La Santa que luce más

El litoral de Santa Lucía, en Nuevitas, se restablece paulatinamente, gracias al ritmo pujante de miles de hombres y mujeres

Autor:

Yahily Hernández Porto

SANTA LUCÍA, Nuevitas, Camagüey.— Cuando por fin el mar del bello litoral de Santa Lucía, del municipio de Nuevitas, vuelve a la normalidad, y familias de toda Cuba, así como visitantes extranjeros, regresan a este balneario, un numeroso grupo de hombres y mujeres no deja de trabajar después de casi 20 días del impacto del huracán Irma sobre la costa norte de Camagüey.

JR lo constató durante su más reciente recorrido por esta línea de costa. Jorge Luis Ruiz, el mismo camagüeyano que al amanecer del 9 de septiembre estaba abriendo caminos para que la Defensa Civil llegara a las comunidades más impactadas por Irma, esta vez accedió a compartir unas palabras:

«Hace más de 20 días que estamos aquí; somos trabajadores de la ECOI 15 y recogemos escombros de todo el litoral. Llegamos antes que Irma y aún no dejamos de trabajar. También es verdad que no hemos regresado a nuestras casas, pero la familia sabe que estamos haciendo lo que nos toca por nuestra gente», dijo al tiempo que arrancaba su equipo, sin dar mucho tiempo a una pregunta más.

—¿Usted fue afectado por Irma?

—Claro, como muchos, pero lo primero es cumplir.   

Y razón le sobra a Jorge Luis, que vive en el reparto Nadales, en la ciudad cabecera, pues al cierre de este reportaje se habían recogido en Santa Lucía más de mil metros cúbicos de desechos y árboles derribados.

De cómo marcha la recuperación, Yennis León Mayedo, presidente de la Zona de Defensa de la Playa Santa Lucía, precisó a JR que las labores de recuperación continúan en varios frentes a la vez y sin descanso.

Explicó que el restablecimiento del servicio eléctrico superaba el 89 por ciento, y con este también se reaniman la producción salinera y las actividades hoteleras. La higienización es permanente a lo largo de todo el litoral y en sus comunidades, con el apoyo de brigadas mixtas.

Comunicó que se restauraron los viales de las playas Punta de Ganado y La Boca, afectadas por el huracán, y que se ultiman detalles en la restitución de la telefonía básica que, según Jesús Dulce Rodríguez, director del Centro de Telecomunicaciones en el emporio turístico, prácticamente ha vuelto a la normalidad, incluidas las zonas wifi.

Agregó que en los hoteles se trabaja   para dejarlos listos con vistas a la    temporada alta; sin embargo, en los hoteles Caracol, Mayanabo y Club Santa Lucía, todas sus instalaciones quedarán acondicionadas en los días     venideros.

La base de campismo en Punta de Ganado estará preparada esta semana y se trabaja para restablecer las actividades del Campamento de Pioneros.

León Mayedo subrayó que priorizan la atención integral de 30 evacuados y   aceleran los trámites para la búsqueda de soluciones habitacionales a los    afectados por 11 derrumbes de inmuebles y 298 techos dañados total o       parcialmente.

Para que no falte la más real

«A solo cinco horas del paso de Irma, los trabajadores de la salina El Real nos incorporamos a nuestros puestos de trabajo, a recuperar el centro, que fue muy dañado en su cubierta», aseguró el joven de 26 años Bladicel Ruiz Montenegro, quien vive en Camalote, comunidad costera de Santa Lucía.

Este tecnólogo del proceso productivo en la planta de elaboración afirma que «la meta de todos los trabajadores es recuperar el atraso productivo originado por Irma», porque aunque el huracán hizo volar unas 2 832 tejas de los techos de las naves de producción, talleres de mantenimiento y maquinado, y almacenes de la salina —más de 800 metros cuadrados de cubiertas— este fin de semana se reiniciará la producción con destino a las provincias de Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Mayabeque, Pinar del Río y Santiago de Cuba, «y para cualquier territorio que lo necesite», afirmó Miguel Milán Rodríguez, director de esa unidad empresarial de base.

Sobre la importancia que posee esta entidad, Milán Rodríguez explicó que la salina camagüeyana, y su homóloga Frank País, de Guantánamo, garantizan casi toda la sal fina en bolsas de la canasta básica familiar normada del país.

«Actualmente —enfatizó— nuestra salina tiene asegurada la materia prima para vencer el plan anual de 20 000 toneladas, incluso las 1 800 toneladas mensuales, gracias a la prevención de proteger en mesetas más de 40 000 toneladas de la materia prima que se destina a elaborar la sal. Se tenía un adelanto en la producción, lo que nos permitirá amortiguar el desbalance originado por Irma». 

Sobra el compromiso de los 164 trabajadores de El Real, de los cuales 12 fueron afectados por el fenómeno climatológico y a pesar de sus pérdidas materiales se mantienen a pie de obra.

El electricista Lázaro Guerra García es uno de los damnificados. Irma le arrancó ante los ojos buena parte de su casa. «Aquí me ves, en el banco de transformadores de El Real, que fue muy dañado por el huracán. La salina sigue en pie y eso es lo que más interesa. Las tejas de mi casa llegarán más temprano que     tarde, pero la sal que está en meseta   no puede esperar; la población la necesita».

 

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