Un bostezo no indica sueño

El grupo Élite Memorial Capablanca de ajedrez arrancó este jueves en el capitalino hotel Habana-Riviera. Todos los cotejos terminaron igualados durante la ronda de apertura

Autor:

Abdul Nasser Thabet

Con un poco de pereza arrancó este jueves el grupo Élite Memorial Capablanca de ajedrez, pues todos los cotejos terminaron igualados y el público presente en el capitalino hotel Habana-Riviera no tuvo más remedio que llevarse la mano a la boca y bostezar, destilando las ganas de presenciar al menos un poco de sangre sobre el tablero, algo más de emoción, tan siquiera un «golcito» —llevando la cuestión a términos futbolísticos.

No diré que faltó lucha, pero en el juego ciencia la salsa la ponen los triunfos, el resto es puro trámite —salvo que la paridad llegue peleada. Por eso digo que hubo guerra, pues dos de las tres partidas se resolvieron más allá de las cuatro horas de juego.

Todas las miradas se posaron en el pulso entre Leinier Domínguez (2768 puntos Elo) y el ucraniano Vassily Ivanchuk (2753), el «papá» de este torneo, de acuerdo con sus seis coronas en seis presentaciones.

Transcurrieron 52 lances de una Apertura Española, en la que el güinero condujo figuras claras y se vio algo presionado por los apuros de tiempo. En realidad, el asunto no fue motivo de alarma y nuestro muchacho, además de salir del sofocón, coló un peón en la séptima fila. Pero, Chucky no permitió que el rey contrario colaborara en la promoción del infante enemigo, cortándole el paso con su torre. ¿Resultado? Abrazo y «nos vemos en la próxima aventura».

Mientras, el tunero Lázaro Bruzón (2682) se plantó bien duro con piezas negras ante el filipino Wesley So (2731) y selló la paridad después de 64 movimientos de una Defensa Nimzo India, de la que salió con un peón de menos, aunque la pequeña ventaja no le resultó suficiente al asiático.

Antes había llegado el duelo menos meditado y más aburrido, bajo las firmas del español Francisco Vallejo (2700) y el húngaro Zoltan Almasi (2693), quienes pactaron el armisticio tras 16 relampagueantes pasos de una Apertura Italiana.

Los choques del viernes emparejan a Bruzón-Ivanchuk, Almasi-Leinier y So-Vallejo. Tal vez cambien las aguas y caiga la primera estocada. Un bostezo no siempre es señal de sueño.

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