¡Prendan tabacos en la vega!

Por primera vez en la historia de la Liga Superior de Baloncesto Pinar del Río se colocó la corona, al vencer en el sexto encuentro de la final a Matanzas

Autor:

Javier Rodríguez Perera

Que Pinar del Río es una plaza donde el baloncesto es prolífico en resultados teñidos de dorado quedó fielmente demostrado en la noche de este martes, en su sede de la polivalente 19 de Noviembre. Si las chicas pinareñas no pudieron alargar la cadena de cuatro cetros consecutivos, los varones tuvieron la preciosa deferencia de preservar el encanto triunfalista, cuando por primera vez en la historia de la Liga Superior se colocaron la corona, al vencer en el sexto encuentro de la final 63-53 a Matanzas.

El primer cuarto del encuentro favoreció 16-15 a la escuadra matancera, liderada a la ofensiva por el pívot artemiseño Humberto García, un jugador que en los partidos anteriores de la final devino amplio referente en rebotes, pero a la hora de tributar puntos estuvo generalmente errático. Sin embargo, el juego rápido de los anfitriones y sus encestes desde la media distancia resultaron fuertes argumentos para llevarse el segundo período 16-11 y de esa forma ser los dueños de la primera mitad, por 31-27.

Después de los dos tiempos iniciales en que la ausencia de canastas desde el perímetro fue total, en los primeros minutos del tercer tiempo hizo acto de presencia el primer enceste de tres puntos, «firmado» por el alero pinareño Jasiel Martínez e imitado después por el base Osmel Oliva. La defensa omnipresente de los alumnos de Andrés González comenzó a arreciar e influyó en el marcador de 13-10.

Con superioridad de 44-37, el último cuarto pintaba como el preludio de la consecución de la gesta inédita. Un poco más de lo mismo: Oliva continuó como la locomotora guía de su equipo, defensa pálida en reiteradas ocasiones por los yumurinos y pérdida de balones, el resto de los futuros campeones también hacían sus menesteres de juego, el pizarrón crecía y la diferencia igual.

Aunque quedaba tiempo por jugar, la afición local comenzaba a oler el metal dorado con mayor intensidad, tras un «bombazo» lapidario de Osmel. Con una ventaja de 17 unidades y menos de un minuto por jugar, el resto del encuentro era puro trámite. En definitiva, Pinar del Río ganó su primera corona en estas lides. El festejo fue excesivo, tal y como merecía un conjunto que durante todas las fases de la Liga fue in crescendo hasta la consumación del título.

El armador Oliva resultó el único jugador del choque en sobrepasar las 20 unidades, al conseguir 22, seguido por Yosiel Monterrey con diez. Por los subcampeones, García consiguió 18 cartones y William Granda lo escoltó con 12, a pesar de su lesión.

El mánager titular declaró que «son muchas las emociones con el logro de este resultado. Desde el inicio del evento nos enfocamos en erradicar las deficiencias y en fortalecer el trabajo en la defensa. Si tengo que mencionar un nombre, porque no me gustan las individualidades, digo Pinar del Río, aunque reconozco la labor de esos dos grandes armadores que son Oliva y Monterrey».

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