Un Oro añejo 20 años - Deporte

Un Oro añejo 20 años

Más de dos décadas después, el equipo pinareño de baloncesto vuelve a ocupar el primer lugar en el podio de la disciplina

Autor:

Mayra García Cardentey

PINAR DEL RÍO.— El vaticinio les hizo justicia. Las catalogadas «imparables» en los inicios de la Liga Superior de Baloncesto rama femenina, hicieron gala del apelativo y trajeron a la más occidental de las provincias la anhelada corona, luego de 23 años sin alcanzar similar triunfo.

Seis meses después de la promesa hecha por la experimentada jugadora Ayamis Ochandarena Iglesias de traer el oro a casa, esta se cumple con creces, con 32 partidos ganados de los 37 en disputa.

Basket femenino: una familia

Para Ochandarena Iglesias, única jugadora presente cuando Pinar ganó similar título en 1990, el éxito de la actual temporada es el resultado de la asistencia de los entrenadores.

La alero Taymí Fernández Martínez coincide en resaltar los aspectos técnicos, tácticos y físicos, además de la correcta disciplina y concentración óptima que distinguieron al plantel de períodos anteriores.

Todos: jugadoras, entrenadores y comisionado, concuerdan en establecer a la unidad, la armonía y el teamwork como el Know how de la victoria.

«Desde el comienzo, la mentalidad era ganar el campeonato. Ese fue el secreto», aseguró la pivot Arletis Povea Chacón.

Fernández Martínez, con más de 20 años en el basket, agrega la calidad del equipo técnico. «Fueron nuestros padres, amigos, nos animaron siempre, en las buenas y malas. Lejos de ser un entrenamiento era una diversión».

Ochandarena Iglesias refuerza el concepto de familia y el binomio experiencia-juventud como dos de las principales fortalezas del equipo.

El ahora o nunca

Según Povea Chacón, era el ahora o nunca del conjunto. «Desde la clasificación queríamos que ganara Santiago para quitarnos “la espinita” de la final anterior, cuando nos vencieron».

«Un título como este se añora, se siente, pero aún más cuando se tiene un grupo que te apoya; aunque sepas que  la responsabilidad es grande, ellos están contigo», refirió Armando Pérez Cordero, director técnico (DT) en su primer año al frente del conjunto vueltabajero.

Pero existen otros gestores del éxito. Habría que mencionar al conglomerado de entrenadores y guías como Reynaldo Perdomo, Odalis Cala, Gloria Hernández, Fermín Arteaga, Pedro Martínez y Pedro Ramos, quienes supieron aglutinar a la tropa en cada momento.

«Este equipo, donde confluyen tres generaciones de basquetbolistas, se ha creado sobre la habilidad y el deseo de cada una de las muchachas. Han sabido despojarse de sus problemas y tributar al colectivo, han sabido escuchar y dejarse guiar», agregó Pedro Ramos Redonet, comisionado provincial de la disciplina.

Desafíos

Más allá de los resultados alcanzados, el contexto genera igualmente reflexiones sobre este deporte en Cuba. «Al básquet femenino actual le faltan muchas cosas: jugadoras altas, y especialmente, topes internacionales. El DT Pérez Cordero insiste también en una mayor intencionalidad en la captación del potencial femenino en la base.

Para Ramos Radonet, uno de los mayores retos consiste en otorgarle al básquet femenino el merecido lugar que le corresponde. «Frente a la rama masculina estamos en desventaja, prácticamente toda la atención es para este.

Durante los 37 partidos de esta temporada, el interés mediático hacia los juegos fue mínimo. Y ello, incluso, limita el trabajo de los DT, había que acudir a instituciones o polivalentes para saber los resultados y actualizarnos con el estado de los otros equipos. La LSB femenina es el torneo fantasma», espetó el Comisionado provincial.

Según Fernández Martínez, máxima anotadora de las vueltabajeras, ese anonimato desmotiva nacionalmente a las jugadoras. «Aquí, a veces, solo interesa el béisbol, pero hay deportes que también dan espectáculo como el baloncesto».

«La desinformación llega a tal punto que las jugadoras de baloncesto femenino no se conocen. Se ve un juego masculino, incluso de otra provincia y te dicen “este es Orestes Torres”. Y con las féminas pasa lo contrario», puntualizó el joven entrenador.

Por ahora, a 23 años de la anterior corona, la actual primacía marca solo un punto de partida para quienes el baloncesto es escuela, familia, hogar, amor y consagración. Hoy, Pinar del Río es el mejor equipo de Cuba.

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