El hombre ideal

El decatlonista cubano Leonel Suárez viene siendo una especie de Adonis moderno, un Romeo del deporte, pues finalizó este 2011 como líder del circuito de pruebas combinadas al compilar 25 172 unidades

Autor:

Abdul Nasser Thabet

A lo largo de la historia, sumando incluso los más renombrados cuentos de príncipes azules y doncellas secuestradas, las mujeres han manifestado notable interés por los hombres más completos. Claro que, ubicándonos en tiempo y espacio, las demandas contemporáneas exigen algo más que contiendas épicas y batallas con dragones u ogros, pues ahora hay que agregar al currículo un poco de cocina, lavado, limpieza y alguna que otra «tarea» adicional.

Pero, con las chicas continúa funcionando la impresión de los músculos y el sex-appeal ineludible de la victoria, más aún si el muchacho en cuestión sorprende por su versatilidad.

Guiándonos por estos parámetros meramente físicos y especulativos, para nada machistas ni «cromañónicos», el decatlonista cubano Leonel Suárez viene siendo una especie de Adonis moderno, un Romeo del deporte, pues finalizó este 2011 como líder del circuito de pruebas combinadas al compilar 25 172 unidades, merced a tres competencias puntuables. Ser el mejor en diez disciplinas no es cosa fácil.

Este evento se desarrolla a lo largo de todo el año y comprende cinco paradas oficiales, exclusivamente en urbes europeas. Sin embargo, también hay algunos torneos regionales avalados por la IAAF que pueden computar en la tabla general, e incluso, en cada año mundialista se suman los resultados de la cita cumbre del deporte rey.

Para ganar el circuito un atleta puede participar en cuantas justas estime conveniente, pero por razones elementales de distribución y preservación de energías solo compiten en tres o cuatro. En raras ocasiones se exceden estas asistencias. De todas las puntuaciones logradas por cada «hombre de hierro» son escogidas las tres más altas para completar los dígitos definitivos.

Nuestro muchacho, medallista de bronce en el recién concluido Campeonato Mundial de atletismo, tuvo su primera cita valedera el 29 de mayo en Götzis, Austria, donde registró 8440 puntos. En esa ocasión solo fue superado por el norteamericano Trey Hardee, monarca planetario y dueño de 8689 rayas doradas.

La segunda incursión eficaz del holguinero acaeció en Kladno, República Checa, 18 días después. En el país de mayor consumo de cerveza por habitantes anualmente, Leonel anduvo bastante sobrio para subirse a la cima del podio (8231), aunque sin mucha holgura.

Agosto le reservó su resultado más prominente de 2011, pues coincidieron 8501 tantos y la medalla bronceada en el Mundial celebrado en Daegu, Corea del Sur. En suelo asiático quedó nuevamente a la zaga de Hardee (8607) y de otro fenomenal estadounidense, Ashton Eaton (8505).

Precisamente, estos dos extraclases acumularon los  mejores cómputos de la temporada (8729 Eaton y 8689 Hardee), pero no dominaron el ranking del circuito por firmar el acta de asistencia en solo dos ocasiones.

Con esta actuación, el antillano se consolida como uno de los hombres más completos y estables del decatlón. Aunque todavía no podemos hablar de un dominio dictatorial de su parte, debido a la sombra de los norteños, sí estimula tenerlo en la vanguardia de una disciplina reservada principalmente para exponentes de naciones desarrolladas. Nada, que ya debe haber más de una muchacha suspirando tras las andanzas de este nuevo conquistador del campo y pista.

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