Construyendo juntos otra América Nuestra

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños demuestra la voluntad de convertirse en la región menos desigual del mundo. En la primera jornada intervinieron los jefes de 21 delegaciones que hicieron suya la causa de Cuba rechazando el bloqueo y saludando el restablecimiento de las relaciones con EE.UU.

Autores:

Juana Carrasco Martín
Nyliam Vázquez García
Leyanis Infante Curbelo
Enrique Milanés León

Hora: 1:00 p.m. Perry Christie, primer ministro de Bahamas, se dirige al hemiciclo de la Celac en el Centro de Eventos Pedregal. Es el primer integrante del grupo en exponer posiciones en el diálogo de iguales.

Debemos usar herramientas de integración para ayudarnos en la erradicación de la pobreza. Estamos comprometidos a luchar contra el cambio climático, un aumento de 5 pies en el mar afectaría a nuestro país. Esa es una preocupación vital de los países caribeños, y la expone en nombre de la Comunidad del Caribe (Caricom) que preside pro témpore.

La pobreza está caracterizada por falta crónica de participación en la política de ciertos sectores. Los jóvenes son los más pobres, si queremos superar la pobreza debemos enfocarnos en ellos.

El primer Jefe de Estado en intervenir fue el Presidente cubano Raúl Castro. Es aproximadamente la 1:10 de la tarde y con un contundente discurso de inmediato centró la atención de las agencias informativas internacionales y los medios que cubren la III Cumbre de la Celac, representados por más de mil periodistas.

La causa cubana recibió el apoyo general de los pronunciamientos del miércoles, no solo para saludar el acuerdo de avanzar en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, sino en la reiteración de la exigencia de que Washington ponga fin al injusto bloqueo de más de 50 años.

La solidaridad en América Latina será decisiva para hacer avanza los intereses comunes, dice el Presidente cubano, y la hace explícita con Puerto Rico que debe ser libre; con Haití, azotada por la naturaleza y la explotación de siglos; con Argentina, despojada de Las Malvinas; con Venezuela, sancionada unilateralmente y sometida a continua intervención externa para crear un clima de inestabilidad también en la región.

Unos 40 minutos más tarde, se escucha la voz del presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien asume la presidencia pro témpore de la Celac para 2015.

Creemos profundamente en el poder transformador de la ciencia y la tecnología para crecer. Depositamos fe en la sostenibilidad de nuestro modo de vida. En Ecuador hemos trazado una política intensa en la potenciación de la ciencia y la tecnología. Debemos ser una región que genere conocimiento, dice con firmeza.

Siempre soy temeroso de que los pueblos se cansen de que nosotros estemos en tantas cumbres mientras ellos siguen en el abismo. Necesitamos por ello eficiencia, decisión y sobre todo avanzar.

Basta de guerras económicas como la que se está haciendo a Venezuela.

Presidente de Ecuador, Rafael Correa

«Necesitamos mutua solidaridad, hablar claro, sin temores, porque tenemos la verdad. Basta del bloqueo criminal a Cuba que atenta contra todas las Cartas de la OEA, que atenta contra la Carta fundamental de las Naciones Unidas, que atenta contra el Derecho Internacional y contra todos los principios que en su discurso dicen sostener y defender. Basta de especuladores financieros que quieren saquear a nuestros pueblos. Basta del colonialismo más burdo en el siglo XXI en nuestra América, todo nuestro apoyo a Argentina en su derecho soberano sobre las Islas Malvinas», dijo el mandatario.

Basta de guerras económicas como la que se está haciendo a Venezuela. Todo nuestro apoyo al pueblo colombiano en su búsqueda de la paz. Y un abrazo cariñoso al presidente Pepe Mujica en la quizás sea su última participación en estos encuentros.

Hoy estamos presentando una carta en lo que sugerimos cuáles deben ser los objetivos primordiales de la organización para el nuevo período.

La plenaria se prolonga. Ya son las 2:20 de la tarde cuando en el espacio de diálogo político de la III Cumbre, el presidente Sánchez Cerén afirma que la Celac es unión en diversidad, unión en pluralidad.

Al reconocer los niveles alarmantes de inseguridad, criminalidad y violencia social en su país, dio a conocer que están enfrascados en un plan único para darles posibilidades a la juventud y abogó por el fortalecimiento de la formación de la juventud en la región.

Subrayó que la mayor parte de los compromisos del grupo integracionista son componentes fundamentales del Plan Quinquenal de Desarrollo «El Salvador Productivo, Educado y Seguro».

Sánchez Cerén resaltó que desde la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños se debe ir a resultados, a soluciones concretas, a una agenda regional fuerte, inclusiva y con profundo sentido humano, que responda a nuestros países y su gente, para reducir las brechas de desigualdad.

Desde la Celac se debe ir a resultados, a soluciones concretas, a una agenda regional fuerte, inclusiva y con profundo sentido humano, que responda a nuestros países y su gente, para reducir las brechas de desigualdad.

Presidente de El Salvador, Salvador Sánchez

Con énfasis, el mandatario centroamericano dio el respaldo de El Salvador al histórico acuerdo entre Cuba y EE.UU. y se congratuló al considerarlo signo de entendimiento, progreso y desarrollo.

Al mismo tiempo, Sánchez Cerén reiteró la importancia de que la región mantenga constante su llamado a que se ponga fin al bloqueo contra el Gobierno y el pueblo de Cuba y cese la infundada inclusión de Cuba en la lista de Estados terroristas. También rechazó la política que aplica sanciones contra Venezuela que, dijo, eran incongruentes con el Derecho Internacional.

Durante su discurso ante la III Cumbre, el Jefe de Estado salvadoreño asumió en nombre de su país el compromiso de trabajar por la paz, la justicia, el desarrollo, el entendimiento y la solidaridad entre las naciones.

Le siguió en el podio otro centroamericano, el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, quien también felicita el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos en un proceso que, dijo, estoy seguro culminará con un fortalecimiento de la región.

El debate realizado sobre el futuro de nuestra comunidad nos ha servido para reflexionar sobre cómo priorizar nuestros objetivos de bloque. Debemos fortalecer nuestra identidad latinoamericana y caribeña para afrontar los retos que tenemos por delante, apuntó el mandatario.

A las 4: 30 el presidente de Haití, Michel Martelly, hace uso de la palabra. Su país, dice, es muy sensible a los sufrimientos que ha tenido el pueblo hermano de Cuba en los últimos 50 años, haciendo referencia al bloqueo estadounidense.

Martelly calificó también como un aporte importante la decisión unilateral de cese el fuego por parte de la guerrilla FARC-EP y saludó las conversaciones que llevan a cabo con el Gobierno de Colombia en La Habana, que apuntó serán una contribución notable al desarrollo de la región como zona de paz.

Respecto a la cooperación especial con Haití, adoptada durante la primera cumbre en Chile, subrayó la importancia que da su Gobierno a la cooperación en el campo de la producción agrícola, puesto que su país es constante victima de catástrofes naturales y su desarrollo sostenido pasa por la ayuda y los esfuerzos que se hacen en esa esfera.

El Presidente haitiano se congratuló, además, por los proyectos en el marco de la cooperación hacia Haití que se han llevado a cabo durante las presidencias de Cuba y Costa Rica de la Celac, y manifestó que espera seguir recibiendo esa cooperación durante la presidencia de Ecuador. Finalmente, sostuvo su deseo de que el camino de la Celac esté marcado por muchos años de éxitos para alcanzar el objetivo de la erradicación de la pobreza y la desigualdad total.

Ahora es el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, quien dice que su país ha iniciado una cruzada que llama Alianza para la prosperidad, en colaboración con otros países del área centroamericana, en la lucha contra la violencia, el narcotráfico y la corrupción. Es importante reconocer el apoyo de la Celac para que hayamos avanzado hasta el punto donde lo hemos hecho, afirma.

Es importante convertir la zona de Centroamérica en un área de paz y prosperidad, es lo que necesitan nuestros pueblos.

En el desarrollo económico de América Latina y el Caribe hemos hecho esfuerzos por alcanzar logros en los ocho indicadores plasmados como Objetivos de Desarrollo del Mileno de la ONU. En ese escenario la implementación de una política macroeconómica que los contemple ha estado presente, y en términos de la cooperación con organismos interregionales considera que los resultados del foro China-Celac han sido significativos.

Quiero reconocer los esfuerzos de Costa Rica y decirle a Ecuador que estamos listos para seguir apoyándolo en este año de su presidencia. Y estamos dispuestos a continuar asumiendo los compromisos contraídos con esta comunidad de Estados, apunta el presidente hondureño.

Ya es media tarde. «Pongamos a trabajar desde hoy a dar respuesta de nuestra gente», concluyó el presidente de la República Dominicana, Danilo Medina, quien centró su discurso en la necesidad de potenciar la construcción de cadenas de valor para que América Latina deje de ser la región más desigual del planeta.

En ese sentido, dijo que del mismo modo que se habla de una fábrica asiática, encabezada por la República Popular China, otra europea liderada por Alemania, otra de América del Norte, que tiene a Estados Unidos como su máximo exponente, es necesario construir «la Fábrica de América Latina y el Caribe» para «producir, para generar riquezas para nuestra gente».

«Ha llegado el momento de la agenda común, para que no sigamos hablando de la región más desigual del planeta», expresó el Presidente de la República Dominicana. Esta exigencia la han hecho no pocos de los mandatarios dispuestos a hacer avanzar la cooperación y la integración.

Sobre lecciones aprendidas dijo: «No basta con que la economía crezca si no se traduce en mayor equidad para toda la ciudadanía».

A las 5:20 los Jefes de Estado y de delegaciones abandonan brevemente el Plenario. Se ponen en fila, como la plata en las raíces de los Andes, diría Martí. Es la toma de la foto oficial o foto de familia.

Con la intervención del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se reinicia la sesión de trabajo.

Poco sirve el crecimiento económico si no se logra reducir la pobreza y mejorar las condiciones de los más pobres. Ese es el reto de esta III Cumbre de la Celac, asegura. Para superar la pobreza no bastan más ingresos; se requieren educación, salud, trabajo, servicios públicos y vivienda dignos.

Santos celebra la próxima participación de Cuba en la Cumbre de las Américas, el 10 y 11 de abril en Panamá, a la que asistirá el Presidente cubano. «Será verdaderamente histórica», dijo el mandatario colombiano.

«La paz es el más grande impulso contra la pobreza», aseveró, tras destacar el respaldo dado especialmente por Cuba, Chile y Venezuela al proceso de conversaciones iniciado en La Habana en 2012, y agradeció el «apoyo permanente» de Latinoamérica a las negociaciones de paz que su Gobierno desarrolla con la guerrilla de las FARC-EP en La Habana.

En su intervención en la III Cumbre de la Celac, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, criticó la política de expansión e injerencia de Estados Unidos en los países de la región y puso como ejemplo la permanencia de la condición colonial de Puerto Rico. «¿Quién está detrás de la colonización de Puerto Rico? El yanqui. El mundo cambia, pero el yanqui no cambia», señaló el mandatario, quien también recordó que el bloqueo a Cuba y las sanciones a terceros países que comercian con ella es responsabilidad de la Casa Blanca.

«¿Quién está detrás de las conspiraciones contra la Revolución Bolivariana? Es el yanqui el que está detrás conspirando contra ese proceso. Vemos cómo tratan de repetir con Venezuela la historia de Chile. Están aplicando el mismo guión y quieren que este termine con un golpe militar. No están tranquilos con nuestras decisiones. Quieren a nuestros países subordinados», afirmó Ortega.

El presidente nicaragüense sostuvo que, mientras los países de la Celac dan la batalla contra la pobreza y la miseria, Estados Unidos conspira contra la región. Tras un breve discurso, Ortega Saavedra anunció que había incorporado a la delegación de Nicaragua, como acto de solidaridad elemental, a una delegación de patriotas de Puerto Rico, y dio la palabra al independentista boricua Rubén Berríos.

Rubén Berríos, independentista puertorriqueño

«La prosperidad hay que ganarla y la libertad hay que pelearla constantemente».

Berríos denuncio en el cónclave que el Estado Libre Asociado «ni es Estado, ni libre, ni asociado. Es una rémora de los tiempos de sumisión que padeció Nuestra América». La presencia de un independentista puertorriqueño —afirmó— es clara señal de estos tiempos. «Nuestra América es una sola patria: por donde va uno vamos todos. Tan libre será América Latina y el Caribe como sea libre Puerto Rico», añadió antes de agregar que los grandes hijos de la región han sido defensores insobornables de Puerto Rico.

El independentista recordó que en 2014 la Celac reclamó como suyo a Puerto Rico. El colonialismo constituye una violación a los más elementales derechos humanos, sostuvo. «El Comité de descolonización de la ONU ha reiterado el derecho de Puerto Rico a su libre determinación e independencia y ha instado a Estados Unidos a cumplir su función descolonizadora», explicó el luchador boricua.

«Los puertorriqueños siempre nos hemos mantenido en pie de lucha. Estados Unidos pretendió arrancarnos el idioma, las costumbres y socavar nuestra patria grande. Muchas veces estuvimos solos en nuestra lucha, pero estos son otros tiempos y Nuestra América ha despertado», señaló.

Tras explicar que en el plebiscito de 2012 el pueblo puertorriqueño repudió en las urnas el régimen colonial, señaló que hoy sería «inconcebible mantener en Puerto Rico un estatus colonial».

Berríos llamó a la Celac a pasar de la palabra a la acción y entre las proposiciones que hizo estuvieron que el cuarteto de la Celac implante un plan para que la Asamblea General de la ONU se pronuncie y que la Celac reclame a Estados Unidos la liberación de Oscar López, quien con 34 años tras rejas norteamericanas es el preso político más antiguo del mundo.

El independentista dijo hablar a nombre de la incuestionable mayoría de los puertorriqueños. «La independencia le corresponde a los puertorriqueños; a América Latina corresponde ser solidaria con esa lucha, sostuvo. «Cuando Puerto Rico sea libre podremos decir que hemos cumplido con el mandato de nuestros libertadores», concluyó Berríos.

Un breve intercambio de palabras tiene lugar cuando el presidente pro témpore reclama que no procede la exigencia de acción a la Celac, la que tomará en cuenta las palabras del dirigente puertorriqueño.

Replica Daniel Ortega, quien consideró que tampoco procedía el haber escuchado a los representantes de la OEA y de la Unión Europea, invitados por el presidente costarricense.

Apenas es una escaramuza en un cónclave que busca la unidad, que se construye sobre la base del respeto a la diversidad.

Justo el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, se refirió a la importancia del diálogo para consolidar la integración y a lo mucho que se ha avanzado para resolver los problemas entre nosotros mismos, este, a su juicio, es uno de los aportes de la Celac.

Según Valera, resulta vital lograr políticas coherentes que permitan llevar a acciones concretas los resultados del diálogo, por lo que habla de «consolidar esta integración, para que se convierta en medidas específicas de cooperación».

Tenemos que «luchar unidos para cambiar la política de un negocio a un servicio», dijo, y en ese sentido valoró la necesidad de dejar en cada país democracias funcionales, más allá del período de mandato otorgado por las diferentes Constituciones.

El mandatario panameño alegó que resulta esencial combatir el crimen organizado y compartir información de seguridad para proteger a la ciudadanía de América Latina y el Caribe. La criminalidad ha sido una de las preocupaciones especiales de los dignatarios centroamericanos.

Valera se refirió además a los retos en materia de salud, educación recursos naturales… y a la necesidad de planes de infraestructuras, para evitar la improvisación.

Durante su intervención, reconoció el trabajo que han hecho los presidentes Raúl Castro y Barack Obama. «Es el camino correcto», dijo en referencia a la importancia que tiene para la región los primeros pasos para el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y EE.UU, unánimemente celebrado en el marco de la reunión.

«Confío mucho más en la necesidad de las políticas que persiguen un triunfo moral más que un triunfo material», dijo el presidente de Uruguay, Pepe Mujica, quien aseguró también que la alta política no se debe tomar para hacer grandes negocios y establecer compromisos comerciales, sino para comprometerse con los pueblos y el género humano.

«La prosperidad hay que ganarla y la libertad hay que pelearla constantemente».

José Mujica, presidente de Uruguay

«Los grandes procesos necesitan la construcción colectiva, el comprometimiento ético de los pueblos, en un proceso.

Tendencias como el racismo, la intolerancia, la xenofobia han tomado fuerza. Está refloreciendo una derecha que no es derecha, que es fascista, en el corazón de una región desarrollada como es Europa, y eso tiene que ser una alarma».

«Tenemos que estar en guardia para combatir esta intolerancia, que precisamente está cultivando el mundo rico», agregó Mujica en su discurso, uno de los más aplaudidos de la reunión.

«Cuando miro en nuestro presupuesto me preocupo en cuán poco gastamos en la enseñanza tecnológica, y cuánto gastamos en otras cosas menos importantes».

Esta es una batalla cultural y no es fácil de librar. No alcanza con lo material, lo material es importantísimo, pero no es determinante. La batalla cultural es la más dura, la más difícil. Porque es más difícil cambiar una realidad material que la realidad cultural.

«Debemos aprender a conocernos, reconocernos y respetarnos, esa es una regla de oro».

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

La prosperidad hay que ganarla y la libertad hay que pelearla constantemente. Y sobre todo debemos tratar de dejar gente que nos supere con ventaja. Ese es el mayor mérito de los grandes dirigentes.

«Esta lucha es colectiva y es de generaciones».

«Venezuela viene a abogar por la soberanía política de los pueblos», expresó Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela en la Cumbre de la Celac.

El mandatario clamó, ante los representantes de las 33 naciones de América Latina y el Caribe, por el respeto, frente a la diversidad y denunció la gran provocación que significa que figuras políticas de otros países vayan a Venezuela a apoyar a grupos políticos que desconocen al Gobierno legítimo.

«¿Es eso tolerable en la vida política actual de América Latina y el Caribe?», preguntó el Presidente.

«Debemos aprender a conocernos, reconocernos y respetarnos, esa es una regla de oro», afirmó.

En ese sentido, comentó cómo irrita a muchos que América Latina y el Caribe hayan encontrado su camino de unión.

El Presidente de Venezuela hizo un recorrido por 200 años de historia de la región y reconoció el legado de Fidel Castro para los pueblos.

Mencionó el importante paso que significa el inicio del proceso de restablecimiento de relaciones entre Cuba y EE.UU y agregó:

«Si bien es cierto que se ha dado un paso que todos celebramos, un paso valiente, por parte de Obama, aún falta mucho camino por andar».

Maduro también reconoció el importante logro que significó el Foro de Cooperación con China, con un importante fondo para la inversión en infraestructura. Asimismo dedicó palabras de optimismo para Colombia.

«Venezuela respalda todo lo que tengamos que hacer para construir la paz en Colombia», enfatizó.

Maduro insistió en la trascendental importancia que tiene llegar a la próxima Cumbre de las Américas con una sola voz y en ese contexto poder hablar con el Presidente Obama del futuro de las relaciones con América Latina y el Caribe.

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, afirmó que la integración regional da esperanzas a los pueblos y a las fuerzas sociales de nuestro continente tras 200 años de sometimiento a distintos imperios.

«Cuando los pueblos saben su destino y tienen una propuesta sobre la base de los principios de quienes lucharon por la patria grande, cuando nos unimos por la paz, no hay quien nos derrote», señaló en alusión a la lucha de los bolivianos.

El mandatario indígena puso ejemplos de la polarización extrema en el reparto mundial de la riqueza y relató cómo esa diferencia se redujo en su país, que también ha disminuido la extrema pobreza. «Esta búsqueda de igualdad nos alienta bastante. La riqueza no se exporta, no se privatiza, se queda en Bolivia y se democratiza», declaró.

Morales denunció los intereses internos y externos que intentan parar los procesos de cambio. «Hay permanente agresión política a países como Venezuela, donde también han acudido a la agresión económica. En Argentina, acudieron primero a la agresión económica y ahora a la política», sostuvo.

El pueblo cubano nunca ha claudicado en su lucha

Evo Morales, presidente de Bolivia

El líder boliviano señaló que es importante la unidad de nuestros presidentes y pueblos, y en lo concerniente al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos aclaró que ello «no es legado de Obama sino de la lucha permanente del pueblo cubano y el respaldo de la comunidad internacional. Esperamos que eso elimine el bloqueo a Cuba. El pueblo cubano nunca ha claudicado en su lucha», expresó.

Además, consideró que «es importante institucionalizar la Celac» y recordó que previamente había planteado crear un Secretariado y que esta instancia internacional debe tener su Parlamento propio.

Sobre el alcance de la Celac, el mandatario afirmó que «quisiéramos ser una potencia, pero no para someter a otros, sino para compartir por la paz».

Por su parte, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff sugirió la creación de un foro de empresarios de la Celac en el que participen los Gobiernos y las empresas de comercio en la región para estimular la integración productiva en América Latina.

La mandataria agradeció los servicios de salud con los que coopera Cuba con Brasil, llevando bienestar a más de 50 millones de brasileños.

El bloqueo comercial de Estados Unidos a Cuba debe ser superado, como el último flagelo que queda de la Guerra Fría, señaló la presidenta brasileña.

Por otra parte, precisó que la economía mundial ha tenido una recuperación muy lenta y que la baja de los precios del petróleo afecta a toda la región. «Debemos constatar una reducción del margen de maniobra de la política macroeconómica», dijo.

Al respecto, pidió unión a los países que conforman la Celac para enfrentar las bajas de la economía mundial. «Siempre debemos tener presente que la integración empieza con prioridades con los vecinos», sugirió.

El primer Ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, se refirió a la vulnerabilidad de los pequeños Estados del Caribe para conseguir financiamiento aceptable para distintos proyectos de desarrollo.

Browne reconoció el papel de PetroCaribe como importante salvavidas para muchos países e hizo un llamado a la solidaridad con Venezuela.

En sus palabras ante el plenario destacó la importancia de combatir el terrorismo, como un flagelo que amenaza al planeta y tener en cuenta los efectos del cambio climático para las pequeñas economías.

«Juntos tenemos la posibilidad de éxito, separados seguro fracasaremos», aseguró.

En tanto, el primer ministro de Guyana, Samuel Hinds, abordó aspectos sensibles como el cambio climático, ante cuyo impacto su país, como muchos otros de la región, es «muy vulnerable», según sus palabras.

Hinds comentó la importancia de implementar una política de desarrollo sostenible en nuestros países. En relación con la Agenda de Desarrollo pos 2015, Hinds apuntó que se requiere trabajo para que los progresos de la última década se extiendan.

«A través de la Celac, América Latina y el Caribe tienen la oportunidad de tomar pasos prácticos hacia la integración», expresó antes de concluir afirmando que nuestros países deben asegurar las metas que les permitan mantener el impulso desde la creación de la Celac.

Mientras, la Primera Ministra de Jamaica, Portia Lucretia Simpson-Miller destacó que el histórico aniversario de la Carta de Jamaica nos recuerda que la vía de la integración regional ha sido larga y sigue en proceso.

Hemos resuelto crear nuestro propio espacio regional en todas sus dimensiones.

«Por primera vez en la historia de nuestro hemisferio tenemos todos los elementos necesarios para la erradicación de la pobreza. Hemos visto cifras que demuestran que hemos tenido éxito en Latinoamérica y el Caribe. Sin embargo, todavía tenemos muchos problemas por resolver», apuntó durante su intervención, Wilfred Elrington, canciller de Belice.

«En nuestro hemisferio podemos felicitarnos porque los Gobiernos están asumiendo el liderazgo parta erradicar la pobreza, el analfabetismo.

«La discriminación de género y raza sigue siendo fuerte en los países de la Celac.

«Tenemos que eliminar las barreras a la Educación Superior. Hay que crear sociedades más dinámicas y economías más dinámicas. «Latinoamérica y el Caribe tienen que ser una zona próspera, tenemos que erradicar la pobreza y juntos podemos lograrlo».

El canciller de la República Argentina, Héctor Marcos Timerman, aseguró que la Celac se ha consolidado como mecanismo de diálogo y concertación política de cara al mundo y que la crisis económica nos ha enseñado la importancia de ser creativos y a basarse en las enseñanzas históricas.

«El crecimiento económico solo tiene sentido si se transforma en el bienestar de los pueblos», apuntó.

El Canciller comentó sobre la necesidad de potenciar el crecimiento inclusivo desde la cooperación Sur-Sur, además de garantizar la construcción de una base productiva avanzada.

Timerman agradeció el respaldo unánime desde el foro al reclamo de su país sobre las Islas Malvinas e insistió en la necesidad de que el Reino Unido restablezca con Argentina el diálogo en torno a esa disputa de soberanía que ya dura 50 años.

Otra canciller, la de Dominica, Francine Baron, expresó en la Cumbre el compromiso de su país a trabajar en sociedad para fortalecer la Celac por del desarrollo equitativo de la región.

Por otro lado, consideró que la Agenda de desarrollo pos 2015 tendrá implicaciones para el desarrollo multilateral y bilateral de las naciones de la Celac.

La ministra de Relaciones Exteriores de Dominica expresó su satisfacción sobre el Foro China-Celac y destacó que importantes socios se han juntado para buscar metas de cooperación mutua para el desarrollo sostenible de los pueblos de nuestro hemisferio y China.

«En la Celac y en México estamos, como hoy nos convoca Costa Rica, construyendo juntos», afirmó el canciller mexicano, José Antonio Meade, quien en sus palabras destacó la importancia de dar seguimiento a los pasos iniciados hace un año en La Habana.

«La erradicación de la pobreza es una tarea de todos, es un compromiso de Estado para asegurar la paz, es una responsabilidad de la población civil y para testimoniar los principios de solidaridad y de digna convivencia», expresó en su turno ante el plenario, el canciller paraguayo, Eladio Loizaga.

El canciller de Perú, Gonzalo Alfonso Gutiérrez, destacó que el flagelo de la corrupción tiene profundas raíces y un devastador impacto sobre el desarrollo de los países. Además, comentó que la desigualdad estructural de nuestra región se evidencia no solo en la distancia entre ricos y pobres, sino en otras formas de exclusión.

La respuesta a los problemas debe darse en distintos niveles, de manera articulada. «Debemos dar prioridad tanto a la reforma del Estado y de sus instituciones como a la implementación de políticas públicas que sigan estos modelos», señaló.

«La lucha contra la pobreza debe ser convergente y participativa», declaró.

«Debemos buscar consensos en los foros multilaterales buscando resultados concretos para nuestros ciudadanos», manifestó Gonzalo Alfonso Gutiérrez, canciller peruano.

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