Selección de canciones y poemas dedicados al Che

Selección de canciones y poemas dedicados al Che

Autor:

Juventud Rebelde

EL PAN DESPIERTO

Cierta vez me contaron una anécdota que a estas alturas

ya es leyenda según la cual

él acostumbraba a alojarse durante los viajes de trabajo

en la casa de sus suegros en Las Villas

y que allí se levantaba cada día poco antes del amanecer

ante el asombro el estupor o ya simplemente la costumbre

de los hombres encargados de cuidarlo

y descendía a pie por aquella vieja calle

para regresar al poco rato

desgajando pedazos de un pan que humeaba

entre los silbidos de su asma tempranera

y los ruidos de la mañana que también a esa hora

comenzaba a despertarse

Anécdota cuento leyenda

o rumor de mi memoria

llega ahora

este ocho de octubre del ochenta

mientras mi hijo camina junto a mí al regreso de la escuela

y me ofrece este pedazo de pan

en sus manos que comienzan

a deshojar libros y romper cristales

y sacar punta a sus sueños y a sus lápices

y ya recogerán su lluvia retomarán su sol

pedirán la palabra en las asambleas desgajarán

a su tiempo sus mujeres sus panes venideros

como éste que me ofrece ahora

trece años después de aquella fecha de la que no comienzo

a hablarle

porque me distraigo porque me concentro largamente

en la textura del pedazo de pan que me ha dado

y en el calor que se desprende de su masa

haciendo que esta tarde empiece a oler de pronto a madrugada

y calle abajo andando y silbido de pecho que ama

y sufre tanto

y rumor de la memoria anécdota cuento leyenda

que miro y viene caminando a mi lado

desgajando el pan de su época.

Víctor casaus

 

 

Mensaje al hermano

 

Ahora serán las palabras, las más inútiles o las más elocuentes,

las que brotan de las lágrimas o de la cólera; ahora

leeremos bellas imágenes sobre el fénix que renace de las

cenizas, en poemas y discursos se irá fijando para siempre

la imagen del Che. También éstas que escribo son palabras,

pero no las quiero así, no quiero yo ser quien hable de él.

Pido lo imposible, lo más inmerecido, lo que me atreví a hacer una vez, cuando él vivía: pido que sea su voz la que se asome

aquí, que sea su mano la que escriba estas líneas. Sé que

es absurdo y que es imposible, y por eso mismo creo que él

escribe esto conmigo, porque nadie supo mejor hasta qué

punto lo absurdo y lo imposible serán un día la realidad de los

hombres, el futuro por cuya conquista dio su joven, su mara-

villosa vida. Usa entonces mi mano una vez más, hermano

mío, de nada les habrá valido cortarte los dedos, de nada les

habrá valido matarte y esconderte con sus torpes astucias.

Toma, escribe: lo que me quede por decir y por hacer lo diré

y lo haré siempre contigo a mi lado. Sólo así tendrá sentido

seguir viviendo. 

Julio Cortázar

 

CHE 1997

 

Lo han cubierto de afiches / de pancartas

de voces en los muros

de agravios retroactivos

de honores a destiempo

lo han transformado en pieza de consumo

en memoria trivial

en ayer sin retorno

en rabia embalsamada

han decidido usarlo como epílogo

como última thule de la inocencia vana

como añejo arquetipo de santo o satanás

y quizás han resuelto que la única forma

de desprenderse de él

o dejarlo al garete

es vaciarlo de lumbre

convertirlo en un héroe

de mármol o de yeso

y por lo tanto inmóvil

o mejor como mito

o silueta o fantasma

del pasado pisado

sin embargo los ojos incerrables del che

miran como si no pudieran no mirar

asombrados tal vez de que el mundo

no entienda que treinta años después sigue

bregando dulce y tenaz por la dicha del hombre.

Mario Benedetti

 

Che

 

Sobrio, tranquilo y tajante,

Así, se levantaba, andaba

latía.

Ni un solo instante se perdió en flojeras,

nimiedades, jactancias, quejas.

Ni una sola vianda

arrimó a su plato

con su propia mano en la cena de todos.

Era la justicia, sonreída y firme.

Así, solo se ha visto.

Así jamas tendrá su noche en la memoria.

Retornará como los huracanes y los rayos,

todo encendido como era

y es, en la justicia,

y abatirá a los cuervos y a las fieras,

sangrientas águilas.

No haya duelo por él, ganó la llamarada

del que se ofrenda entero.

Todos los apaleados del mundo

lo entienden, lo besan, lo sujetan: héroe,

sin esperar más gloria que el futuro

alegre. No haya duelo.

Su victoria es la nuestra; no cejamos:

siglo tras siglo.

Samuel Feijóo

 

 

TONADA DEL ALBEDRÍO

 

Dijo Guevara el hermoso,

viendo al África llorar:

en el imperio mañoso

nunca se debe confiar.

Y dijo el Che legendario,

como sembrando una flor:

al buen revolucionario

sólo lo mueve el amor.

Dijo Guevara el humano

que ningún intelectual

debe ser asalariado

del pensamiento oficial.

Debe dar tristeza y frío

ser un hombre artificial,

cabeza sin albedrío,

corazón condicional.

Mínimamente soy mío,

ay, pedacito mortal.

Silvio Rodríguez

 

 

Yo tuve un hermano

 

Yo tuve un hermano.

 

No nos vimos nunca

pero no importaba.

 

Yo tuve un hermano

que iba por los montes

mientras yo dormía.

Lo quise a mi modo,

le tomé su voz

libre como el agua,

caminé de a ratos

cerca de su sombra.

 

No nos vimos nunca

pero no importaba,

mi hermano despierto

mientras yo dormía,

mi hermano mostrándome

detrás de la noche

su estrella elegida.

Julio Cortázar

 

A Ernesto Guevara

 

Te conocí de niño

allá en el campo aquel de Córdoba argentina,

jugando entre los álamos y los maizales,

las vacas de las viejas quintas, los peones...

No te vi más hasta que supe un día

que eras la luz ensangrentada, el norte,

esa estrella que hay que mirar a cada instante

para saber en dónde nos hallamos.

Rafael Alberti

 

Poema al Che

 

Un pueblo puede liberarse a sí mismo

pese a sus jaulas de animales electrodomésticos

en la vanguardia de América

debemos hacer sacrificios

por el camino lento de la plena libertad

y si el revolucionario

no tiene otro descanso que su muerte

que renuncie al descanso y sobreviva

que nada o nadie lo detenga

siquiera por un instante de beso

o por algún calor de piel o prebenda.

 

Los hechos de la conciencia interesan tanto

como la perfección de un resultado

luchamos contra la miseria

pero al mismo tiempo contra la enajenación.

 

Déjenme decirlo

el revolucionario verdadero

está guiado por grandes sentimientos de amor

tiene hijos que no aprenden a llamarlo

mujeres que hacen parte de su sacrificio

sus amigos son sus compañeros de revolución.

 

Adiós viejos

ésta es la definitiva

no lo busco pero está dentro el cálculo

Adiós Fidel,

ésta es la definitiva

bajo los cielos de la gran patria del Bolívar

la luna de Higueras es la luna de Playa Girón.

 

Soy un revolucionario cubano.

Soy un revolucionario de América.

 

Señor coronel

soy Ernesto «el Che» Guevara

dispare

seré tan útil muerto como vivo

Manuel Vázquez Montalbán

 

Una canción necesaria

 

al Che in memoriam

 

Tu piel ligada al hueso se perdió en la tierra.

La lágrima, el poema y el recuerdo

están labrando sobre el fuego

el canto de la muerte

con ametralladoras doradas desde ti.

Y aquí a cada noche se busca en tus libros

el propósito justo de toda acción.

Y se abre tu memoria a todo aquel que renace,

pero nunca falta alguien que te alce en un altar

Y haga leyenda tu imagen formadora

y haga imposible el sueño de alcanzarte

y aprenda alguna de tus frases de memoria

para decir: «seré como él», sin conocerte

Y lo pregone sin pudor,

sin sueño, sin amor, sin fe.

Y pierdan tus palabras sentido de respeto

hacia el hombre que nace cubierto de tu flor

Algún poeta dijo, y sería lo más justo,

desde hoy nuestro deber es defenderte

de ser Dios. 

Vicente Feliú

 

 

Ante el retrato

de Guevara yaciente

 

A Paco Chavarri

 

Derrumbado en el hielo de la muerte

por el plomo que fuiste a procurarte

en la lucha feroz, no estás inerte

ni está fuera de ti el rudo arte

de atacar con lo débil a lo fuerte:

arqueado el torso roto, el rostro aparte

de la sombra que quiere conocerte,

parece que ya vas a incorporarte

otra vez al fragor de la batalla

lleno de luz en el pecho, grave el ojo

de guacho que a la muerte pone raya

y que otra vez ceñido el cinto flojo

de tu ropa viril, por la metralla

pasas triunfando al fin de tu despojo.

Cintio Vitier

 

Son los sueños todavía

 

Tú surgías desde el Cono Sur

y venías desde antes,

con el amor al mundo bien adentro.

Fue una estrella que te puso aquí

y te hizo de este pueblo.

De gratitud nacieron muchos hombres

que igual que tú,

no querían que te fueras

y son otros desde entonces.

Después de tanto tiempo y tanta tempestad

seguimos para siempre

este camino largo, largo,

por donde tú vas.

El fin de siglo anuncia una vieja verdad,

los buenos y los malos tiempos

hacen una parte de la realidad.

Yo sabía bien que ibas a volver,

que ibas a volver de cualquier lugar,

porque el dolor no ha matado a la utopía,

porque el amor es eterno

y la gente que te ama no te olvida.

Tú sabías bien desde aquella vez

que ibas a crecer que ibas a quedar,

porque la fe clara limpia las heridas,

porque tu espíritu es humilde

y reencarnas en los pobres y en sus vidas.

Después de tanto tiempo y tanta tempestad…

Son los sueños todavía

los que tiran de la gente

como un imán que los une cada día.

No se trata de molinos,

no se trata de un Quijote,

algo se templa en el alma de los hombres,

una virtud que se eleva por encima

de los títulos y nombres.

Después de tanto tiempo y tanta tempestad…

Gerardo Alfonso

 

Lectura de domingo

 

He leído acostado

todo un blando domingo.

Yo en mi lecho tranquilo,

mi suave cabezal,

mi cobertor bien limpio,

tocando piedra, lodo, sangre,

garrapata, sed,

orines, asma:

indios callados que no entienden,

soldados que no entienden,

señores teorizantes que no entienden,

obreros, campesinos que no entienden,

soldados teorizantes que no entienden.

Terminas de leer,

quedan tus ojos fijos

¿en qué sitio del viento?

El libro ardió en mis manos,

lo he puesto luego abierto,

como una brasa pura,

sobre mi pecho.

Siento las últimas palabras

subir desde un gran hoyo negro.

Inti, Pablito, el Chino y Aniceto.

El cinturón del cerco.

La radio del ejército

mintiendo.

Aquella luna pequeñita

colgando suspendida

a una legua de Higueras

y dos de Pucará.

Después silencio.

No hay más páginas.

Esto se pone serio.

Esto se acaba pronto

termina.

Va a encenderse.

Se apaga

Va a nacer.

Nicolás Guillén

 

 

 

 

 

 

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.