Boxeadores cubanos sumaron otros cuatro títulos

En el judo, Yanet Bermoy se colgó el título de la división de 52 kilogramos, mientras Dayaris Mestre tuvo que conformarse con la plata en 48

Autor:

Yurisander Guevara

GUADALAJARA.— Esquiva, riposta, golpea, esquiva de nuevo, cierra la guardia, danza. Así lucen los cubanos en el ring, una marca única, propia de nuestra escuela de boxeo, que conquistó ocho de los nueve títulos por los que vinieron a esta ciudad.

En la primera pelea de la anoche, Robeysi Ramírez (52 kg), campeón olímpico en los primeros Juegos de la Juventud, discutió el título de su división contra el dominicano Dagoberto Agüero, a quien superó 24-10.

«Es una alegría muy grande. Me preparé para eso y tenía que lograrlo. Trabajé sobre la riposta casi todo el tiempo, tratando de evitar una sorpresa. Ahora le digo a mi pueblo que confíen en mí para los Juegos Olímpicos de Londres», subrayó el campeón de solo 17 años y debutante en citas continentales.

Luego tocó el turno al ligero Yasniel Toledo ante el brasileño Robson Conceicao. El criollo dominó con marcador final de 16-11.

«Me sentí bien todo el tiempo, con buen ritmo, e hice la pelea a mi forma. Nos hemos enfrentado en varias ocasiones y sabía cómo trabajarlo. Hice mi táctica de riposta, sin muchos intercambios, y logré la victoria», explicó Yasnier visiblemente feliz en medio de una zona mixta totalmente convulsionada de periodistas.

En el tercer combate, Carlos Banteur frenó al mexicano Oscar Molina en los 69 kilogramos. El triunfo cristalizó con puntuación de 20-13.

«Los rivales anteriores fueron mucho más fuertes que este, así que estaba preparado. No me dejé llevar por el público y su bulla, y me dediqué a hacer mi pelea. Seguí con disciplina todas las indicaciones que me llegaron desde la esquina y logré el resultado para darle alegría a mi pueblo y a mi familia, que hacía rato se la debía», expresó el santiaguero.

El último cubano que subió al encerado fue Julio César la Cruz (81 kg), quien cerró una noche perfecta y batió 22-12 al brasileño Yamaguchi Florentino.

«Ha sido un año de mucho esfuerzo, pero aquí está el premio. Todos salimos a confirmar que el pueblo cubano es aguerrido en cualquier lugar, y siempre buscaremos la victoria. Esta medalla es especialmente para la gente de Camagüey», afirmó el campeón.

Con este resultado el boxeo cubano mejoró la actuación de Río de Janeiro 2007, cuando alcanzamos cinco títulos.

A ritmo de ippón

«Todo está bien. Tú verás cómo me llevo el oro», me dijo

Yanet Bermoy con un sonrisa pícara el día que la delegación cubana fue abanderada en estos Juegos Panamericanos.

Y cumplió la cienfueguera su vaticinio este sábado a ritmo de ippón, para agenciarse el título de la división de 52 kilogramos.

Yanet accedió a la final a base de repartir ippones a sus contrarias. La peruana Leslie Huaman fue la primera víctima, y luego le tocó el turno a la estadounidense Angélica Delgado.

Así, llegó el combate contra la brasileña Erika Miranda. Y como para no perder la costumbre, la criolla le propinó un ippón demoledor que la catapultó hasta la gloria continental.

Cuba mantuvo su hegemonía en esta división, condición que ostenta desde los juegos de La Habana 1991 cuando ganó Maritza Pérez. Desde entonces hasta la fecha, las otras campeonas fueron Legna Verdecia (1995 y 1999), Amarilis Savón (2003) y Sheila Espinosa (2007).

Luego, Dayaris Mestre no pudo contra la argentina Paola Pareto y finalizó segunda en la división de 48 kilogramos. El camino de la cubana se inició con la colombiana Diana Cobos, a quien derrotó por ippón. Más tarde se agenció su boleto hacia la final por la mínima ante la brasileña Sarah Menezes, tras marcarle un yuko.

En el combate por el título, la criolla comenzó bien agresiva, pero luego perdió el ritmo y la argentina marcó primero un wazari y después un espectacular ippón.

Finalmente, el otro cubano que se presentó en esta jornada fue Antonio Betancourt en los 60 kilogramos, pero cayó por un yuko en su primera aparición contra el venezolano Javier Guedez.

Al final el campeón de esta división fue el brasileño Felipe Kitadai, quien derrotó por ippón al local Nabor Castillo. Las preseas de bronce quedaron en poder del peruano Juan Postigos y el estadounidense Aaron Kunihiro.

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