Josefina Méndez, una joya del ballet cubano

Nueve años después de su desaparición física, la exquisitez interpretativa y la suavidad de sus movimientos renacen en las nuevas generaciones de bailarines y en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de verla bailar

Autor:

Juventud Rebelde

La huella de Josefina Méndez (1941-2007), una de las joyas del ballet cubano, permanece intacta en la memoria de los amantes de la danza clásica en Cuba y en el resto del mundo al cumplirse este martes 75 años de su nacimiento y a pesar de su deceso.

Desde muy temprana edad se interesó por el arte y tuvo como maestros a Alberto, Fernando y Alicia Alonso, fundadores del Ballet Nacional de Cuba, compañía con la cual brilló en escenarios de Europa, Asia y América.

Galardonada aquí en 2003 con el Premio Nacional de Danza y considerada una de las figuras más importantes del arte escénico nacional, Méndez sobresalió además como formadora de varias generaciones de bailarines, según reportó Prensa Latina.

Durante su carrera, asumió notables roles del repertorio clásico internacional en conocidas obras, entre ellas Giselle, El lago de los cisnes, La bella durmiente del bosque, La fille mal gardée y Grand Pas de Quatre.

A partir de 1996 dedicó gran parte de su tiempo a trabajar como maitre del Ballet Nacional de Cuba para contribuir en el desarrollo de nuevos talentos de la danza clásica cubana, reconocida en el mundo por su alto nivel técnico.

Distinguida por la crítica como la «bella reina de la tragedia», Méndez recibió a la largo de su trayectoria artística diversos premios nacionales e internacionales, pero sin duda alguna, era el aplauso de sus admiradores el regalo que más apreciaba.

Yuyi, como la llamaban los más cercanos, constituía la encarnación de la majestad y la elegancia en escena cuando inmortalizaba grandes papeles en piezas románticas.

Nueve años después de su desaparición física, la exquisitez interpretativa y la suavidad de sus movimientos renacen en las nuevas generaciones de bailarines y en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de verla bailar.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.