Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Niebla en la bola de cristal

Tras una primera fase en la que el molde se mantuvo prácticamente intacto, la ronda inicial de eliminación directa en la Copa América dejó bien claro que hacer predicciones en bien díficil

Autor:

Enio Echezábal Acosta

Hacer una predicción es posiblemente el más arriesgado de los retos que asumimos los cronistas del deporte. Lo que a priori puede parecer un hecho casi consumado, suele deshacerse frecuentemente, y dejar mal parados a todos aquellos que creemos tener alguna idea mínima de lo que pasa sobre la cancha.

Tras una primera fase en la que el molde se mantuvo prácticamente intacto, la ronda inicial de eliminación directa en la Copa América dejó bien claro que, si bien como periodistas podemos dar la cara, como médiums, somos un desastre.

Dos de las selecciones que mejor nivel habían demostrado durante sus tres presentaciones anteriores, terminaron haciendo las maletas antes de lo que la mayoría esperaba. Uruguay y Colombia fueron eliminadas en sendas tandas de penales, en donde Perú y Chile probaron por enésima vez que el fútbol es cosa de mucho nervio.

Incluso Brasil tuvo el agua al cuello frente a los paraguayos, quienes apostaron también por el «cerrojo», y estuvieron cerca de eliminar por tercera vez consecutiva a la canarinha desde los 12 pasos, luego de hacerlo en las ediciones de 2011 y 2015.

Solo Argentina consiguió salvarse de la rocambolesca tanda de disparos, luego de hacer su mejor partido de la copa frente a una Venezuela que, a pesar de su prometedora generación, no pudo probar siquiera una parte notable de su potencial.

Otra cábala que se rompió fue la que auguraba que las es-telares ofensivas de las selecciones sudamericanas nos harían gritar muchos goles. Pero resultó que solo un par de disparos cruzaron la línea de meta, precisamente los que hicieron Lautaro Martínez y Giovanni Lo Celso en el triunfo (2-0) de la albiceleste frente a la vinotinto.

Ahora en semifinales tendremos dos grandes clásicos: de un lado Argentina y Brasil protagonizarán el duelo más notable de todo el sur del continente, mientras que por el otro, Chile y Perú se dejarán el alma en un choque entre dos naciones con costas al Pacífico, aunque de eso último no creo que veamos mucho.

Luego de lo sucedido hasta ahora, preferiría abstenerme de hacer cualquier pronóstico en el futuro, por temor a ser enviado una temporada al Hospital Siquiátrico de La Habana. Es que a estas alturas ya no vale ni la bola de cristal del mismísimo Merlín.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.