envolvió al niño Elián González en la enseña de las barras y las estrellas, adelanta y supera la ficción hasta colocar las cosas en su lugar.

Esta vez, el sistema de publicaciones financiado desde el exterior para promover el regreso de Cuba al capitalismo reaccionó de un modo que supera al de la congresista cubanoamericana: uniendo su voz a la «preocupación» expresada sobre el exconvicto por el State Department y lo más recalcitrante de la mediocracia miamense, convirtiendo en víctima heroica de la «guerra ideológica» del Gobierno cubano al delincuente que en «pueril y romántico alarde» logró explicitar con su provocación la conexión entre delincuencia común, anexionismo y contrarrevolución.

Tal vez hubiera sido pertinente, al igual que sucedió con el brillante aporte de la congresista de ultraderecha que recientemente anunciara su retiro, llevar a un spot televisivo el performance del payaso de turno, o convertirlo en un personaje humorístico que encarne los valores que quiso representar.

Pero aun sin esas acciones, es de agradecer la contribución del abanderado imperial si nos pone a pensar cómo, más allá de los actos políticos y las fechas históricas, el orgullo de ser cubanos se muestra en nuestras calles y plazas. Porque una vez más, lo decisivo no es lo que hagan nuestros adversarios, sino lo que hagamos nosotros.

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    1. 1

      pepe - 20 de Mayo del 2017 7:20:03 CDT

      independientemente del historial delictivo de esa persona, en mi opinión el que alguien se vista con la bandera de cualquier país en público no es algo de la mayor relevancia. Lo importante es tratar de hacer las cosas correctamente, corregir los errores y que el País prospere, y que cada cual pueda expresar su opinión. En cualquier discusión, en mi humilde opinión deben usarse pocos adjetivos, y muchos argumentos.

    2. 2

      Palax - 20 de Mayo del 2017 9:20:26 CDT

      Excelente artículo, pienso que el anexionista, mercenario y vendepatria que enarboló la bandera yanqui, simbolo del imperialismo el que sistemáticamente por décadas ha tratado de exterminarnos por hambre y miseria, introduciendo plagas y enfermedades que cobraron la vida de decenas de niños inocentes, que finaciaron bandas terroristas que igualmente asesinaron a personas inocentes, ese no es cubano, no es patriota, no es nada, simplemente es un can al servicio de los intereses de una potencia extranjera,como diría nuestro Elpidio Valdes, es un rayadillo, que se vende por unos cuantos pesos.

    3. 3

      curbelo - 20 de Mayo del 2017 11:11:03 CDT

      Saludos, Felicitaciones a Iroel. Hacia muchos meses no me detenía a leer un artículo completamente. Vergonzosa la actitud del ciudadano enarbolando la bandera del vecino país en un acto tan simbólico como el desfile por el 1ro de MAYO, pero que lo condujo a tales actos, su historial o su falta de patriotismo. Creo que a ningún soviético se le hubiese ocurrido hacer lo mismo con la bandera de la Alemania Nazi en la celebración del 1ro de Mayo de 1945, la suerte que correría el mismo queda fuera de nuestro imaginario por tal de preservar la salud mental. En un mundo MODERNO dominado por símbolos, cabe la pregunta de: Cuales son los Símbolos o creencias de este ciudadano? Quizás los símbolos que trataron de inculcarle son ajenos o inalcanzables para él. Cada día sabemos más de Messi, Cristiano, Steve Jobs, Bill Gate, Mark Zuckerberg(facebook), Jack Dorsey(twitter), entre otros miles, memorizar la Plantilla del FC Barcelona o Real Madrid resulta más sencillo, que recordar a mas de 6 jugadores integrantes del equipo provincial de beisbol. De estos sabemos que son talentosos y amasan gran fortuna, pero que son humanos, evaden impuestos, discuten con sus parejas, cometen errores, son sancionados, ganan premios, roban ideas, han despedido a más de centenar de trabajadores y asistentes, le fabrican sus vidas atractivas y te las venden como tal. Aprovecho para felicitar a la excelente serie La Otra Guerra que refleja la lucha contra bandidos en el Escambray, la oposición que existió desde edades tempranas al proceso revolucionario y las equivocaciones del mando de las milicias por la inexperiencia u orgullo que en ocasiones mostraban. Estos sin duda alguna son SIMBOLOS, hombres de a pie que en aquel entonces que se convirtieron en héroes, los mismos héroes que necesitamos hoy para librar la batalla contra aquellos que pretender anexarnos o dividirnos. Hasta la próxima.

    4. 4

      Joel Ortiz Avilés - 20 de Mayo del 2017 13:13:14 CDT

      Iroel, anoté tres aspectos sobre los que comentaré tu interesante y oportuno trabajo sobre el correcto uso y significación de los símbolos patrios. Como bien señalas, como cubanos independientemente de las posibilidades materiales, siempre tratamos de identificarnos por encima de todos con nuestros propios esfuerzos, con creatividad, somos universales en la conceptualización icónica de los valores, independientes, libres, combativos e internacionalistas; eso es una fortaleza a la cual no debemos renunciar jamás y trabajar sin descanso con o sin recursos, por fomentarlo cada día, en todas las esfera de desarroollo de nuestra sociedad socialista próspera y sostenible. ¿Qué elementos tienes para afirmar que se asocia la guayabera —prenda nacional cubana— a la corrupción y el dogmatismo?.....es una afirmación que no argumentas, por lo que te invito a una “segunda temporada” sobre ese tema. Si considero que hay que ponerle recursos para que se comercialice a un precio en que se le pueda llegar por la media del trabajador cubano, se mejore su confección, ajustarla a la juventud de hoy, lo cual permitirá su uso masivo. La conexión entre delincuencia común, anexionismo y contrarrevolución, también es un tema que debemos tratar con fuerza, valentía e inmediatez; ya que estamos viendo con demaciada elocuencia, en nuestro hermano pueblo Venezolano, que el soporte de la derecha para sus acciones bandálicas está en el empleo de delincuentes jóvenes en su mayoría pagados por el imperialismo; entrenados, financiados, apoyados y dispuesto a todo lo que se tenga que hacer...incluyendo el asesinato, por tal de mantener las causas y condiciones que estimula tales conductas, en contradiccción con la sociedad que solo persigue el bienestar del pueblo Bolivariano de Chavez y Maduro. Esa linea también la emplea el imperialismo norteamericano contra nuestro país y no podemos ser injénuos. Por último estoy plenamente de acuerdo contigo en que una vez más, lo decisivo no es lo que hagan nuestros adversarios, sino lo que hagamos nosotros; que exige que esté bien pensado, con enfoque sistémico, sustentable en el tiempo, que llegue al pensamiento de las masas a través de todas las plataformas posibles que tengamos, atractivo, potenciando nuestras virtudes y señalando nuestros defectos con un balance objetivo, sin teques y con el ejemplo personal de sus directivos y líderes. !!!!!!Venceremos Iroel!!!!!.

    5. 5

      Ana Jussára Lustósa - 21 de Mayo del 2017 20:01:48 CDT

      CUBA ÉS UN EJEMPLO DE LUCHA ANTI COLONIAL Y ANTIIMPERIALISTA. SI TODAS NACIONES LATINOAMERICANAS HUBIERAN LUCHADO, AMERICA LATINA ESTARIA EN MEJORES CONDICIONES. POR ESO, EL COMPORTAMIENTO DESE CIUDADANO MARGINAL , FUÉ UN ACTO CONTRA TODA HERÓICA HISTORIA DE LUCHAS CUBANAS. CUBA TIENE PROBLEMAS Y, LOS CONOZCO, PUES VOY CASI TODOS ANOS A ESTE BELLO PAÍS...PERO TIENE UN PUEBLO VALIENTE, EDUCADO, POLITIZADO, TRABAJADOR.CIERTAMIENTE, LLEGARÁ MUI BREVE A TENER MEJORES SALARIOS, MÁS ABASTECIMIENTOS Y ACCESO A MEJOR CONSUMO!!!LA SEGURIDAD QUE USTEDES DISFRUTAN, NO HAY DINERO , CUCS, QUE LOS PAGUE... SALUD, EDUCACIÓN, SEGURIDAD, RARO CONSUMO Y TRAFICO DE DROGAS SON RIQUEZAS MUI GRANDES QUE MUCHAS VECES NO SE LAS DA VALOR!!! YO QUE SALGO A LA CALLE, EN MI BRASIL, CON MIEDO DE ASALTO Y ATAQUE DE DROGADICTOS , SÉ COMO ÉS IMPORTANTE LA SEGURIDAD QUE SE TIENE EN TIERRAS CUBANAS...ABRAZO HERMANOS, QUE DIAS MEJORES LLEGARÁN A CUBA , EN ASPECTO ECONOMICO, PUEDEN CREER !!! ANA JUSSÁRA LUSTÓSA RIO GRANDE DO SUL BRASIL

    6. 6

      Qvano - 22 de Mayo del 2017 10:56:58 CDT

      Recuerdo en una Asamblea de Balance de la UJC cuando estudiaba en la UCI, se para un joven y pide la palabra la cual se la concedieron pero alerta, usaba un pullover con una bandera de USA y un letrero que decia God Bless America, entonces quien dirigia la reunion con otro con al imagen y un pensamiento del Che le dijo kno podia hablar ni estar ah con esa prenda del imperialismo, que tanto .... bueno ustedes se imaginan. Ahi, de ese joven con su bandera USA escuche una de las respuestas que mas me han marcado..le contesto que con ese pullover habia ido en su provincia de Camaguey a todas las tribunas en reclamo del niño Elian, que a todas las marchas que convocaron en la UCI, el llevo ese pullover, y lo usa porque se lo regalaron un amigo que esta en USA y pork no tiene los 15 dolares que cuesta un pullover con la imagen del CHe que venden en el Artex ni los 25 cuc que cuesta una Guayabera cubana y lo mejor, que los que mas quieren vestirse como revolucionaros digase guayaberas o pullovers con el Che son los que mas daño le hacen a la revolucion, la cuabnia se lleva dentro, no con ropa y palabras Tiene la palabra joven...continue, que era lo que usted iba a plantear..??

    7. 7

      Nor1 - 22 de Mayo del 2017 13:26:32 CDT

      El documental "Donde basta con una" que recientemente pusieron en la TV nacional es bastante explicito al respecto. que nadie se llame a engaño pensando que son cosas sin importancia. eso de portar simbolos que no son nuestros sobre todo por los jovenes tiene sus objetivos y SI va haciendo su trabajo politico. tambien que tenemos una deuda de poner en ese lugar nuestros simbolos orgullosos, atractivos, accesibles y con mucho respeto. muchas gracias.

    8. 8

      Isbel Díaz Torres - 23 de Mayo del 2017 18:11:47 CDT

      Me gustaría saber cuál fue la ley que violó el ciudadano cubano que desfiló con la bandera estadounidense. Y después, saber si ya ha sido sometido a juicio, y cuál ha sido la sentencia. Me parece de muy mal gusto enarbolar la bandera norteamericana, sobre todo, porque representa a uno de los países que más daño han hecho a este planeta. Pero más allá del mal gusto, y de nocompartir su pasión por USA, no veo por qué habría que reprimirlo...

      Patria Foto: LAZ

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