La cultura: una necesidad básica

Exhortó Abel Prieto, ministro de Cultura, a favorecer la creación, al intervenir en el Consejo Nacional ampliado de la Asociación Hermanos Saíz

Autor:

Juventud Rebelde

Un análisis multidisciplinario del complejo fenómeno de la promoción del arte joven realizaron, este miércoles, en la Escuela Nacional de Cuadros de la UJC, los participantes en el Consejo Nacional ampliado de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), que contó con la presencia de Abel Prieto, ministro de Cultura, entre otros funcionarios y dirigentes juveniles.

Ocuparon la atención de los asistentes los principales problemas que afectan el funcionamiento de la organización y que repercuten en su misión de estimular y promover el arte joven. Sobresale el deterioro constructivo en que se encuentran casi todas las Casas del Joven Creador en el país y la urgencia de lograr una radio y una producción audiovisual, antihegemónicas, cultas, de mayor calidad en forma y contenido, y esencialmente cubanas.

«No podemos permitirnos una crisis espiritual», expresaron miembros de la AHS. En la actualidad es prácticamente nula la inserción de jóvenes egresados de las facultades de Comunicación audiovisual en los medios, pese a que muchos de ellos siguen viendo en los medios la posibilidad de legitimación, a partir de la exhibición de sus obras.

El escaso acceso a las disqueras de proyectos de elevada calidad estética integrados por jóvenes, fenómeno más acentuado fuera de la capital, prevaleció entre las mayores preocupaciones. Imprescindible resulta, por otra parte, que la organización desarrolle y ponga en práctica una estrategia para la promoción de la obra plástica de noveles artistas en reconocidos circuitos de galerías.

El reto está en la integración

El profesor y el estudiante de la enseñanza artística no deben cejar en explorar los campos de la sabiduría. A ambos les toca armarse de bases sólidas para enfrentar el desafío de formar una sociedad más culta y sensible ante el arte.

Lo anterior fue uno de los puntos de mira de los delegados a la importante reunión. Ellos hablaron de la necesidad de una mayor integración de los alumnos a la vida cultural de cada localidad.

Desde esa perspectiva, el avileño Liester Amador expresó que resultaría muy provechoso que maestros y discípulos asumieran como un diálogo entre consagrados y aprendices, la asistencia a eventos, presentaciones, exposiciones y puestas en escena. De ocurrir lo contrario, piensa Liester que podría producirse un distanciamiento entre ambas partes.

Para la periodista camagüeyana María Antonia Borroto, el asunto también parte de declarar, en primer lugar, a la escuela como institución cultural, y desde allí gestar un cúmulo importante de actividades.

Otra arista la constituyó la formación de los instructores de arte, profesionales que, por su perfil, desempeñan una importante labor en las comunidades.

El reto está, coincidieron los asistentes, en lograr dotarlos, desde su etapa estudiantil, de vastos conocimientos para que sean profesionales integrales.

Sobre la enseñanza artística, Abel Prieto manifestó que es clave el debate para seguir proyectando estrategias. Habló de buscar iniciativas que permitan una mejor formación de los alumnos y de «acercar la enseñanza del arte, al arte mismo».

¿Por qué no creamos unidades docentes?, preguntó el Ministro de Cultura, y subrayó que las unidades artísticas destacadas pueden ser una vía exitosa para acceder a una carrera del sector.

El también miembro del Buró Político del Partido exhortó a favorecer la creación y a proteger la selectividad al elegir la membresía de la Asociación. En una de sus intervenciones resaltó la importancia de estudiar el proceso de la promoción de manera completa.

«Hoy toda decisión de política cultural requiere de un sustento económico. Cuando todo nos cuesta tanto esfuerzo es un crimen que lo que hagamos no sea realmente importante. Cualquier concesión a la mediocridad es botar el dinero», dijo.

La cultura, expresó Abel, es realización, compromiso, sentido de pertenencia y calidad de vida. Aun cuando falten otras cosas, sigue siendo una necesidad básica.

Los delegados al Consejo —que concluye hoy en la capital— asistieron a las presentaciones, en la Casa de las Américas, del documental Vamos a caminar por Casa, de Víctor Casaus, y del libro ¿Y si fuera una huella?, de Alfredo Guevara, y al homenaje que la compañía inglesa Royal Ballet, realizó a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, en el Gran Teatro de La Habana.

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