Nicolás Maduro: Juntos somos invencibles (+Fotos)

Se pronuncian los dignatarios del ALBA-TCP en rechazo unánime al injerencista Decreto de Estados Unidos contra Venezuela

Autores:

Yailé Balloqui Bonzón
Mayte María Jiménez
Luis Hernández Serrano
Patricia Cáceres
Marianela Martín González

El ALBA-TCP volvió a demostrar que es un bloque consistente. Los países que conforman el mecanismo mostraron su respaldo total a Venezuela ante la arremetida de Estados Unidos contra la hermana nación bolivariana.

Los mandatarios, primeros ministros, cancilleres y jefes de delegaciones que acudieron a Caracas para, en nombre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) definir la posición común que llevarán a la próxima Cumbre de las Américas, coincidieron en proclamar que Venezuela no es, de manera alguna, una amenaza para Estados Unidos.

Así intentó hacer ver el mandatario norteamericano, Barack Obama, el pasado 9 de marzo cuando declaró a Venezuela —a través de un decreto—, como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, aumentando la escalada agresiva contra la nación sudamericana.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, abrió la sesión de la cita agradeciendo especialmente por reunirse de manera tan repentina y por el respaldo, y añadió que «solidaridad es la palabra clave».

Reiteró que la unidad es importante en momentos como estos. La división entre nuestros Gobiernos y pueblos nos llevó a largas décadas de dictaduras, regímenes neocoloniales e intervenciones armadas en la región latinoamericana. Por eso «solo unidos podremos consolidarnos», aseveró Maduro. Y añadió más adelante: «Juntos somos invencibles; juntos somos un poder respetado».

Calificó la decisión de Obama como «vergonzosa» y apuntó que ha sido rechazada y denunciada por muchos pueblos del mundo», y agradeció las incontables muestras de apoyo que han recibido el pueblo y Gobierno venezolanos desde cada rincón.

En ese sentido recordó el reciente rechazo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur); los 12 gobiernos que la conforman aprobaron el sábado último, en Quito, una declaración histórica que rechaza la medida de Washington y exige que se derogue ese «Decreto ejecutivo e imperial que arremete contra el pueblo venezolano».

Esta, recalcó, «es la declaratoria más grave que en toda la historia se ha hecho contra nuestro país, además de falsa. Venezuela jamás ha tenido planes para agredir a nadie en los EE.UU. o de los Estados Unidos. Jamás Venezuela ha agredido a ningún pueblo de América Latina ni del mundo. Jamás ha participado en ejércitos para bombardear ni ocupar pueblos en ningún lugar del planeta, ni ha aprobado invasiones contra ningún país. Nuestra Constitución confirma que somos un pueblo de paz».

Al contrario, recordó, Venezuela tiene en algunas ciudades norteamericanas y principalmente, en barrios pobres, un programa especial donde le proporcionan combustible de calefacción a más de dos millones de personas vulnerables de morir congeladas por el frío; un programa, dijo, que inició el Comandante Hugo Chávez.

Detalló además que Venezuela mantiene relaciones estrechas y positivas con universidades, con movimientos de lucha por los derechos civiles, entre otros grupos sociales. «Estamos en el mejor momento de relaciones con el pueblo de EE.UU. Ese es el camino que tenemos y vamos a mantener».

Con respecto al ejecutivo de la Casa Blanca, el mandatario bolivariano afirmó que su país siempre estará dispuesto a conversar con el Gobierno de EE.UU. para entablar relaciones de respeto, amistad, en un clima franco y de igualdad.

En ese sentido mencionó una serie de medidas que ha tomado en los últimos tiempos en favor del diálogo con Washington. «Pero solo hemos recibido arrogancia y falsedades». Esa respuesta negativa, reflexionó Maduro, responde únicamente al deseo de EE.UU. de derrocar al Gobierno bolivariano y apoderarse de las enormes reservas de petróleo que posee Venezuela. Y así, afirmó, «torcerle el brazo al mundo entero e imponer la dictadura del chantaje» con nuestras reservas de petróleo. Pero, remarcó, «el pueblo venezolano está ceñido en fervor patriótico».

Unidad ante la agresión

El presidente boliviano, Evo Morales, demostró en su alocución que Estados Unidos con sus afirmaciones no amenaza a Venezuela, sino a toda América Latina. Amenaza a la democracia, a la paz social. En ese sentido también hizo un llamado a la unidad ante los intentos de agresión de Washington.

Con el presidente Evo Morales, antes del inicio de la Cumbre. Foto: Prensa Presidencial

Para el mandatario indígena estos no son tiempos de reparto imperial, ni de modelo neoliberal ni imperios, sino tiempos de pueblos. «Los pueblos no deben ser gobernados por oligarquías, ni por banqueros, ni por empresarios, sino por gobiernos electos por el pueblo y para el pueblo», insistió.

Al mismo tiempo, ratificó que «Bolivia es la hija predilecta de Simón Bolívar y estamos dispuestos a venir a combatir acá frente a las agresiones de Estados Unidos», remarcó el Presidente del Estado Plurinacional.

Al mismo tiempo, consideró la posición injerencista de Washington como una aventura del mandatario Barack Obama, cuyo país, consideró, es el primero que irrespeta los derechos humanos en el mundo.

Añadió que «si Obama quiere hacer un buen gesto ante la Cumbre de las Américas, debe llegar allí sin bloqueo económico a Cuba, sin ese Decreto que declara a Venezuela una amenaza para Estados Unidos».

En su intervención apuntó además que Estados Unidos «quiere el petróleo venezolano. Nadie duda de eso. Así pasó en Libia, destruyeron el país y ahora el petróleo libio ya es de los americanos y de algunos países europeos, pero ya no de los libios».

Evo Morales ratificó, además, su confianza en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños para el futuro de los pueblos de la región.

Washington amenza la seguridad del mundo

Como infamia y crimen calificó el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, el Decreto de EE.UU. sobre Venezuela y pidió además declarar a Washington una amenaza para la seguridad del mundo.

Daniel Ortega calificó de infamia el decreto de Obama. Foto: VTV

En la próxima Cumbre de las Américas tenemos que hacer énfasis en la eliminación de la amenaza de Washington contra la nación bolivariana y en el levantamiento del cerco a Cuba, sentenció Ortega.

Destacó la valentía y firmeza del pueblo venezolano y demandó la inmediata eliminación del Decreto estadounidense contra esa nación y pidió rescatar el concepto de coexistencia pacífica, porque, aseguró, «en América Latina y el Caribe estamos luchando por la paz».

Ortega aplaudió la posición de Cuba, invariable y firme a favor de Venezuela, ante las acciones hostiles de Washington que persiguen desestabilizar la región.

Más adelante, instó a los países de la Comunidad del Caribe (Caricom) a solicitar a Obama la suspensión de la Orden Ejecutiva contra Venezuela y el levantamiento del bloqueo a Cuba, durante el próximo encuentro del grupo, previsto para el 9 de abril en Jamaica.

El mensaje solidario del Gobierno de Ecuador en voz del canciller Patiño. Foto: Prensa Presidencial.

La única amenaza para la democracia y la paz en la región lo constituye la política injerencista norteamericana, afirmó el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño. «El problema no es Venezuela, es el propio EE.UU.».

Patiño habló en nombre de su país y exhortó a las naciones del Alba-TCP a crear juntos los mecanismos para seguir mostrando la verdad, y usarla como arma para luchar contra el Imperialismo, para que se respete a América Latina y el Caribe como zona de paz.

El mensaje ecuatoriano exige la inmediata derogatoria del Decreto presidencial del Gobierno de Obama, que sí representa una amenaza a la seguridad y soberanía de nuestros pueblos.

El representante de la Revolución Ciudadana aseguró que Venezuela no está sola, pues cuenta con la solidaridad de todos, con uniones trascendentales como el ALBA, que llegó para desterrar la noche en la región.

Denunció que Estados Unidos sigue enseñando su política intervencionista, en un momento en el que no existe otro camino que el de la soberanía y la paz. La decisión de Washington de declarar a Venezuela como amenaza es la antesala de la intervención, momentos antes de la Cumbre de las Américas, apuntó, y destacó el ejemplo de resistencia de Cuba frente a las políticas de la Casa Blanca.

Según el canciller Patiño, el ALBA tiene que emitir un claro mensaje de repudio a la política injerencista de Estados Unidos, porque esas medidas, dijo, vulneran los principios de la no injerencia y de la igualdad entre los Estados, consagrados en la Carta de Naciones Unidas y en el Derecho interamericano.

«El problema, la amenaza para la paz, el riesgo para la paz y la democracia en América Latina y el Caribe lo constituye la política imperialista e injerencista del Gobierno de Estados Unidos», sentenció, al tiempo que recordaba la lista de intervenciones e invasiones protagonizadas por Washington no solo en Latinoamérica y el Caribe, sino también en otros lugares del mundo.

Los principios no son negociables

La reiteración de que Venezuela no está sola ante esas nuevas amenazas imperialistas, la trajo también el primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit. Al expresar su solidaridad con Venezuela señaló que no se trata de mostrar un sentimiento antinorteamericano, sino de defender principios que no son negociables.

Roosevelt Skerrit, de Dominica, señaló que «Obama está en el lado equivocado de la historia». Foto: Prensa Presidencial

«Vinimos a decirle al pueblo y al Gobierno de Venezuela que no están solos en la búsqueda de la justicia», expresó el mandatario, quien insistió en que la decisión del presidente Obama está en el lado equivocado de la historia.

«Este tipo de decisiones tiene que convocar a la unidad. Debemos ser vigilantes, estar pendientes. No es un momento para dividirnos, sino para que todos los pueblos y Gobiernos de este lado del hemisferio sean uno y tengan una sola posición. ¿Quién será el próximo país si no nos mostramos unidos en esto?, se preguntó el Primer Ministro de Dominica.

Ralph Gonsalves destacó también la solidaridad de la Celac y de Unasur. Foto: Prensa Presidencial.

En ese sentido, el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, exhortó a todas las estructuras integracionistas latinoamericanas a recordar a Estados Unidos que Venezuela está lejos de ser una amenaza para esa nación norteña.

Ante el plenario de la Cumbre extraordinaria del mecanismo, Gonsalves acotó que el reclamo corresponde también a entidades como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

No se trata de aplicar una diplomacia de protestas, sino de mostrar la independencia y el compromiso regional, consideró.

El camino de la región es la equidad, apuntó Gaston Browne, primer ministro de Antigua y Barbuda. Foto: Prensa Presidencial.

Por su parte, Gaston Browne, primer ministro de Antigua y Barbuda, manifestó su preocupación por el hecho de que Washington haya decidido unilateralmente que en Venezuela existen violaciones de derechos humanos que demandan sanciones.

El mandatario de Antigua y Barbuda se pronunció por una mejora de la relación entre Estados Unidos y Venezuela, la cual, con la ayuda de naciones del ALBA, dijo, se revertiría en pro de toda la región, a la cual calificó como poseedora del potencial para convertirse en el área económica más poderosa de todo el mundo.

Señaló que el camino de la región es la equidad y la prosperidad como inspiración para el trabajo en beneficio de todos nuestros pueblos.

Keith Mitchell, primer ministro de Granada, vio con preocupación el deterioro de las relaciones de EE.UU. con la región. Foto: VTV.

Contradictorio resulta, afirmó el primer ministro de Granada, Keith Mitchell, pretender relacionarse bien con Cuba y mal con Venezuela, en referencia a las recientes  acciones norteamericanas. «Por ello Granada ve con alarma lo que parece ser un serio y extraño deterioro de Estados Unidos en sus relaciones con los demás países».

Añadió en ese sentido que resulta contradictorio que mientras se alivia la atmósfera entre Cuba y Estados Unidos, este último «comience a deteriorar su conducta hacia Venezuela».

Por otra parte, en su intervención, el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Timothy Harris, mostró su esperanza en el poder de la unidad, en la fuerza de la unión. «Incluso creo que nosotros podemos convertir este momento en una oportunidad para la paz», expresó.

Harris también subrayó la solidaridad de su pequeña nación caribeña con el Gobierno y el pueblo venezolanos y reafirmó su compromiso con los principios de solidaridad, soberanía, independencia y coexistencia pacífica de todos los Estados del hemisferio.

Somos amigos de la democracia y la paz y sabemos que la solidaridad no conoce fronteras, afirmó.

También, el Gobierno de Santa Lucía respaldó el apoyo y respeto a la soberanía y autodeterminación de Venezuela, según afirmó el viceprimer ministro Eustace Vitalis.

«Creemos que Venezuela es un país progresista, democrático. Añoramos que podamos resolver pacíficamente esta situación y que su lucha por la independencia y el progreso de su pueblo se alcance», aseveró.

Que Obama escuche nuestra voz de paz

No fueron pocas las veces en que intervino el presidente Nicolás Maduro comentando las palabras de los integrantes del ALBA-TCP reunidos en el Palacio de Miraflores, y en cada una de ellas resaltaba la solidaridad de los países hermanos y la posición de principios de Venezuela como nación de paz.

«Esperemos que Obama, de manera clara y sincera, escuche nuestra voz de paz, cooperación, avance, prosperidad. Aquí no hay pensamiento único. Pero esa es la gran fortaleza de este momento histórico: la diversidad», expresó el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, casi al final de la Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP que se desarrolló en Caracas.

Desde la Revolución Cubana, en 1959, hasta el presente —recordó— ha habido una continuidad en la lucha de los pueblos de América, pese a lo que significó la caída de la Unión Soviética.

De la resistencia de la Revolución Cubana —dijo— hubo un resurgimiento de las corrientes y movimientos. No solo en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y el Caribe, sino también en países como Brasil, Uruguay.

«Y el ALBA es evidencia de eso, de lo que se puede hacer cuando la conciencia moral se activa para las luchas políticas de la región y de la humanidad. Eso tiene más potencia que cualquier bomba nuclear».

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