Mucho para dar

Se puede escribir una peculiar telenovela con el tema de las ganancias y las pérdidas en las entidades públicas cubanas. La actualización, que concibe hasta el cierre por ineficiencia, abre también nuevas potencialidades. JR se acerca al tema desde la experiencia matancera

Autor:

Hugo García

MATANZAS.— Gobernar una empresa es una verdadera gran empresa. El éxito en ese campo depende de muchos factores, no atribuibles solo al capitalismo ni al socialismo. En ambos sistemas, con sus lógicas diferencias, florecen las que obtienen ganancias y se aventuran a la quiebra las que reportan pérdidas sostenidas.

La empresa estatal socialista (EES) ha sido vapuleada por determinados problemas y criticada por sus detractores, so pena de ser injustos o superficiales, como insostenible e incapaz; pero no puede obviarse ni subestimarse nunca su importancia cardinal dentro de un modelo económico y social como el cubano, que reconoce y ha apostado por la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios de producción fundamentales como la forma principal en la economía nacional.

El país aspira y trabaja para perfeccionar su sistema empresarial y lograr empresas más autónomas y competitivas, un propósito que incluye nuevas facultades para su funcionamiento y la norma jurídica que regule integralmente la actividad. En tal camino, las pérdidas deben combatirse «a capa y espada».

En la provincia de Matanzas varias decenas de entidades reportaban pérdidas en su gestión en lustros anteriores, una tendencia que ha disminuido de forma paulatina. Apenas cuatro comenzaron enero y febrero con esa incidencia: la Empresa Industrial Ferroviaria José Valdés Reyes, de Cárdenas; la Empresa de Construcción y Montaje de Matanzas; la Empresa Avícola de Matanzas, y la Empresa Provincial de Campismo. Sin embargo, al cierre de abril lograron utilidades y continuaban recuperándose.

Una buena noticia, que no por alegrarnos, debe condicionar la despreocupación. El análisis de los especialistas consultados sobre los principales errores que conllevan a las pérdidas, arroja luces sobre en qué se ha trabajado para disminuirlas.

Las consideraciones aquí presentadas apuntan en su mayor parte a factores subjetivos, vitales, y de mucho peso en el asunto. Otros, objetivos, como la falta de liquidez de un país subdesarrollado y bloqueado, y un contexto internacional complejo y desequilibrado y su incidencia en las importaciones merecen también futuras y profundas reflexiones.

Planes para cumplirse

Los planes se hacen para cumplirse, sean al nivel que sean. Cuando el país los aprueba con su correspondiente aseguramiento, ninguna empresa tiene por qué incumplir, reflexiona Esther Enríquez, directora provincial de Economía y Planificación.

«En muchas ocasiones no cumplen porque no hacen un buen proceso de contratación ni una buena desagregación de ese plan. En los tres primeros meses del año usted no puede planificarse el mismo nivel de producción que en el resto de los meses, porque en ese período se contrata y recontrata, siguiendo el proceso de importación, compra de embalajes, envases y recepción de la materia prima. El plan de la economía no es lineal, se desagrega por trimestres y se hace con lógica», insiste la también Máster en Dirección Empresarial.

El máster en Ciencias Lázaro Rodríguez Forte, presidente de la Asociación Nacional de Economistas de Cuba (ANEC) en el territorio matancero, insiste en que hay empresas estatales que presentan aún problemas en la contabilidad: «Si no registras bien los gastos y la producción, no sabes si hay ganancias; por eso a veces hay incertidumbre en las empresas que no han certificado la contabilidad».

Señala que de las 260 entidades de la provincia, seis de cada diez tienen la contabilidad certificada. «Sin embargo, aprecio una tendencia positiva del sistema empresarial a defender la propiedad social sobre los medios de producción, además de una toma de conciencia económica superior, vemos un salto cualitativo en ese sentido», exalta.

Rodríguez Forte ubica entre las causas fundamentales de las pérdidas, la asociada al nivel de ventas netas: si la empresa va creciendo se supone que genere más utilidades; pero cuando no cumple el plan de ventas y mantiene los gastos fijos (salario y materiales) y no produce por encima de esos gastos, entra en pérdidas.

Los especialistas estiman que este fenómeno puede estar relacionado también con el gasto salarial por exceso de trabajadores, el gasto material y el uso inadecuado del equipamiento.

«El desvío de recursos y la malversación de los bienes del Estado han sido causantes de las pérdidas de algunas empresas; pero la ausencia de la disciplina contable ha sido la base fundamental para no detectar esto rápidamente», reafirma Niksa Ortega Tellechea, directora ramal de la Dirección Provincial de Economía y Planificación.

Socialismo más eficiente

A las empresas se le han disminuido los impuestos, antes pagaban el 25 por ciento del impuesto sobre la fuerza de trabajo y ahora es solo el cinco por ciento, de acuerdo con la Ley 113 del Sistema Tributario; ese es un beneficio incuestionable.

Asimismo, el pago por rendimiento favorece que el trabajador se sienta cómodo, que labore más, que aporte al desarrollo.

«Había empresas que mostraban cada año pérdidas y muchas veces estaban dadas por la distribución del salario sin correspondencia con los resultados del trabajo», expresa el máster Enríque López González, profesor de Economía en la Escuela Provincial del Partido José Smith Comas.

Añade que esa situación se transforma en el país con el pago por resultados.

«En el camino de la eficiencia también está el asunto de la redistribución de las utilidades, cómo usar esas ganancias en la propia eficiencia y la estimulación del trabajo», comenta López González, quien recalca que todos estos cambios se derivan del llamado del Presidente Raúl Castro a desatar el nudo del desarrollo de las fuerzas productivas.

Contrato a la carta

Es necesario, como se mencionó, un proceso de contratación que asegure el plan. «Hacerlo bien determina la materia prima, su movimiento; recursos como el transporte, las importaciones y exportaciones. En fin, el proceso productivo, porque todas las relaciones en el sector empresarial son contractuales», dice Esther Enríquez.

«Un inadecuado contrato económico se convierte en un nudo gordiano para la economía cubana. La eficiencia y que la EES funcione como un reloj dependen también del logro de un buen proceso de contratación económica», agrega el profesor de Economía de la Escuela Provincial del Partido.

«Varios Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución se refieren a la contratación económica, porque tanto en la esfera económica como en la social el contrato está presente de una forma u otra y es fundamental en el desenvolvimiento empresarial eficiente», sustenta López González.

«A raíz del 6to. Congreso del Partido se adoptaron medidas y transformaciones dentro de la EES buscando su eficiencia», sostiene López González, quien considera que el 6to. Congreso marcó un vuelco radical: cada vez son menos las empresas con pérdidas en el país y el Lineamiento 11 establece la posibilidad de liquidar empresas ineficientes.

Niksa Ortega Tellechea resalta que la EES tiene muchos beneficios, pero no todos los sabemos aprovechar suficientemente.

La estructura de propiedad y de gestión se han diversificado y forman parte de las transformaciones necesarias, incluida la asociación con capital mixto y la apertura a la inversión extranjera, pero el Estado preserva por su importancia para el pueblo a la EES para la gestión de los medios fundamentales de producción.

«La empresa socialista ocupa el lugar que merece en la economía, pero a veces hay mal diseño de la inversión. Lo primero es un estudio de localización, microlocalización, de mercado y factibilidad», aclara Niksa Ortega.

La EES tiene asegurados desde el plan de la economía los recursos para cumplir sus planes y producciones; posee mayor respaldo económico y financiero; cuenta con un personal humano capacitado y con todas las posibilidades de prepararse y de superarse de manera sistemática.

«Además, ha tenido un nivel de flexibilidad que años atrás no existía. Ha podido modificar su objeto social y realizar otras prestaciones de servicios y producciones; puede contratar sus exportaciones, vender producciones que queden después de cumplir sus encargos; brinda servicios de todo tipo, humanos y materiales», asegura Esther Enríquez.

¿Eficiencia estatal o privada?

«Existe el cliché de que la EES es ineficiente y la gestión particular es más eficiente. En el mundo capitalista quiebran empresas a diario, porque en la propiedad privada también hay ineficiencias.

En el socialismo, donde hay empresas de mucha eficiencia y otras que no acaban de mostrarla, explica el máster Enríque López González que, sin embargo, no funcionan igual la quiebra y el cierre de una empresa como en el capitalismo, por eso la actualización del modelo no es solo económica, sino social. Hay un grupo de empresas, como las dedicadas a producir la leche de los niños entre cero y seis años, que aunque concurra en sostenidas pérdidas, el Estado subvenciona sus producciones; porque no vivimos en un país capitalista donde se aplican terapias de choque y lo que solo importa es maximizar las ganancias sin importarle el pueblo», analiza López González.

«Apostamos por la planificación socialista y por el sistema empresarial, porque el desarrollo de un sistema de justicia social como el nuestro precisa de que los medios fundamentales de producción estén en manos del pueblo, que es su principal beneficio», dice Rodríguez Forte.

«La condición de plaza sitiada por el bloqueo de más de medio siglo impuesto a la Isla por Estados Unidos hace más difícil el desempeño de un país que se ha hecho el propósito de seguir construyendo el socialismo, hacerlo próspero para sus ciudadanos y sustentable como sistema, con la convicción de que el mejor camino para ello es hacer las cosas bien», valora el Presidente de la ANEC en Matanzas.

Apostamos porque la EES sea la rectora de la economía cubana, por su eficiencia y calidad en las producciones y servicios, por la profesionalidad y nivel de credibilidad en lo que hace; porque lo que produce y los servicios que brinda son para satisfacer las necesidades del pueblo, concluye Esther Enríquez.

Algunos casos en la mira

«El pago sin respaldo productivo, que deteriora el gasto de salario por peso, no quiere decir que tengamos pérdidas. Cerramos el trimestre pagando 16 200 pesos sin respaldo productivo, pero no con pérdidas», expone Iván Montes de Oca Padrón, director de la Empresa Provincial de Campismo en Matanzas.

Asegura que en abril se revirtió la situación que estuvo asociada al déficit de campistas por día: «Eso se recupera con más eficiencia, más valor agregado bruto, que es ingreso por concepto de los servicios que se brindan».

Aunque la Empresa Industrial Ferroviaria José Valdés Reyes, de Cárdenas, fue reportada con pérdidas de 46 000 pesos en enero y febrero, incurrió en esa situación, afirman sus directivos, por problemas no imputables a su gestión empresarial, ya que los vagones contratados para ser reparados llegaron fuera de tiempo.

Por su parte, el licenciado José Antonio Allegues Arnet, director contable y financiero de la Empresa Provincial Avícola, afirma que desde que arrancó el año hubo algunas consecuencias negativas para la avicultura, pues no se lograron alcanzar los indicadores de eficiencia planificados.

«La situación estuvo determinada por factores subjetivos y objetivos; entre estos últimos pudiéramos hablar de la calidad de la materias primas que se necesitan para confeccionar los piensos; y con respecto a lo subjetivo, la avicultura es una esfera muy técnica: en una unidad productora, hasta quien ocupe el cargo que pueda parecer de menor importancia tiene que estar bien preparado, porque cualquier cuestión fuera de los parámetros técnicos afecta a los animales. En eso tenemos que seguir superándonos».

«Al cierre de febrero incumplimos el plan en 475 100 huevos, lo que significó 194 500 pesos de pérdidas», revela Allegues Arnet, y agrega que el problema con la fuerza de trabajo se localiza en dos unidades, la unidad empresarial de base Baró Chiquito, de Limonar, y Flor de Cuba, de Colón, esta última la mayor productora de la provincia. Después de febrero se estabilizó la fuerza de trabajo en ambas unidades.

Sin embargo, las utilidades al cierre de mayo fueron de 525 700 pesos. Estabilidad de la fuerza de trabajo, mejoría significativa en la calidad de los piensos recibidos con respecto a los meses de enero y febrero, y la iluminación artificial —los animales necesitan 15 horas con luz— con el empleo en las naves de bombillos LED, más duraderos y de mejor irradiación, han contribuido a revertir el mal inicio de año.

En la Empresa de Construcción y Montaje, las pérdidas en los meses de enero y febrero, ascendentes a 234 600 pesos, estuvieron motivadas por los bajos niveles productivos, que tuvieron muchas causas, según el ingeniero Francisco Vila Mizraji, su director. «Enero fue un mes lluvioso, empezaba el año y no había asignaciones de materiales. Se les dio pase a los trabajadores para que fuesen a sus hogares, y hubo un retorno tardío, por lo que en febrero se empezó a producir con retraso, y se arrastró parte de la situación con el tema de los materiales.

«Lo fundamental que está decidiendo en los resultados de la empresa es la actividad del asfalto, que es la más productiva y la que aporta más eficiencia, y en todos los meses del año, incluido junio, no se ha logrado cumplir el plan. El mes de mayo fue el mejor, de un plan de 4 900 toneladas se hicieron 4 500. Hace varios meses tenemos el remoledor roto, lo que influye en no tener el árido para producción».

El directivo de la construcción añade que el movimiento de tierra, otra actividad ingeniera con un aporte fuerte en eficiencia y utilidades, arrancó este año con faltante de equipos; sin embargo, entre abril y principios de mayo entraron diez camiones y un buldócer y esto cambió los resultados.

«Aunque salimos de las pérdidas podíamos estar mejor», argumenta Vila Mizraji. Al cierre de mayo la Empresa mostraba 328 000 pesos de utilidades: «Se hicieron muchos análisis, nos ajustamos con los gastos lo más posible y en la medida en que se incorporaron los equipos para el movimiento de tierra se vio la mejoría.

«En enero y febrero pedimos una dispensa para no afectar salarialmente a los trabajadores, porque preveíamos que iba a haber una recuperación y estaba bien localizado el problema», dijo.

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