OEA, otro fracaso en la cruzada contra Venezuela

Canciller Delcy Rodríguez ratificó que su país se va de la Organización, y adelantó que no avalaba nada de lo que la cita acordara

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Juventud Rebelde

CANCÚN, México, junio 19.— Los cancilleres de la 47 Asamblea General de la OEA se fueron otra vez en blanco de la sesión que pretendía imponer una resolución a Venezuela, cuando no consiguieron el voto de 23 (que era el consenso necesario) para aprobar una propuesta.

La encrucijada para quienes quieren tutelar a la nación bolivariana se presentó luego de que Perú, en representación de Canadá, Estados Unidos, México y Panamá, retirara el injerencista texto presentado el pasado 26 de mayo en torno a la «Situación en la República Bolivariana de Venezuela» (que pretendía frenar la convocatoria en ese país a una Asamblea Constituyente), y presentaran en su lugar un texto nuevo que circularon apenas momentos antes.

Sin embargo, la votación dividida volvió a impedir el consenso, luego de que el representante de San Vicente y las Granadinas se quejara de no conocer el nuevo texto llevado al plenario poco antes, y volviera a presentar el documento que llevó la Comunidad del Caribe (Caricom) a la cita anterior en Washington, reunión que terminó sin acuerdo y por lo cual se convocó a esta.

También el embajador de Bolivia, Fernando Huanacuni, había externado que no se conocía el nuevo texto presentado por Perú y las naciones acompañantes, y Nicaragua manifestó su oposición a una cita que busca subvertir el orden en Venezuela.

El canciller de Guatemala, Carlos Raúl Morales, presidente de la sesión, había declarado a la prensa que el nuevo proyecto tenía el respaldo de 23 países, lo que era suficiente para ser aprobada, pero la posición de los países caribeños echó esas expectativas por tierra.

Ninguno de los dos proyectos obtuvo la cantidad necesaria de votos, y otra vez la falta de consenso en torno al «caso venezolano», fabricado por el secretario general de la OEA, Luis Almagro y con factura de EE.UU. en contra de la nación bolivariana, frustró esos deseos y dejó abierto el asunto. El propio titular de la Organización había adelantado que el tema se extendería después de esta jornada.

Antes de la votación hizo acto de presencia en la sesión la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien usó de la palabra para afirmar que los venezolanos no necesitan ningún tipo de intervención ni de tutelaje para resolver sus problemas, y sugerir que quizá un aporte constructivo de la cita fuera apoyar el diálogo.

Las decisiones en Venezuela se toman sin mandato foráneo e imperial, apuntó Rodríguez, quien recordó que la convocatoria a la Constituyente hecha por el presidente Nicolás Maduro es constitucional y la única solución que tienen los venezolanos hoy para superar la actual coyuntura, dijo.

La Canciller ratificó el retiro de su país de la OEA y su no reconocimiento a la reunión de Cancún ni lo que de ella resultara. Venezuela no va avalar lo que de aquí salga, adelantó.

En conferencia de prensa, Rodríguez confirmó que su país presentó diez proyectos de resolución en beneficio de los pueblos. Así se despide Venezuela de la OEA, ese es el legajo que deja, afirmó.

Aunque observadores hicieron notar con extrañeza la ausencia en la cita del secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, se encontraba el representante interino de Washington ante la OEA, Kevin Sullivan, quien en conferencia telefónica desde Cancún reseñada por EFE desde Washington, dijo sin sonrojos que su país buscaba una resolución de consenso sobre Venezuela que dejara claras las «preocupaciones» sobre la crisis del país petrolero.

«Esperamos poder superar algunas de estas diferencias (entre los dos proyectos de resolución) y aprobar una acción (...) para expresar algunas preocupaciones acerca de la situación en Venezuela, que se está deteriorando, y además alentar la formación de un grupo de contacto o grupo de amigos para ayudar a promover una solución pacífica y negociada», había señalado, en un reconocimiento explícito de los intereses de EE.UU.

Según adelantos de EFE, el documento de quienes quieren tutelar a Venezuela llama al «cese inmediato de los actos de violencia y las hostilidades cometidas por cualquiera de las partes» en Venezuela y pide el «absoluto respeto a los derechos humanos, al Estado de derecho, a la separación de poderes, a los procesos constitucionales, incluso a un calendario electoral, conforme a lo acordado por la oposición y el Gobierno de Venezuela en el proceso de diálogo nacional del año pasado», y llama a todas las partes para que se comprometan con un proceso revigorizado de diálogo y negociación conducente a un acuerdo político amplio y a acciones concretas, como un calendario establecido y con garantías, para la restauración de la paz y la estabilidad, así como para asegurar el bienestar de la nación.

Además, pide al Gobierno de Venezuela que reconsidere su decisión de retirarse de la OEA.

El texto declara además su apoyo al llamado del Papa a la implementación urgente de medidas destinadas a resolver la grave crisis de abastecimiento de alimentos y medicamentos que afecta al pueblo de Venezuela. Y también «su disposición a establecer un grupo u otro mecanismo de facilitación para apoyar un proceso revigorizado de diálogo y negociación entre el Gobierno y la oposición».

Los debates en torno a Venezuela precedieron a la inauguración de la 47 Asamblea General, que abriría en la noche y durará tres días, por lo que analistas no descartaron que este martes se retome el tema en esa instancia.

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